Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL www. abc. es internacional VIERNES 14- -12- -2007 ABC Vista general del interior del claustro del Monasterio de los Jerónimos de Lisboa, donde se firmó ayer el Tratado de Reforma de la Unión Europea EPA Brown elude el acto oficial de Lisboa y se adhiere al Tratado por la puerta de atrás El primer ministro británico, el único ausente en la ceremonia, firmó el nuevo texto sin testigos y en una sala de un museo cercano BELÉN RODRIGO CORRESPONSAL LISBOA. Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE firmaron ayer el Tratado de Lisboa en el Monasterio de los Jerónimos de la capital portuguesa. El primer ministro británico, Gordon Brown, ausente en la ceremonia, se unió más tarde a los restantes dirigentes europeos y tuvo que suscribir el documento en solitario. El claustro de una de las joyas arquitectónicas de Portugal fue escenario de lujo para un acontecimiento que algunos consideran histórico: el nacimiento de una nueva Europa, en el mismo lugar que presenció en 1985 la adhesión de Portugal a la CEE. Fue una ceremonia emotiva y cargada de simbolismo, orquestada con gran lujo de detalles por la Presidencia Europea que tanto se ha esforzado para que el acuerdo del Tratado de la Reforma saliese rubricado de la capital lusa. El primer ministro portugués, José Sócrates, y su ministro de Exteriores, Luis Amado, eran claro reflejo de alegría y satisfacción por haber contribuido al proyecto europeo. En su discurso de apertura, José Sócrates resaltó la voluntad de los líderes políticos y la confianza que siempre manifestaron en el desarrollo del proyecto europeo elemento esencial para que la firma del Tratado haya tenido lugar. Mencionó el empeño de Angela Merkel, que obtuvo un mandato sin el cual no habría sido posible recorrer este camino El trabajo de la canciller alemana fue reconocido por el resto de líderes europeos, que valoraron su esfuerzo para alcanzar un acuerdo durante su presidencia. Para el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, con este Tratado- -que aún debe ser ratificado por todos los estados miembros- Europa debe enfrentarse a numerosos desafíos tanto internos como externos, y nuestros ciudadanos quieren resultados Bélgica fue el primero en firmar los dos libros que recogían el acuerdo del Tratado de la Reforma. El jefe de Gobierno y ministro de Exteriores de cada uno de los países fueron los encargados de protagonizar este acto simbólico en el que España ocupó el noveno lugar, en el que firmaron José Luis Rodríguez Zapatero y Miguel Ángel Moratinos. Poco antes, el presidente del Ejecutivo español aplaudió enérgicamente tras la interpretación del Himno de la alegría por el coro de niños de la Academia Popular de Lisboa. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, estuvo acompañado por su primer ministro y por el jefe de la diplomacia francesa, tres personas en un escenario preparado para dos, en el que hubo algún momento de desconcierto, igual que con Polonia, cuyo presidente, Lech Kaczinski, estuvo presente pero no llegó a firmar. Sarkozy llegó al acto con una sonrisa radiante y se saltó el protocolo al hacer declaraciones a la prensa antes del comienzo del acto. Necesitamos a Gordon Brown fueron las palabras de Sarkozy cuando se le preguntó por la ausencia del primer ministro británico, y añadió que Francia, que estuvo fuera de Europa durante años, necesita retomar su papel, eso es lo importante El retraso de Gordon Brown se debió a su comparecencia en la Cámara de los Comunes, para responder a las preguntas de los diputados. Tuvo que acudir a la firma el ministro de Exteriores británico, David Miliband. Brown se unió al resto de los líderes europeos en el Museo de los Coches donde tuvo Fuera de protocolo Voluntad y confianza Sarkozy rompió el protocolo al hacer declaraciones antes de que comenzase la sesión