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26 ESPAÑA Política exterior s La represión castrista MIÉRCOLES 12 s 12 s 2007 ABC Objetivos cumplidos Las ocho mujeres catalanas retenidas y expulsadas de Cuba- -todas ellas militantes de Convergència- -por participar en una concentración a favor de los derechos humanos mostraron su orgullo por lograr una repercusión mediática de su acción POR ÁNGEL MARÍN BARCELONA. Ni una lágrima ni un llanto emocionado, tan sólo besos y abrazos a algunos familiares, compañeros y dirigentes CDC y de la JNC (la rama juvenil de Convergència) que ayer recibieron con aplausos y banderas independentistas y de las juventudes nacionalistas a las ocho jóvenes catalanas expulsadas de Cuba después de ser retenidas por las autoridades cubanas por participar en una concentración a favor de los derechos humanos. A su llegada al aeropuerto de El Prat de Barcelona, las heroínas nacionalistas, que hoy serán recibidas con todos los honores por el presidente de CiU, Artur Mas, explicaron ante una nube de cámaras y micrófonos algunas anécdotas y detalles de su lance caribeño con el régimen castrista. Todas sabíamos que nuestra presencia en la marcha a favor de los derechos humanos provocaría alguna reacción en un régimen totalitario como el de Cuba, pero ignorábamos qué nos podían hacer explicó Laura Costa, concejal de CiU en el Ayuntamiento de Sant Celoni (Barcelona) Cuando dos agentes de inmigración nos requirieron los pasaportes y los billetes de avión vivimos momentos de incerteza y nerviosismo, pero después el trato de la policía cubana ha sido correcto añadió Francina Vila, la edil nacionalista en el Ayuntamiento de Barcelona. Pese al trato recibido por las fuerzas del orden público, Vila denunció que Cuba es una dictadura en la que no están garantizados los derechos fundamentales ni los derechos humanos, razón por la cuál uno se puede encontrar en situaciones como ésta A la 1.30 horas de la madruga, los empleados del hotel Ambos Mundo llamaron a la habitación del grupo de Laura Costa, que a penas dormitaba por los nervios de una visita anunciada, para que las cuatro mujeres bajaran a la recepción porque les requerían dos agentes de inmigración. El grupo de Francina Vila, que se alojaba en el hotel Plaza, ya había recibido por la tarde la visita de la policía cubana. Las ocho mujeres catalanas no perdieron nunca los nervios porque siempre contaron con el apoyo exterior de otras dos militantes de la JNC- -que llegarán esta noche a Barcelona, tal y como tenía previsto el resto del grupo si no hubiera sido expulsado- -que el pasado jueves viajaron también a la isla como observadoras para que la policía cubana no pudieran arrestarlas y, así, poder buscar los apoyos necesarios para las retenidas en los hoteles. El apoyo de la embajada española en La Habana ha sido vital para la sensación de seguridad y de moral de las activistas catalanas porque en todo momento, después de la visita de la policía, estuvimos acompañadas por los consejeros Carlos Pérez Soy y Juan López Todo estaba controlado y organizado por la LYMEC, la asociación de jóvenes liberales europeos, que organizó el viaje a Cuba y la participación de 25 mujeres de Cataluña, Bosnia, Suecia y Perú en la manifestación de La Habana. Nosotras teníamos un doble objetivo: por una parte apoyar a las damas de blanco, que es lo que hemos conseguido, y por otra buscar repercusión del hecho en los medios informativos, y también lo hemos conseguido explicó con orgullo la concejal de Barcelona. Las ochos jóvenes nacionalistas, dos eran militantes de Un doble objetivo CDC y seis de la JNC, integraban la delegación catalana que formaba parte de un grupo de 25 mujeres procedentes de Perú, Bosnia y Suecia que el pasado domingo secundaron una manifestación de las Damas de Blanco en La Habana. Las activistas catalanas, que vestían camisetas blancas con el lema Europa exhibieron pancartas con las palabras Democracia, Paz y Libertad durante la marcha de las esposas y madres de los 75 disidentes cubanos condenados en la primavera de 2003 a penas de hasta 28 años de cárcel por estar vinculados al proyecto Varela Cuba es una dictadura Manuel Benito del Valle, en la imagen con camisa roja, huye del acoso de un grupo de castristas EFE El español golpeado en una marcha en La Habana, puesto en libertad ABC MADRID. El español Manuel Benito del Valle, detenido el pasado lunes tras ser golpeado presuntamente por fuerzas policiales o parapoliciales cubanas cuando participaba con un grupo de disidentes anticastristas en una marcha en La Habana con motivo del Día de los Derechos Humanos, fue puesto en libertad en la noche de ese mismo día. Del Valle, que estaba acompañado por la cubana Milena Almira, se unió a una marcha de una docena de personas, entre las que se hallaba el doctor Darsi Ferrer, que protestaba por lo que consideran el apartheid de los cubanos, a quienes se les impide entrar en hoteles o acceder a determinados puntos turísticos del país. Al concluir la marcha, varias decenas de personas que daban gritos de apoyo al Gobierno castrista y a la revolución cubana que lidera Fidel Castro persiguieron, hostigaron y golpearon a los manifestantes cuando se retiraban del lugar. El español, de 39 años de edad y origen sevillano y que había sido becario del ICEX en la oficina comercial de la Embajada española en La Habana, declaró a Efe que nos insultaron, nos golpearon, nos levantaron y nos metieron en un coche, y de ahí nos sacaron, pero no tuve problemas en bajarme después Según Manuel Benito del Valle, no pudo ver a las personas que lo introdujeron en el vehículo. Dijo que el hombre que conducía el coche se sorprendió al ver que les metían en el automóvil.