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ABC MIÉRCOLES 12- -12- -2007 El Gobierno quiere fomentar el uso de internet entre los mayores de 55 años 99 La Agencia Espacial de Estados Unidos ha hecho uno de sus mayores hallazgos en Marte, por casualidad El sílice podría haber actuado como una burbuja que protegió los fósiles microbianos de su destrucción las cerámicas, los cristales, los cuarzos y los cementos. Poéticamente podríamos decir que, si Adán fue amasado con algo, fue con sílice, que además tiene la virtud de desecar el barro. Sílice es eso que meten en una bolsita en las cajas de zapatos, para mantenerlos a salvo de la humedad. Encontrar sílice no es encontrar vida, pero casi. Su presencia en Marte sólo se explica, dicen los expertos, por la acción o de aguas termales o de fumarolas (gases) salidos del suelo. En cualquiera de los dos casos, es muy probable que aparezcan fósiles de microbios. Esto es lo más cerca que se ha estado nunca de probar que Marte, aparte de ser el planeta más técnicamente apto para la vida- -tal y como nosotros la conocemos, es decir, surgida de las aguas- la tuvo. Steve Squyres, jefe de los robots de la NASA en el planeta rojo, saludó el hallazgo con doble entusiasmo: el sílice no sólo presagia indicios de vida microbiana, sino que puede haber actuado como una armadura de estos indicios, resguardándolos de la destrucción. Es decir, no es imposible esperar que lleguen a la Tierra fósiles maravillosamente conservados Como la gota de sangre de dinosaurio dentro de un mosquito en una gota de ámbar en la película Parque Jurásico. Ahora sólo falta traer a casa el sílice marciano y analizarlo, algo que ni el Spirit ni el Opportunity pueden hacer. Esa será otra misión, probablemente del laboratorio marciano que Estados Unidos plantea lanzar en 2009, o del robot de la Agencia Espacial Europea que está previsto que llegue al planeta rojo a partir de 2010. Pero el pequeño y sufrido Spirit no podía jubilarse con mayor honor. Unos jóvenes surcoreanos lanzan su mensaje para salvar la Tierra, ayer, en la isla de Bali AFP Arabia Saudí amenaza con retrasar un acuerdo en Bali La Cumbre del Clima celebra sin entusiasmo el décimo cumpleaños de Kioto ARACELI ACOSTA. ENVIADA ESPECIAL BALI (INDONESIA) La tarta estaba preparada para la ocasión y la soplaron chavales que trabajan como voluntarios en la Cumbre del Clima. Ayer se cumplieron diez años de la firma del protocolo de Kioto en esa ciudad japonesa. Algunos de los que lo negociaron en 1997 estaban ayer en Bali para impulsar el segundo periodo de compromiso de este tratado internacional. Y la mirada de nuevo estaba puesta en Estados Unidos, que sigue rechazando oír hablar de compromisos concretos para después de 2012, y en los países en vías de desarrollo, que también continúan reclamando responsabilidades a los países industrializados en esto de la contaminación atmosférica. Michael Zammit, secretario ejecutivo de la Convención Marco de la ONU para el Cambio Climático en 1997, destacó que Kioto es el acuerdo económico más importante que jamás ha alcanzado el mundo Kioto ha traspasado la barrera ambiental para convertirse en un asunto financiero de primer orden. Y por eso ayer los ministros de finanzas y economía de 37 países asistieron por primera vez a una reunión de cambio climático. El presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, justificó su participación en que cada año se necesitan 2.000 millones de dólares de inversión para frenar el cambio climático: Si el desafío es la financiación, ellos deben participar en las reuniones El dinero manda, y el petróleo también, y mucho. Por eso los principales escollos siguen centrándose en Estados Unidos, que siempre se ha excusado en los efectos sobre su bonanza económica para no aceptar compromisos obligatorios y rechaza cualquier medida que pueda condicionar sus acciones futuras, más ahora que se acercan las elecciones presidenciales, y también en Arabia Saudí. Si hasta ahora el rey del petróleo centraba su oposición en conseguir medidas compensatorias por la futura caída del uso del petróleo y sus deriva- dos, ayer dio un paso más poniendo objeciones al cuarto informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) que debe aprobarse en esta reunión y servir de respaldo para actuar contra sus predicciones, según explicó la directora de la Oficina Española de Cambio Climático, Teresa Ribera. Lo curioso es que durante la presentación en Valencia de este documento el pasado mes de noviembre Arabia Saudí no puso ninguna objeción a lo que ahora critica, que es la estimación de los rangos en que deben reducirse las emisiones en el año 2020 para que la temperatura no suba más allá de 2 grados centígrados a mediados de siglo. Se trata de esa horquilla de reducción de entre el 25 y el 40 de las emisiones globales. La misma que la delegación estadounidense no quiere aceptar, si bien el secretario ejecutivo de la Convención del Cambio Climático, Yvo de Boer, matizó que sólo es una guía para cuando se empiecen a negociar esos objetivos de reducción, a lo largo de 2008. De lo que se trata aquí es de sentar las bases para esa futura negociación y de fijar un calendario para ello. No obstante, la sensación en los pasillos es de cierto pesimismo con respecto a Estados Unidos. Misiones para recoger muestras Más información en: http: www. unfccc. int El protocolo tiene fuerza y no hay riesgo de muerte prematura Raúl Estrada s Negociador del acuerdo de Kioto en 1997 -La sensación es que nadie quiere dar el primer paso. Hace falta que todos de buena fe tomen el compromiso de dar un paso adelante. Hace falta que los países desarrollados cumplan su palabra de tomar la iniciativa y es hora de que los grandes países en desarrollo comiencen a tomar compromisos. técnicos. Creo que sí se ha avanzado y en realidad el compromiso es a partir del 1 de enero próximo. Más información en: http: marsrovers. jpl. gov mission t raverse maps. html ¿Quién debe dar el primer paso? A. ACOSTA. ENVIADA ESPECIAL BALI (INDONESIA) Raúl Estrada, diplomático argentino y uno de los negociadores del protocolo de Kioto en 1997, cree que estamos en un momento en el que alguien debe tomar el liderazgo para abordar la segunda parte de Kioto. ¿Qué valoración hace después de 10 años? -Se han hecho muchas cosas. Si uno mira las cifras de emisiones, las de los países desarrollados han bajado en conjunto, aunque no es el caso de España. Se ha avanzado mucho en lo que la gente sabe del fenómeno. Y una gran cantidad de datos -Eso es un desafío a la imaginación. En primer lugar tiene que ser más severo. Además, hay que ver cómo se combina con políticas y medidas para los países industrializados y también para las naciones en desarrollo. Y después hay que rescatar algunos elementos que no se han tenido en cuenta en el proceso de negociación de Kioto como las emisiones per cápita. De manera que hay que retomar todos los conceptos del comienzo. ¿Qué tiene que cambiar en la segunda parte?