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ABC DOMINGO 9- -12- -2007 El videospam llegará a los ordenadores de todo el mundo antes de seis meses 93 en la Cumbre del Clima en uno de los protagonistas del cónclave medioambiental de Bali. Algunos expertos consideran que el dragón rojo ha superado a EE. UU. como primer emisor de gases de efectos invernadero, ya que en 2004 liberó a la atmósfera 6.100 millones de toneladas de CO 2. De ellas, el 75 procedían de combustibles fósiles. Gracias a sus más de 1.300 millones de habitantes, sus emisiones per cápita sólo suponen un sexto de las registradas en EE. UU. lo que exime a China, según el Protocolo de Kioto, de recortar su nivel de contaminación para no dañar un crecimiento económico que ha sacado ya a 400 millones de personas de la pobreza. Más aún cuando todavía quedan 800 millones de campesinos en el paupérrimo mundo rural. Es el argumento esgrimido por Pekín para negarse a reducir sus gases de efecto invernadero, pero eso no significa que el régimen comunista no haya puesto en marcha algunas medidas medioambientales para frenar la contaminación, un grave problema en este país. El pasado junio, el Gobierno chino anunció su Plan de Acción Nacional contra el Cambio Climático, que prevé para 2010 recortar en un 20 el consumo de energía por unidad del PIB, y abastecerse en un 10 de fuentes renovables. En realidad, tales iniciativas ya constaban en el último Plan Quinquenal chino (2006- 2010) con el fin de reducir la polución en un 10 por ciento, pero los objetivos no se han cumplido en el primer año. Al menos, estos esfuerzos han servido para que algunos grupos ecologistas, como Germanwatch, adelanten a China cuatro puestos y la sitúen en el número 40 dentro de las 56 naciones industrializadas más contaminantes. Una lista en la que EE. UU. y Arabia Saudí ocupan las peores posiciones por su falta de compromiso con la protección medioambiental. La polución es uno de los mayores problemas de China, ya que 20 de las 30 ciudades más contaminadas del mundo se sitúan en su territorio, y el 70 por ciento de sus ríos y lagos están seriamente degradados. Además de restarle un 10 por ciento al PIB y de lastrar su progreso, la contaminación se cobra cada año la vida de 400.000 personas, al tiempo que la lluvia ácida afecta ya a un tercio de la superficie nacional, incluyendo vastas extensiones de cultivo, y a la mitad de sus ciudades. Un coste muy alto para el milagro económico chino. Plan contra el Cambio Climático Simpatizantes de Greenpeace reclamaban ayer desde Manila una apuesta firme por energías renovables, como la solar sumo en casa, sino que sienten amenazado un verdadero puntal íntimo de su cultura: su sagrado derecho a quemar toda la gasolina que les de la gana. Tan apegados a la libertad de combustible están estos centauros del volante que todos los gobiernos que han cuestionado eso se han estrellado contra un muro. Todos los intentos de contención quedaron en nada cuando Ronald Reagan volvió a liberalizar la gasolina. Los expertos creen que para que cale el mensaje del cambio climático es necesario atacar por su base esta cultura del coche- para- todo Hay que propiciar otra cultura del transporte, otra mentalidad urbana, que ahora mismo sólo se conoce en ciudades como Nueva York, acaso la única donde el coche no es una necesidad, sino que constituye un engorro. Coger el metro no te hace un héroe. Pero por algo se empieza. AP Una iniciativa demócrata en el Senado pretende reducir las emisiones en un 70 para 2050 Pekín, crecer a cualquier precio China prevé medidas para recortar en un 20 su consumo energético, pero se niega a reducir sus emisiones contaminantes s La producción eléctrica depende del carbón en un 75 y las fuentes renovables aportarán un 10 de la energía en 2010 POR PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. La lucha contra el cambio climático se decidirá, en buena parte, en Asia. Y no sólo porque en este continente se celebra la cumbre de Bali, sino también porque esta parte del mundo es la que más y más rápido está creciendo y por su cada vez mayor demanda de recursos naturales. Además, en Asia se sitúan dos gigantes, China y la India, cuyas economías crecen un 10 anual y dependen en gran medida del carbón. Según el informe Negociaciones sobre el cambio climático presentado en Bali por la ONG de Hong Kong Civic Exchange y por el Instituto de Asuntos Internacionales de Singapur, China y la India sumarán el 45 en el aumento del 57 de demanda de energía proyectado para 2030, basado en el carbón y el petróleo. Debido a los retos que plantea su extraordinario progreso, mucho más rápido que el de la India, China ya se ha convertido nologías menos contaminantes, no imponer recortes de emisiones a la industria, que ya bastante tiene, a su juicio, con competir con China. Tecnología descontaminante Uno de los puntos de fricción en Bali es precisamente eso: China propone reducir sus propias emisiones si Estados Unidos comparte con ella su tecnología descontaminante- -llamémosla así- pero los americanos ponen el grito en el cielo porque eso amenaza la propiedad intelectual, y el negocio. No es fácil para los americanos pasar por esto. No sólo se enfrentan a una pérdida de músculo económico mundial y a crisis hipotecarias y de con- Más datos sobre la Cumbre de Bali: http: www. unfccc. int