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82 CULTURAyESPECTÁCULOS SÁBADO 15 s 12 s 2007 ABC Un visitante observa las esculturas expuestas en el Museo Etnológico de Hamburgo EPA Escándalo por una exposición de falsos guerreros de terracota en Alemania Cerrada una muestra en el Museo Etnológico de Hamburgo, que mostraba diez réplicas como si fueran originales PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. En China, el paraíso de las falsificaciones piratas, ni siquiera los famosos guerreros de terracota de Xi an se han librado de ser copiados. Con gran escándalo, así ha quedado de manifiesto al descubrirse que eran falsos los ocho soldados y dos caballos de arcilla que, supuestamente procedentes de China, se exponían desde el 25 de noviembre en la ciudad alemana de Hamburgo. Bajo el título El poder en la muerte las figuras se exhibían en su prestigioso Museo Etnológico y habían atraído ya a unos 10.000 asistentes. Sin embargo, las primeras sospechas saltaron cuando, según la agencia germana de noticias Dpa, fuentes oficiales chinas confirmaron que ninguna organización estatal había autorizado ni cedido los guerreros de terracota para una muestra en Hamburgo. Tal revelación obligó a los organizadores de la exposición, el Centro Chino de Arte y Cultura de Leipzig (CCAC) a reconocer la verdad. Nunca dijimos que las figuras fueran originales, sino auténticas, lo que significa que están hechas con terracota que se utilizó en aquella época para modelar las verdaderas, pero no proceden del yacimiento histórico se intentó justificar una responsable del CCAC, Yolna Grimm. Una excusa bastante peregrina agravada, además, porque Grimm llegó a afirmar que estas imitaciones eran comparables con los originales que tienen 2.200 años de antigüedad y custodian la tumba de Qin Shi Huang, el primer emperador que unificó China tras siglos de guerra y reinó entre los años 221 y 210 antes de Cristo. A la vista de este fiasco, el Museo Etnológico de Hamburgo cerró el jueves la exposición y acusó al Centro Chino de Arte y Cultura de haberle engañado, ya que había sido contratado para mostrar los originales Además de pedir disculpas, el museo reembolsará el importe de la entrada al público que ya la ha visitado, aunque es posible que mantenga la muestra hasta septiembre del próximo año, como estaba previsto, pero indicando que las figuras son réplicas. Por su parte, las autoridades chinas han reaccionado con virulencia contra los organizadores y el museo, a los que podrían demandar. Es un serio acto de fraude que afecta a los derechos de propiedad intelectual criticó un portavoz de la Oficina del Patrimonio Cultural de la provincia de Shaanxi, Chen Xianqi, quien indicó que el Museo Etnológico de Hamburgo y el Centro Chino de Arte y Cultura han montado la muestra sin consultarnos En este sentido, Chen afirmó que China tiene unas normas muy estrictas para la exhibición de su patrimonio histórico en el extranjero, que debe ser aprobado primero por las autoridades locales y luego por el Ministerio de Cultura o el Gobierno. Por ese motivo, y ante la sospecha de que se hubieran producido fraudes similares en muestras anteriores, dejó claro que el Museo de Guerreros de Terracota había organizado dos exposiciones durante los dos últimos años en Alemania, y que las piezas habían regresado a China. Desde el pasado 13 de septiembre, el Museo Británico de Londres mantiene la mayor muestra procedente del mausoleo de Qin Shi Huang que ha salido de China, con 120 objetos, incluyendo 20 soldados de terracota. Dicha exhibición, que ha despertado una gran expectación, permanecerá en la capital británica hasta abril del próximo año. En España, los guerreros de Xi an fueron la principal atracción del Fórum de las Culturas celebrado en Barcelona en 2004, donde cosecharon tanto éxito entre el público asistente que la muestra recaló posteriormente también en Madrid. Y es que el Ejército de terracota es, junto a la Gran Muralla y la Ciudad Prohibida de Pekín, uno de los principales monumentos del coloso oriental desde que, en 1974, fuera descubierto por casualidad. Un campesino que estaba excavando un pozo halló a unos 30 kilómetros de Xi an, la ciudad que fuera capital de 13 dinastías imperiales durante casi 1.200 años, el espectacular mausoleo de Qin Shi Huang. Durante más de tres décadas y utilizando a 700.000 trabajadores, el monarca, quien también ordenó levantar la Gran Muralla, mandó construir su tumba a los pies del monte Lishan. Su ataúd se encuentra en el centro de un palacio subterráneo que alberga otras 400 fosas de objetos funerarios, como carrozas y caballos de bronce y figuras de animales. A un kilómetro y medio al este de dicho templo se distribuyen más de 7.000 guerreros de terracota, repartidos en tres fosas de alrededor de 48 metros de profundidad. La primera de ellas tiene una superficie de 12.000 metros cuadrados y contiene 6.000 estatuas, la mayoría de las cuales permanece aún enterrada para evitar su deterioro. Todos los soldados, que miden 1,80 metros, tienen características diferentes (bigote, pelo, rasgos fisonómicos) y estaban armados con lanzas, escudos y arcos reales. La segunda fosa, de unos 520 metros cuadrados, alberga 68 figuras de generales, por lo que se supone que representa al Estado Mayor del Ejército, mientras que en la tercera, con más de 1.000 piezas aún por restaurar, hay carros de combate, soldados de caballería e infantes. Dos veces en España Nunca dijimos que las figuras fueran originales, sino auténticas ha sido la explicación de los organizadores