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15 12 07 TENDENCIAS Jardín en un espacio corporativo, con elementos muy austeros, tanto en el aspecto estético como en las necesidades de mantenimiento Paisajismo TEXTO: LUIS DOMINGO FOTOS: ABC Regale un jardín (de autor) El paisajismo se afirma en España y permite crear hermosos espacios públicos y privados. Regalar un jardín en Navidad puede parecer una extravagancia pero se agradece todo el año. Por cierto, un diseñador madrileño imagina jardines con claves secretas, que solo conocen sus propietarios ernando Pozuelo lleva en ésto- -el paisajismo- -desde su adolescencia cuando, por sacar algún dinero, se puso a colaborar con Casla, un veterano centro de jardinería madrileño donde, quince o dieciséis años después, sigue trabajando, aunque ahora como un profesional titulado y con toda la barba. Pero Pozuelo lleva una especie de doble vida: la oficial, desarrollando los proyectos públicos y privados de su empresa, y la secreta en la que pone en marcha ideas muy personales, que cuentan con el apoyo técnico de Casla para su ejecución, pero que constituyen algo F difícil de calificar. Se podrían llamar jardines secretos, jardines en torno a una historia o jardines con mensaje cifrado que sólo conocen el autor y su dueño. Suelo hacer de cuatro a seis proyectos de este tipo al año, al margen del trabajo habitual- -una media de catorce jardines normales -y en esos casos soy el padre de la criatura en todos los planos. Se me ocurrió la idea hace años, supongo que porque me gustan otros aspectos del arte y encuentro en estos jardines especiales una forma de sumar otros lenguajes creativos, especialmente el de la escritura. Hay personas que tienen una idea, que han cumplido un sueño, que han vivido experiencias interesantes y a la hora de plantearse su jardín se entusiasman con la posibilidad de que esas experiencias o esas ilusiones queden plasmadas en él de alguna forma. Cuando esa persona recorre el jardín- su jardín- -rememora hechos, retos que ha superado, momentos y lo que ve a su alrededor le reconforta porque sabe que hay algo más que unos arbustos dispuestos de una forma estética. En su mano está compartir esos secretos con sus amigos, lo que también amplía las posibilidades del jardín. Entre mis clientes también hay quienes no tienen una idea precisa, ni ganas de rememo-