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14 ESPAÑA La vertebración de España s Los nuevos estatutos VIERNES 14 s 12 s 2007 ABC Una nación con 17 cartas de derechos Cuando llegó al poder, Zapatero se comprometió a apoyar el Estatuto que aprobaran los catalanes. No cumplió, pero abrió la puerta a la inclusión de una Carta de Derechos, algo inédito en esta norma s El efecto dominó ha llegado hasta Toledo POR P. CERVILLA M. CALLEJA MADRID. Si los valencianos tienen derecho a disponer del abastecimiento suficiente de agua de calidad para atender a sus necesidades de consumo humano y para poder desarrollar sus actividades económicas y sociales según su Estatuto, que ha avalado un TC partido en dos y sin establecer salvaguardas, el resto de Comunidades que han estrenado su ley orgánica no se quedan atrás al incorporar auténticas Cartas de Derechos de los ciudadanos, más propias de Constituciones. El TC ha dejado abierta una puerta por la que ahora podrían pasar todos los derechos autonómicos, rompiendo la igualdad que impregna la Constitución. nes y las administraciones públicas en Cataluña todas las personas tienen derecho a utilizar la lengua oficial que elijan en todas las actuaciones judiciales, notariales y registrales y a recibir toda la documentación oficial emitida en Cataluña en la lengua solicitada El derecho lingüístico se garantiza con una obligación: que los jueces, magistrados, fiscales, notarios y registradores de la propiedad y mercantiles, los encargados del Registro Civil y el personal al servicio de la Administración de Justicia acrediten que tienen un nivel de conocimiento adecuado y suficiente del catalán. Además, todas las personas tienen derecho a ser atendidas oralmente y por escrito en la lengua oficial que elijan en los comercios y establecimientos al público. También todas las personas tienen derecho a recibir la enseñanza en catalán que será lengua vehicular. Del castellano no se reconoce ese mismo derecho. El Parlamento autonómico debe aprobar por ley la Carta de los derechos y deberes de los ciudadanos de Cataluña ca su Título II a los Derechos de los valencianos y valencianas otra Carta de derechos aunque no es tan profusa como en la ley catalana. Los valencianos y valencianas, en su condición de ciudadanos españoles y europeos, son titulares de los derechos, deberes y libertades reconocidos en la Constitución Española y en el ordenamiento de la Unión Europea y en los instrumentos internacionales de protección de los derechos humanos, individuales y colectivos Dicho esto, cita, entre otros, los derechos a gozar de servicios públicos de calidad y a dirigirse a la Administración de la Comunidad Valenciana en cualquiera de sus dos lenguas oficiales y a recibir respuesta en la misma lengua utilizada La ley establece que el Parlamento autonómico elaborará una Carta de Derechos Sociales, que incluye el derecho a una vivienda digna para los valencianos. Castilla- La Mancha Dignidad en el proceso de la muerte El Congreso ha aplazado hasta la próxima legislatura la tramitación del nuevo Estatuto de Castilla- La Mancha. El texto remitido por las Cortes regionales incorpora un Título (el primero) dedicado a los Derechos, deberes y libertades de los castellanomanchegos algo inexistente en la norma aprobada en 1982 y que aún está en vigor. Con la salvedad de que ninguno de los derechos reconocidos podrá ser desarrollado, aplicado o interpretado de forma que se reduzcan o limiten los derechos reconoci- Cataluña Derecho a la felicidad El Estatuto de Autonomía de Cataluña de 2006 fue el primero en dedicar un Título a los Derechos, deberes y principios rectores algo inédito hasta ese momento. Incluye derechos en el ámbito familiar, de menores, de personas mayores, de las mujeres, el derecho a vivir con dignidad el proceso de la muerte más derechos en el ámbito de la educación, en el área cultural, en la salud, en servicios sociales, en el trabajo, en el ámbito de la vivienda, en relación con el medio ambiente y también derechos de consumidores y usuarios. Los dirigentes catalanes llegaron a plantear la inclusión del derecho a la felicidad, pero finalmente no se aprobó. La Carta de derechos que fue uno de los apartados más conflictivos en la tramitación del Estatuto, instaura un derecho de participación que supone que los ciudadanos de Cataluña tienen derecho a promover la convocatoria de consultas populares por parte de la Generalitat y los ayuntamientos El Capítulo III está dedicado íntegramente a los derechos y deberes lingüísticos Los ciudadanos tienen el derecho de opción lingüística En las relaciones con las instituciones, las organizacio- El presidente de la Comunidad valenciana, Francisco Camps dos por la Constitución se incluyen derechos de ciudadanía, de las personas, económicos y sociales. Hay derechos de participación política, de personas mayores, de menores, de jóvenes, de mujeres, de personas con discapacidad, de personas desfavorecidas, de minorías y de voluntades anticipadas y a vivir con dignidad el proceso de la muerte También se aprueba un derecho a un uso preferente de sus recursos hídricos de forma que posibilite su disponibilidad plena para atender a sus necesidades de consumo humano Comunidad Valenciana Vivienda digna El Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana dedi- Andalucía Derecho a la orientación sexual El Estatuto andaluz, que se aprobó con el consenso del PP y A CUENTA DEL MELÓN MAR DE FONDO EN EL PP La aparente paradoja de que el sector progresista del TC haya contribuido a validar el Estatuto valenciano reabre el debate en el PP sobre las reformas POR I. BLASCO de los socialistas, o simple disparidad de ideas y conceptos (en lo que toca al PP) lo cierto es que la aparente paradoja de que una norma, el Estatuto valenciano, haya obtenido el respaldo del sector progresista del Tribunal Constitucional constituye una circunstancia VALENCIA. La dialéctica de la izquierda encontró ayer ciertas coincidencias con aquellos sectores del PP partidarios desde el minuto uno de no abrir el melón estatutario Sea estrategia electoral, para el caso que para el presidente valenciano, Francisco Camps, en absoluto desluce el reconocimiento dispensado por el máximo órgano de la Judicatura a la primera reforma autonómica bendecida por las Cortes Generales. Porque Camps, apuntan las fuentes consultadas, respeta las instituciones por encima de cualquier otra consideración Hace más de dos meses que el presidente autonómico tenía conocimiento de la complejidad que rodearía el examen del recurso que ponía en solfa el artículo 17 del Estatuto valenciano. Lo sabía tanto como para pensar que el fallo podía ser desfavorable a los intereses de su región. De haber sido así, hu- biera practicado la pertinente modificación del texto sin vacilar un segundo En el entorno de ciertos dirigentes populares- -Jaime Mayor, el propio Eduardo Zaplana- se puede percibir hoy un leve ya lo decíamos nosotros Pero acaso lo importante es lo que dicen al respecto otros en el PP, como Soraya Sáenz de Santamaría, Federico Trillo o el propio Mariano Rajoy, quien ayer mismo recordó desde Buenos Aires el apoyo unánime (socialistas y populares) de una norma que obtuvo el plácet parlamentario sin traumas. Y lo que sostiene Camps en esta materia coincide punto por punto con el criterio de su presidente nacional.