Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30 INTERNACIONAL LUNES 10 s 12 s 2007 ABC CRONOLOGÍA DEL CONFLICTO CON LOS PERSAS 1957 EE. UU. ayuda a Irán a poner en marcha un programa nuclear: El Sha de Persia es el principal aliado militar de EE. UU. en el Golfo 1980- 1988 EE. UU. apoya a Sadam Hussein al inicio de la guerra Irán- Irak. En 1985, sale a la luz la venta secreta de armas a Irán (Iran- Contra) 2002 El presidente Bush incluye a Irán en el eje del mal junto a Irak y Corea del Norte, en su discurso sobre el Estado de la Nación 2003 En junio, el OIEA acusa a Irán de haber ocultado su programa nuclear, y estalla el conflicto con la comunidad internacional 2005 En agosto es elegido presidente Mahmud Ahmadineyad, que ordena reanudar el programa de enriquecimiento de uranio 1979 Triunfa la revolución de Jomeini: EE. UU. e Irán rompen relacione diplomáticas tras la crisis de los rehenes 1997 Presidencia del reformista Mohamed Jatamí (1997- 2005) que en 1998 ofrece diálogo al pueblo americano en la CNN 2003 En mayo, Irán envía una oferta de gran acuerdo a EE. UU. por medio de un fax a la Embajada de Suiza, que es rechazada 2003 En octubre, Alemania, Francia y Gran Bretaña (UE- 3) pactan con Teherán la suspensión de las actividades de enriquecimiento 2006- 2007 La ONU aprueba sanciones contra Irán en diciembre de 2006 y marzo de 2007. Bush habla de riesgo de guerra mundial Vencer a Ahmadineyad en las urnas El último informe de la inteligencia de EE. UU. destaca la importancia de los factores políticos internos para resolver el conflicto con Irán, donde ha estallado la lucha por las elecciones de marzo de 2008 POR BORJA BERGARECHE MADRID. La sorpresa causada por el último informe de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos (NIE, por sus siglas en inglés) ha ocultado una referencia clave, incluida en la parte publicada del documento, a la influencia de la vida política iraní en la crisis actual. En nuestra opinión, sólo una decisión política iraní de abandonar el objetivo de (obtener) armas nucleares impediría de manera plausible que Irán produzca armas atómicas afirma el NIE. Junto a las consideraciones estratégicas, el conflicto está determinado por las motivaciones domésticas que alimentan el desafío de Teherán. Desde el inicio de esta crisis, cuando el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) determinó a mediados de 2003 que Teherán había ocultado varios aspectos de su programa nuclear, el equilibrio de fuerzas en el seno del régimen fundamentalista ha marcado el curso de los hechos. En aquella época, la presencia en la presidencia de Irán de un clérigo aperturista, Mohamed Jatamí, hizo posible un acuerdo con Alemania, Francia y Gran Bretaña que incluía la suspensión de las actividades de enriquecimiento de uranio. Esta vía diplomática se mantuvo hasta que, en agosto de 2005, un laico fundamentalista, Mahmud Ahmadineyad, fue elegido presidente. El nuevo líder ordenó inmediatamente la reanudación del programa de enriquecimiento. Desde entonces, éste ha utilizado la crisis nuclear para reforzar su propia base electoral, apelando al nacionalismo energético y al orgullo tecnológico de sus compatriotas. Declaraciones como la que hizo el pasado miércoles en la provincia de Elam, cuando afirmó que su país necesita poner en marcha 50.000 centrifugadoras forman parte de los anuncios populistas de las giras fuera de la capital con las que intenta contrarrestar el creciente malestar por la mala situación económica del país. En Irán, el derecho a tener un programa nuclear civil forma parte del consenso partidista. Sin embargo, el debate se centra cada vez más, a pesar de los esfuerzos del presidente, en una inflación disparada por encima del 15 por ciento, en la subida del precio del combustible y en un desempleo que supera los tres millones de parados. AFP Protesta contra el régimen Ahmadineyad ha forzado la confrontación con Occidente como arma electoral, con la esperanza de ganar posiciones con vistas a las elecciones legislativas previstas para el 14 de marzo de 2008. Ahora, debemos centrar nuestra atención en la campaña electoral y seguir el intento del campo reformista de volver al tablero explica Gary Sick, experto en Irán de la Universidad de Columbia. La victoria de Ahmadineyad en 2005 sacudió el complejo panorama iraní, donde las elecciones parlamentarias y presidenciales (previstas para 2009) permiten una cierta competición por el poder, siempre dentro del estrecho corsé ideológico del gobierno de los clérigos instaurado por el Ayatolá Jomeini en 1979. El campo reformista fue barrido del mapa, y la pugna se centró en el sector fundamentalista, capitaneado por el propio Ahmadineyad, y los denominados centristas, en torno al poderoso ex presidente, Hashemi Rafsanjani. La vuelta del reformismo Cientos de estudiantes iraníes llevaron a cabo ayer una protesta, dentro del campus de Teherán, en contra el presidente del país, Mahmud Ahmadineyad, y en favor de la liberación de tres compañeros que fueron detenidos el pasado mayo durante otra manifestación contra el régimen. Ante las limitadas prerrogativas de la función presidencial, Ahmadineyad ha logrado ampliar su poder en el ámbito económico con el nombramiento hace un mes de dos nuevos ministros de Petróleo y de Industria afines, y en el terreno de la política exterior, reservado tradicionalmente al gran líder Ali Jamenei. Con su permisividad, el envalentonado presidente sorprendió a todos en octubre sustituyendo al negociador en el dossier nuclear, Ali Larijani- -un hom- bre de Jamenei, defensor de una solución diplomática a la crisis- -por un aliado de Ahmadineyad, el viceministro de Exteriores, Said Jalili. Tras los malos resultados en las elecciones localesde 2006,l aespecialista Farideh Farhi cree que, antela posibilidad deuna nueva derrota en marzo a manos de los centristas, los sectores más duros se han quitado los guantes y apuntan a Rafsanjani El abandono de Larijani y las acusaciones de espionaje presentadas por el Gobierno contra otro antiguo negociador nuclear, Hussein Mousavian- -próximo a Rafsanjani, a quien la judicatura dejó en libertad el 27 de noviembre- han enfurecido a muchos conservadores por el uso partidista que el presidente hace del dossier nuclear, según Farhi. Ex ministros y altos cargos Muchos conservadores cuestionan el uso partidista del dossier nuclear que hace el presidente iraní Mientras, el ex presidente Mohamed Jatamí ha vuelto a la contienda para coordinar una candidatura a base de ex ministros y altos cargos del régimen con la que los reformistas quieren recuperar el terreno perdido. No podemos dejar los recursos del país en manos de quienes quieren utilizarlos como les da la gana, sin supervisión dijo recientemente Jatamí ante sus seguidores. En un régimen guiado por un cálculo de coste- beneficio y no por las prisas hacia el arma atómica como describe el NIE, la actitud desafiante de Ahmadineyad puede terminar sacudiendo los cimientos de una casta gobernante preocupada, en última instancia, por su supervivencia. Los resultados de las elecciones de marzo orientarán en un sentido u otro esa decisión política en la que confían los espías de EE. UU.