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6 OPINIÓN LUNES 17 s 12 s 2007 ABC CUANDO LAS ELECCIONES SE JUEGAN A CARA O CRUZ ENTRE RAJOY Y ZP Resulta sorprendente que un partido que gana las elecciones, como ocurrió en 2004 con el PSOE, no tenga clara la renovación del poder al menos por otros cuatro años lares al de Cataluña. Y no dirá nada del pretendido futuro estatuto vasco, ni explicará por qué, después de la reforma reciente, el nacionalismo catalán reclama ahora la autodeterminación. Rajoy acusará a Zapatero de abrir sin consenso nacional la caja de los truenos territoriales; del fin del principio de solidaridad entre regiones; de la ausencia de igualad de derechos y deberes entre españoles, y de devaluar España como nación. Subrayando que los pactos- -en Cataluña y España- -del PSOE con ERC, partido independentista, contrario a la Constitución y que apoya ETA y Batasuna, está en el origen del caos nacional. Y Zapatero le preguntará a Rajoy ¿cómo piensa pactar con los nacionalistas si no logra una mayoría suficiente y si, en ese caso, retirará el recurso interpuesto por el PP contra el Estatuto catalán? La fracasada negociación con ETA será otro plato fuerte del debate. Rajoy culpará a Zapatero de hablar con ETA de política, de negociar sin el apoyo del PP y las víctimas- -lo que no hicieron González, ni Aznar- -y legalizar al brazo político de ETA. Y le pedirá que diga públicamente si piensa volver a negociar con la banda en caso de victoria electoral. Mientras, Zapatero insistirá en que el PP utiliza el terrorismo como arma electoral, y que no apoyó al gobierno en esta política. En el aire estará la ilegalización de ANV así como la vista gorda de la fiscalía durante el proceso negociador con ETA, lo que dará paso al debate judicial. Zapatero acusando al PP de haber jaleado la conspiración del 11- M y de no acatar la sentencia de la Audiencia Nacional, de boicotear la renovación del LA CRÓNICA DEL LUNES Pablo Sebastián vas entre el presidente Zapatero y la alternativa de Rajoy, un mano a mano entre paladines de los respectivos partidos, para que diriman el título de campeón y presidente del Reino de España. Un torneo a dos vueltas ante una mayoría de ciudadanos que serán convocados para ver quién, a su juicio, parece merecedor de la confianza para gobernar. Resulta sorprendente que un partido que gana las elecciones, como ocurrió en 2004 con el PSOE, no tenga clara la renovación del poder al menos por otros cuatro años. De ello tiene toda la responsabilidad Zapatero, autor de los destrozos causados en la legislatura, por lo que tampoco se entiende que la oposición de Rajoy haya sido incapaz de construir una alternativa clara con expectativas de victoria, y que haya dejado todo para el final, para este cara o cruz en televisión del que podemos imaginar un ensayo general. En la economía, Zapatero, como la cigarra del cuento, anunciará un corto invierno que dará paso a una esplendorosa primavera que garantizará dos millones de empleos, el crecimiento y la renta por los cielos, fin de la fiebre inflacionista, viviendas gratis, créditos moderados y el control del gasto familiar. Sobre todo cuando los españoles aprendan, como ha dicho Solbes, que no deben dejar un euro de propina, cuando se pagan dos cafés por 1,60 euros, que es lo que suele pagar Zapatero. Y si esto no funciona será por causa del petróleo internacional. El gobierno no se da por enterado del inicio de la recesión y sólo admite una desaceleración temporal. Rajoy ve las cosas desde el punto de vista de la hormiga ahorradora y dice que Solbes dilapidó la despensa que les dejó el PP y no se preparó para los tiempos de las vacas flacas. Pero, a la vez, propone su rebaja de impuestos y subida de pensiones y, mientras subrayan la caída del poder adquisitivo en los hogares españoles, critica la subida del salario mínimo. El debate territorial y la paulatina centrifugación del Estado será un asunto central del encuentro. Zapatero justificará como pueda la reforma soberana de los Estatutos autonómicos, y acusará al PP de doble moral al criticar el Estatuto catalán y avalar los de Andalucía y Valencia, que, en su opinión, son simi- Anunciadasestánlasjustastelevisi- Zapatero, como la cigarra del cuento, anunciará un corto invierno que dará paso a una esplendorosa primavera Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional. Y Rajoy de abroncar, en público, a la presidenta del Constitucional para colar, como leyes orgánicas, la reforma constitucional encubierta del Estatuto catalán, y de conducir el Estado hacia un modelo confederal, abriendo la puerta de la confrontación nacional, con la ley de memoria histórica y la revisión de la Guerra Civil. Y distorsionando el sistema educativo, ahora suspendido en Europa, y aquí incluido el uso y la divulgación del idioma español, asuntos que Zapatero querrá evitar, acusando, por su parte, al PP de fomentar en la calle la crispación y de apropiarse de los símbolos de la unidad nacional. La guerra de Irak regresará a la discusión sobre política exterior, pidiendo Zapatero a Rajoy que reconozca el error del PP y luciendo sus prioridades europeas frente al atlantismo popular. Y Rajoy reprochará al presidente la crisis con Venezuela, y su relación con Cháves, Fidel y Morales, de los que Zapatero dirá que no son peores que Gadafi y otros líderes árabes, africanos y asiáticos, a la vez que presentará el cambio climático- -una vez enterrada la Alianza de las Civilizaciones- -como nuevo juguete electoral. Y concluirá pidiéndole a Rajoy la lista de su futuro gobierno. Y el líder del PP replicará diciendo que no le será difícil mejorar el nivel del gobierno actual. Y si los debates se producen en estos términos, sin agresiones especiales ni sorpresa particular, seguiremos en el empate técnico a la espera de la noche electoral. -Podíamos pedir ahora la unidad de los demócratas contra la subida de los precios, a ver si los del PP pican también en esto y no nos hacen oposición.