Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 10- -12- -2007 El drama de la inmigración ilegal ESPAÑA 21 Los senegaleses están tomando conciencia, explica el brigada Casas, de que lo que van a hacer es salvar las vidas de sus compatriotas Ahora se busca la firma de planes de acción con países como Gambia, donde descansan otras dos patrulleras para impartir este programa de aprendizaje Javier Ayuso. Dentro de la operación Hera III, estos hombres están al mando de las dos embarcaciones destinadas al patrullaje conjunto en una zona de 200 millas Son la Río Ara y la Río Cabriel. También contamos con un buque de altura, el Río Miño En su despacho de la Embajada, en el centro de Dakar, destaca la humanidad de los guardias españoles y la colaboración de Senegal. Un ejemplo para otros países. Marruecos y Mauritania también mantienen acuerdos con España para el patrullaje conjunto. Pero el blindaje de las costas desplaza a las mafias, y la salida de los cayucos hacia el sur. Ahora se busca la firma de planes de acción con países como Gambia, donde descansan otras dos patrulleras con la intención de poner en marcha el programa de aprendizaje que Casas dirige en Senegal. En Dakar, el alférez Miguel Ángel Álvarez hace las veces de comandante de la Río Ara. Ahora tenemos que salir con efectivos del pelotón de asalto, además de la pareja de gendarme y policía que siempre nos acompaña Antes de poner rumbo a las costas canarias, los ocupantes de los cayucos ya saben con qué se pueden encontrar, y cada vez van más preparados, llevamos al pelotón de asalto para evitar conflictos Miguel Ángel y los suyos han visto el dolor cara a cara muchas veces. Llevan años en el Servicio Marítimo de la Guardia Civil. Aquí el trabajo es mucho más duro, cuando los interceptamos sabemos que estamos frustrando su viaje nada más empezar, pero también sabemos que estamos salvándoles de una muerte casi segura, y ellos también lo saben En España ya han terminado el trayecto cuando los encontramos, y hasta nos lo agradecen Para guiarlos, reciben diariamente los partes del avión italiano y el español que sobrevuelan aguas senegalesas. Cuando hay una embarcación sospechosa, se marca un rumbo de colisión, donde se interceptará el cayuco Muchos de los que encuentran durante el patrullaje son sólo pescadores, salen a cuarenta o cincuenta millas y pueden pasar allí días; suelen embarcar unas 30 o 40 personas Detenemos un momento la Río Ara. Unos jóvenes piden agua desde su cayuco. Son viejos conocidos, como muchos otros, al principio sólo nos pedían agua, pero ya nos gritan que les tiremos hasta coca cola; se han acostumbrado a nosotros, a vernos por aquí A la hora de interceptar un cayuco, lo más importante es la rapidez Los inmigrantes, cuenta el alférez, se ponen muy nerviosos y hay que tener en cuenta que un cayuco puede llegar a pesar hasta diez milos kilos, las maniobras son muy delicadas. De los quince cayucos que han rescatado en los casi ocho meses que llevan allí, el más cargado transportaba a 180 personas Dice que se han visto en situaciones bastante complicadas como el día que encontraron un cayuco volcado con sus ocupantes hundiéndose Aunque lo peor es cuando todo sale mal y muere alguien; aquí todavía no hemos tenido que lamentar ninguna muerte en un rescate Mientras termina la frase, Julio Fernández, otro de los guardias, avisa de que la comida está hecha. Bajamos al comedor de la Río Ara. Han preparado fabada asturiana, como si estuviéramos en casa Los ocho tripulantes de la patrullera empiezan el día a las nueve de la mañana, y no terminarán hasta las nueve de la noche, aunque en realidad siempre estamos activos, preparados para actuar, cuando se trata de rescatar vidas no hay horario que valga Nervios Algunos de los subsaharianos que desembarcaron ayer en El Hierro descansan en el puerto EFE La Marina de EE. UU. rescata una patera con seis argelinos La embarcación, que se dirigía a España cuando se averió el motor, fue localizada a la deriva en medio del Mediterráneo LUIS DE VEGA E. CALVO RABAT LAS PALMAS. Un buque de la Marina de Estados Unidos rescató el pasado miércoles una patera de 4,8 metros de eslora con seis argelinos a bordo que se dirigían a España, según publicaba ayer Le Quotidien d Oran La embarcación salió hace ocho días de las costas del país magrebí y se quedó a la deriva después de que se averiara el motor a 48 millas de tierra. Los seis tripulantes son originarios de Sidi Lajdar, en la provincia de Mostaganem, cuyo litoral, al este de Orán, dista unos doscientos kilómetros de las costas de Almería. Las autoridades norteamericanas avisaron a la Gendarmería argelina, que se hizo cargo de los emigrantes y los trasladó a tierra. Dos necesitaron asistencia en un centro hospitalario. Por otro lado, Marruecos anunció ayer el rescate de seis náufragos en aguas del Sahara Occidental por la tripulación de un barco palangrero después de que zozobrara el cayuco en el que supuestamente viajaba medio centenar de emigrantes que habrían salido desde Mauritania en dirección a Canarias el pasado 30 de noviembre, según un comunicado de la Gendarmería Real. El suceso tuvo lugar a 28 millas al norte de la ciudad de Dajla, la antigua Villa Cisneros que permanece bajo control de Rabat. Las tareas de búsqueda continúan por si fuera posible rescatar a más supervivientes, añadieron fuentes oficiales. También en la ex colonia española las Fuerzas de Seguridad marroquíes han detenido a 63 emigrantes de origen subsaharianos en la provincia de El Aaiún, según anunció la agencia oficial Map. En el otra orilla del Atlántico, en las costas canarias, volvía a producirse ayer también la tragedia. Un cayuco con ochenta inmigrantes a bordo- -tres de ellos menores- -alcanzaba El Hierro escoltado por Salvamento. Un cadáver descansaba entre los subsaharianos, que dijeron proceder de Gambia y aseguraron llevar dos semanas de viaje. Sólo desde este lunes son ya cinco los inmigrantes que han llegado muertos a las Islas o que han fallecido en sus hospitales. Desde que empezó el año, son más de 360, según la Guardia Civil, los que han perdido la vida en su intento por alcanzar las costas canarias, y más de 1.300 desde 2006. Fuentes de Cruz Roja y Salvamento Marítimo apuntan a las malas condiciones climatológicas, la falta de provisiones y el aumento de los controles como las principales causas de las muertes de inmigrantes en el mar. Pelotón de asalto