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60 MADRID JUEVES 13 s 12 s 2007 ABC Salma y Samya, con los Simpson Las hermanas siamesas separadas en el Hospital La Paz hace nueve años participaron ayer, con otros niños ingresados, en la Fiesta de Navidad del centro. Los pequeños disfrutaron con el cantante David Civera POR M. I. SERRANO FOTO ÁNGEL DE ANTONIO MADRID. Las caras de los sesenta niños resplandecieron de alegría cuando, por la puerta, entraron dos de sus personajes televisivos favoritos. Allí, ante ellos, estaban Homer Simpson y su hijo, el travieso Bart. Durante un buen rato, las medicinas, las inyecciones, las mascarillas y los goteos se olvidaron, se fueron al garete. Los chavales ingresados en el hospital infantil de La Paz estaban de fiesta, la de Navidad. Cantaron con David Civera- -un artista muy dado a este tipo de actos solidarios- que también estuvo en la fiesta. Bailaron, escucharon al cuenta- cuentos y disfrutaron con la actuación de los magos. Entre todos esos pequeños, pacientes del hospital La Paz, se encontraban Salma y Samya, las dos hermanas siamesas marroquíes que fueron separadas, en este mismo centro, en 1998 y que ahora han vuelto para pasar una revisión. Nacieron unidas por la parte final de la columna y compartían vejiga y uretra. El doctor Juan Antonio Tovar, jefe de Cirugía Pediátrica, que fue quien las operó, ha sometido a las dos niñas a una amplia revisión médica. Ahora, Salma y Samya tienen 12 años y son independientes. Ayer fue un día grande para ellas y para todos los niños ingresados, pero todo el personal sanitario está acostumbrado a verlas correr por los pasillos de Pediatría hablando sin parar entre ellas y con todo el Las hermanas marroquíes que fueron separadas hace nueve años en el Hospital La Paz que se cruza en su camino. Están felices. Vuelven al viernes a su país. El doctor Tovar explicó a Ep que las niñas están muy bien. Estamos muy satisfechos con el resultado La operación que realizaron el 14 de marzo de 1998, él y otros 30 especialistas cirujanos, duró catorce horas y fue extraordinariamente complicado Estas intervenciones- -añadió- -están destinadas a conseguir un mal menor, de manera que lo que hicimos fue separarlas que era un bien importante, y reconstruirlas lo más parecido a la normalidad; en su caso, para muchas cosas hemos conseguido que sean normales, andan, son independientes, pero tienen algunas secuelas que se intentarán remediar Las dos niñas necesitan, al menos, una operación para mejorar la evacuación de la orina. Podría ser en los próximos meses. A pesar de las secuelas, Tovar dijo que pueden llevar una vida normal, de hecho apuntó que van a la escuela, son inteligentes, despiertas, muy comunicativas, andan y se desplazan bien y hasta pueden hacer deporte