Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 13- -12- -2007 José María Manzanares supera el dengue y ya puede volver a torear 105 El blues pierde a uno de sus grandes maestros: Ike Turner Su colosal carrera musical quedó eclipsada por su tormentoso matrimonio con Tina LUIS MARTÍN MADRID. Anoche se conoció la noticia del fallecimiento en San Diego del guitarrista, cantante, compositor y productor de blues Ike Turner. De este hombre, que cumplió el pasado 11 de noviembre 76 años de edad, urge decir que, aunque su trabajo quedó en parte eclipsado por haber sido el marido de Tina Turner- -y, lo que es peor, ser acusado de agredirla a menudo- el aficionado siempre podrá encontrar en él a un músico verdaderamente emblemático. Valga como ejemplo el hecho de que el afilado fraseo de su guitarra está impreso en algunas de esas piezas que la historia del blues reserva en lugar muy especial; en You sure can t do interpretada junto a Buddy Guy, y también en All your love de Otis Rush. Y vale la pena reseñar, asimismo, que Eric Clapton anduvo reproduciendo algunos de los solos de Ike Turner nota a nota, en la creencia de que se trataba de improvisaciones de Otis Rush. Izear Lester Turner, que había nacido en Clarksdale, Mississippi, dio sus primeros pasos acompañando al piano a Sonny Boy Williamson, para, después, instruirse en el trabajo de Roy Brown y Louis Jordan. Pronto tuvo su propia banda, los Kings of Rhythm, con los que entregó en Sun Records, la fonográfica del productor Sam Phillips, sus primeros trabajos. Uno de estos títulos, Rocket 88 fue comprado por la firma Chess en 1951 y pronto se convirtió en un éxito de dimensiones gigantescas en la voz de Jackie Brenston. Sin quererlo, Turner había encontrado un trabajo a la medida; Sam Phillips le contrató de inmediato como cazatalentos. En años sucesivos, Ike Turner descubriría a una larga lista de estrellas: de Houston Boines, a Elmores James; de Little Milton, a Howlin Wolf; de Charlie Booker, a B. B. King. Pero Turner no quería renunciar a buscar su propio éxito y se instaló poco tiempo después en Saint Louis, donde volvió a reunir a los componentes de sus Kings of Rhythm. El éxito fue inmediato. Hasta finales de los 50, grabó abundante material para firmas como Federal y en todo él, los críticos valoraron, sobre todo, la utilización que hacía Turner de la guitarra; con sus solos, le proporcionaba una autonomía análoga a la del resto de instrumentos. Chicago, la gran ciudad del blues, le recibió en 1958. Allí se involucró en el lanzamiento de la fonográfica Cobra junto a Willie Dixon, y decidió lanzar al estrellato a una joven a la que había conocido en un bar de Saint Louis. Así fue como Anna Mae Bullock se convirtió, tras una boda relámpago, en la estrella de la Ike Tina Turner Review. El resto ya es historia. Éxitos discográficos abrumadores, presentaciones multitudinarias en Estados Unidos y Europa, experiencias de intercambio con toda clase de músicos del soul, del pop y del blues, y, poco después, la cara B de la fama: una separación matrimonial verdaderamente traumática, tras varios añosde relación tormentosa. El éxito de Tina y las sucesivas estancias en la cárcel de Ike, marcan una historia posterior que, tras varias curas de EN SU PUNTO Beatriz Cortázar ISABEL PANTOJA DESPIDE EL AÑO CON EXCLUSIVA Junto a su entonces mujer, Tina Turner, en los inicios de su carreraAP desintoxicación, culmina con un regreso a los escenarios por todo lo alto y con la grabación de algunos discos, de entre los que vale la pena reseñar ahora pena dos títulos suficientemente explícitos en su filosofía: Here now de 2004, y Rising with the blues 2007. En los últimos años, Ike Turner estuvo en un par de ocasiones en varios festivales españoles. Y, como curiosidad, valga recordar que su talento le hizo merecedor de ser incluido en el Rock Roll Hall of Fame en 1991. Ike Turner durante su actuación en el festival de Montreux en 2002 EFE an sido casi dos años sin pronunciar el nombre de Julián Muñoz en ninguna de las entrevistas y ruedas de prensa que ha dado en este tiempo (al que preguntaba se le echaba de la sala o simplemente se le negaba la cita) y es que ese tema se reservaba bajo caja fuerte a la espera de una gran exclusiva previo pago de su importe. Isabel Pantoja habla esta semana en Hola donde firma desde hace meses su buena amiga Chelo García Cortés, y allí posa junto al árbol de Navidad y sus mascotas para confesar que sigue enamorada de Julián Muñoz, que lo pasó muy mal la noche que fue detenida y que a su pareja no le falta de nada en la cárcel, que para algo se encarga ella de abastecerle de ropa y medicinas (tal y como dije en su día confirma que no va a visitarle a prisión porque así se lo pidió el propio Muñoz) Isabel rompe su silencio. Confiesa su angustia cuando la ficharon en la foto de la policía y relata cómo se encerró en el baño con su hija cuando llegó la policía a detenerla. La pequeña estaba hecha un mar de lágrimas y la artista consiguió unos minutos a solas con ella para explicarle lo que pasaba y asegurarle que volvería pronto. Pantoja cuenta con detalle cómo fueron esas horas: su madre llorando; su hijo, de cena con unos amigos; la prensa en la calle... Por supuesto, se declara inocente de todo, ignorante de los líos en los que andaba Muñoz, confiada en que le decía la verdad... La Isabel que habla es una mujer que asegura estar mal, muy mal, y que se siente juzgada y sentenciada y no precisamente por el juez de turno sino por todo lo que se dice y opina de ella en los medios. La exclusiva es de las que da qué hablar para varios días, y lo único que no se entiende es cómo los de Hola han preferido darle la portada a Genoveva Casanova, convertida en un árbol de Navidad por todo el joyerío que lleva encima y por el que también cobra lo suyo. Aquí gratis ni las gracias. H