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52 MADRID SÁBADO 15 s 12 s 2007 ABC Atracan a cara descubierta una joyería y se llevan más de mil euros y joyas M. J. Á. MADRID. Dos sujetos, a cara descubierta y a punta de pistola, asaltaron una joyería en el municipio de Getafe y se llevaron un botín de más de mil euros en efectivo y numerosas joyas y relojes, según la primera valoración del suceso. Fue visto y no visto. Los hechos sucedieron a primera hora de la tarde del jueves, cuando el establecimiento, situado en el número 1 de la avenida de España acababa de abrir sus puertas. Fue entonces, cuando no había ni un solo cliente en el establecimiento, cuando dos individuos de tez morena entraron en el local. No iban a comprar ni a interesarse por ningún objeto. Armados, y con la cara descubierta, hicieron ver de inmediato sus intenciones. Tras intimidar con sus armas de fuego a los empleados, entre ellos al dueño, les redujeron y les encerraron en la trastienda. Ahí, propinaron varios golpes a uno de los propietarios con la culata del arma y, bajo amenazas de muerte, se dedicaron a apoderarse de todos los objetos que hallaron a su alcance. Joyas, relojes, cadenas, así como la recaudación y dinero en efectivo. Y, todo ello, en apenas diez minutos. En cuanto a la nacionalidad de los asaltantes se baraja la posibilidad de que sean suramericanos o paquistaníes. Un testigo presencial ha señalado que durante el atraco uno de los empleados recibió un golpe en la cabeza. que le causó heridas leves, informa Efe. Tras el robo, los dos asaltantes huyeron a pie con el botín y después escaparon en un coche, según fuentes de la policía local. La joyería está situada en el barrio de Juan de la Cierva y en los 30 años que lleva abierta, nunca hasta ahora había sufrido un atraco. El cadáver de James Bermúdez Ramírez, ayer, en el cerco que levantó la Policía Nacional en la calle de Algaba DE SAN BERNARDO Acribillan a un colombiano en plena calle de Carabanchel La Policía maneja el ajuste de cuentas por impagos que podrían estar relacionados con el mundo del narcotráfico C. HIDALGO MADRID. Un hombre de nacionalidad colombiana, James Bermúdez Ramírez, de 45 años, falleció ayer tras ser acribillado a tiros por dos personas a plena luz del día. Ocurrió en una concurrida calle de Carabanchel, a las once de la mañana. La Policía Nacional, que maneja el ajuste de cuentas por deudas para explicar el crimen, busca a los autores del asesinato. Los hechos ocurrieron en la calle de Algaba. La víctima había salido de una entidad bancaria cercana y se dirigía a un locutorio de su propiedad, también en el barrio. Al llegar al cruce de Algaba con Aceuchal, le abordaron dos hombres, jóvenes y también de aspecto extranjero. Según estos testimonios, todo fue muy rápido. Le pararon de golpe y, casi sin mediar palabra, le descerrajaron varios disparos, tres en el pecho y otros tres en la cabeza, indicaron fuentes policiales. Por el modo de actuar, no se descarta que pueda tratarse de un crimen cometido por sicarios. Por el lugar, a esa hora, no eran pocas las personas que transitaban, que, en un primer momento, según comentaron, creyeron que el ruido era producido por petardos Nada más lejos de la realidad. James cayó sobre la acera, junto a un coche y a las puertas de una mercería. Cuando los sanitarios del Samur- Protección Civil llegaron hasta el lugar, sólo pudieron certificar el óbito. La víctima había muerto de manera casi instantánea. Según la primera evaluación de los médicos, el cadáver presentaba tres heridas de bala en el tórax y otra en la cabeza, informó Emergencias Madrid. Hasta la calle de Algaba se desplazaron los agentes del Grupo V de Homicidios y de la Policía Científica, que hallaron, al menos, siete casquillos de bala. Se cree que fueron dos las personas que dispararon y que, rápidamente, huyeron a pie. Alrededor de una hora y media después del suceso, cuando aún no había sido levantado el cadáver, apareció la mujer de la víctima, que llevaba en brazos al pequeño hijo de la pare- ja, de apenas un año. La mujer tuvo que ser atendida por los psicólogos del Samur. Al parecer, la mujer llegó conduciendo su propio coche y con el niño al barrio, cuando le informaron telefónicamente de lo que había ocurrido. Se dirigió a un taller mecánico cercano, del que James era cliente, gritando: ¿Por qué lo han matado? Le pidió a uno de los empleados que se quedara con el niño y dejó allí aparcado su turismo, un Ford Focus gris marengo, que luego fue registrado por la Policía. Finalmente, los empleados de una panadería muy cercana se hicieron cargo del pequeño, mientra las madre era atendida por los agentes y los psicólogos. James se dedicaba a la compra- venta de vehículos. La Policía no descarta que el negocio fuera una tapadera y que hubiera un trasfondo de tráfico de drogas. Los impagos contraídos en todo ese contexto podrían haber desembocado en el crimen. A la víctima le constaban antecedentes con la Guardia Civil por falsificación. ¿Por qué le han matado? Huyeron en coche