Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
94 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos DOMINGO 16- -12- -2007 ABC Así vio Joseph Conrad el naufragio del Titanic Hace 10 años se estrenó la película de James Cameron y hace 150 nacía Conrad, capitán de la marina mercante, quien, al jubilarse, se dedicó a la literatura. En mayo de 1912 se pronunció sobre la tragedia del Barco de los sueños POR TULIO DEMICHELI MADRID. En diciembre de 1997 se estrenaba la película de mayor presupuesto realizada hasta entonces por la industria de Hollywood y que estuvo protagonizada por dos aspirantes al estrellato: Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, bajo la dirección de James Cameron. Titanic conquistó el corazón del público no sólo por el atractivo y la simpatía de sus protagonistas, sino por haber conjugado con brillantez una historia de elevadísimo tono romántico con un espectáculo visual superlativo, obteniendo once Oscar como recompensa. Más allá de algunos errores de bulto, el filme no sólo nos sumergía en el pecio del naufragio con la tecnología subacuática más avanzada, sino que describía minuciosamente el curso de la tragedia y ponía en evidencia las graves cuestiones humanas, morales, así como las técnicas y navales que la rodearon. En su día, la polémica fue universal, bien azuzada por los medios periodísticos de la época- -en especial, por Hearst- y ésta acompañó el desarrollo de las dos comisiones investigadoras- -la del Senado norteamericano, encabezada por William Alden Smith; y la del British Board of Trade, por Lord Mersey- de las que la compañía White Star salió indemne, pues apenas tuvo que pagar indemnizaciones a las víctimas (663.000 dólares frente a los 8 millones pedidos) aunque se hubiera puesto en solfa la seguridad del Barco de los sueños los compartimentos cuasi estancos no lo hacían insumergible, la dotación de salvamento era insuficiente y el timón, inadecuado a la carga que desplazaba; los oficiales debieron antender los avisos de iceberg recibidos por radio; el desalojo fue un simulacro... Todas ellas cuestiones en las que entró Conrad, un experimentado profesional, capitán de la marina mercante. El excelente narrador y erudito mexicano Pablo Soler Frost reflotó el informe que el autor de Lord Jim había publicado en The English Review, ya en mayo de 1912, y la posterior respuesta- -difundida en la misma publicación- -a un importante lector que había sido muy crítico con sus puntos de vista; traduciéndolos y prologándolos en Acerca de la pérdida del Titanic (Umbral, México, 1998) libro prácticamente desconocido en España. Conrad lo veía muy claro: Se construye un hotel de 46.328 toneladas, de delgadas placas de acero para asegurar el patrocinio, digamos, de un El SS Titanic zarpa del puerto de Southampton el 10 de abril de 1912 par de miles de gente rica (puesto que si hubiese sido construido sólo para el traslado de emigrantes, no hubiese habido tal exageración en el tamaño) se decora al estilo de los faraones o de Luis XV no sé de cuál; y para satisfacer a la fatua banda de individuos antes mencionados, que tienen tanto dinero que ya no saben en qué gastarlo, y entre el aplauso de dos continentes, se bota esa masa con dos mil personas a bordo, a veintiún nudos a través del mar: no es sino una exhibición perfecta de la ciega confianza moderna en los materiales y en sus aplicaciones. Y entonces ocurre lo que ocurrió Y aún añade: Se asumen a sí mismos como ministros del progreso, pero el mero incremento del tamaño no es el progreso, si lo fuese, la elefantiasis, que es una enfermedad que hace que las piernas del hombre se hinchen hasta alcanzar el tamaño de dos troncos, sería una especie de progreso, cuando no es sino una enfermedad horrible. Y, sin embargo, tan pronto como aconteció la catástrofe, los sirvientes de este tonto oráculo comenzaron a gritar: Y, sin embargo, no se puede resistir al progreso! ¡Los grandes barcos han llegado para quedarse! El autor de El corazón de las tinieblas entendía que los expertos- sumos sacerdotes del culto moderno al material perfeccionado que nos dicen: Somos los amos del progreso y ustedes deben permanecer respetuosamente callados y los funcionarios que testimoniaron ante la comisión senatorial- los senadores no tenían el menor conocimiento ni la menor guía para realizar esta investigación, y este hecho proveyó de una aire de irrealidad a sus celosas diligencias así como los medios de comunicación- la catástrofe ha le- Hay que embestir de frente Kate Winslet y Leonardo DiCaprio protagonizaron el filme de James Cameron estrenado hace 10 años ABC