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ABC JUEVES 13 s 12 s 2007 La ofensiva etarra s La lucha antiterrorista ESPAÑA 17 Cae el septuagenario terrorista La entrega a España del Sagarzazu cuando tramitaba etarra Zurutuza, vital para más extradicciones la renovación de su DNI La Audiencia Nacional ordenó su detención por una causa abierta contra él en 1993 M. L. G. F. BILBAO. Fue a la comisaría a renovar el DNI y allí se quedó. El histórico miembro de ETA Ramón Sagarzazu, ya septuagenario, fue arrestado ayer en la comisaría de la localidad guipuzcoana de Irún, donde acudió para tramitar la renovación del Documento Nacional de Identidad. Según el colectivo de apoyo a presos etarras Askatasuna, la Audiencia Nacional había ordenado su detención por una causa abierta contra él en 1993. Cuando salió de casa por la mañana y se dirigió hacia la comisaría de Irún para enfrentarse sólo a la burocracia, Ramón Sagarzazu, natural de Bilbao, no podía imaginar que sería arrestado. El protagonista de esta noticia, al que se vincula con ETA desde principios de los años 70, quedó en libertad en octubre de este año tras ser detenido en junio de 2006, en relación con el cobro del llamado impuesto revolucionario Sagarzazu fue arrestado junto con otros doce presuntos miembros del aparato de extorsión de la banda, que llevaba más de dos décadas recaudando el impuesto revolucionario en una operación conjunta de las fuerzas de seguridad francesas y españolas. De hecho, siete fueron arrestados en el país vecino y cinco en España. Entre ellos estaban Ángel Iturbe, que dirigía este aparato etarra, y Julen Madariaga, fundador de ETA. Conocido como Xempelar Sagarzazu nació en Bilbao en 1936 y actualmente estaba domiciliado en Oyarzun. En 1972 huyó a Francia, donde solicitó asilo político, y poste- Ramón Sagarzazu, Xempelar riormente estuvo empleado en la cooperativa Sokoa, de Hendaya, donde se descubrió documentación financiera de la banda. Entonces se le acusó de ser el encargado de recaudar el cinco por ciento de los sueldos de los empleados para destinarlo a ETA. Después estuvo en Argelia, Cuba y Francia antes de regresar a España. BLANCA TORQUEMADA MADRID. El etarra José Ignacio Zurutuza, conocido como Capullo será extraditado hoy a España desde Francia y podrá ser juzgado por sus asesinatos, sobre los que se cernía la sombra de la prescripción, ya que fueron cometidos a principios de los 80. En una decisión que sienta un precedente crucial y alentador, la Justicia francesa ha aplicado en el caso de Zurutuza los criterios del Convenio de Dublín, según los cuales los plazos aplicables son los de la legislación del país reclamante, por lo que el etarra ya no se podrá escudar en que en Francia esos delitos ya habrían prescrito. Aunque sus crímenes no los cometió en el país vecino, sino en territorio español, el terrorista se ha venido amparando en que tiene la nacionalidad francesa, adquirida por su matrimonio. Este individuo, autor de los asesinatos de Enrique Cuesta, delegado de Telefónica, del escolta Antonio Gómez, de un guardia civil y del directivo de Moulinex José María Latiegui, ha vivido plácidamente en Hendaya durante años, a escasos kilómetros de donde cometió los atentados. Allí gestiona una empresa de distribución de productos españoles, portugueses y sudamericanos, Olabe Distribución, una tapadera de envío de fondos a los etarras huidos en el extranjero. Zurutuza fue detenido en en Francia en 2002 cuando se investigó Olabe Distribución, pero fue puesto en libertad. En 2004 volvió a ser apresado por la petición de extradición cursada desde España, pero un largo contencioso judicial había impedido hasta ahora su entrega. Finalmente, en lo que es ya una decisión inapelable, el Consejo de Estado ha desestimado el recurso del etarra contra su extradición. A partir de ahora, con la nueva jurisprudencia, el futuro de otros etarras reclamados también por asesinatos de la misma época se ha enturbiado. Es el caso, por ejemplo, de Luis Enrique Gárate y de Soledad Iparraguirre.