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ABC DOMINGO 9 s 12 s 2007 INTERNACIONAL 35 El muerto que dormía cada noche con su mujer El canoísta aparecido cinco años después de ahogarse en el mar- -para cobrar el seguro- -no estaba muerto ni de parranda vivió en casa, en una habitación secreta, a la que accedía por el armario del dormitorio, según confesó su esposa POR EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. El león, la bruja y el armario titulaba ayer The Sun No son las crónicas de Narnia, sino el esperpento de los Darwin, el matrimonio que quiso resolver unas deudas con una mentira y se complicó la vida. Volver a la verdad les va a costar posiblemente la cárcel, cuando estaban a punto de comenzar una nueva vida en Panamá, tras años de un sinvivir, con John Darwin oculto en una habitación secreta a la que se accedía a través del armario del dormitorio de su mujer, ésta temerosa de que su presencia fuera descubierta por los vecinos, y ambos con la mala conciencia de haber engañado a sus dos hijos. Darwin fue detenido esta semana tras haberse presentado a la Policía aduciendo que no se acordaba de nada de lo ocurrido en los últimos años, pero que él era el hombre dado por ahogado en 2002 cuando navegaba en su canoa en el Mar del Norte. Su mujer, Ann, también será detenida tan pronto regrese de Panamá, a donde se mudó en octubre después de haber vendido las propiedades del matrimonio en Inglaterra. Con ese dinero y el cobrado por el seguro de vida de su marido, iban a poner en marcha en el país centroamericano un negocio turístico, con navegación de canoas en un lago. He estado viviendo una especie de condena de prisión en los últimos cinco años, pero ha sido mi propia condena privada, ahora llevará al sentencia pública ha manifestado Ann Darwin. Según su confesión, publicada ayer en dos diarios británicos, todo empezó por las deudas acumuladas por el matrimonio debido a retrasos e impagos de los alquileres de las doce casas que tenían. Y todo ha terminado, de acuerdo con el testimonio de la mujer, por el imperioso deseo de su marido de resucitar para poder ver a sus hijos, de 32 y 29 años. El hecho de que los Darwin comenzaran a gustar de una vida normal en Panamá en largos periodos del último año pareció convencer al marido de que también sería sencillo un Le pudo la nostalgia: hizo instalar altavoces para escuchar las conversaciones telefónicas que su mujer mantenía con sus dos hijos juego de manos ante la Policía británica. Al fin y al cabo, había conseguido un pasaporte solicitándolo con otro nombre, sin que las autoridades hubieran sospechado. Quién sabe si la Policía se habría tragado la versión de la pérdida de memoria. En realidad fue alguien del círculo de amistades de Ann Darwin quien alertó tras el verano a los agentes por haberla escuchado hablando por teléfono con su esposo. A partir de ahí, el movimiento de cuentas corrientes comenzó a destapar el caso. Ann asegura que su marido le había comentado antes de su supuesta muerte en el mar que ésta era la mejor solución para sus problemas económicos, pero que no le anunció que iba efectivamente a simular su desaparición. Según el testimonio, ella llegó a creer que John había muerto, por lo que se llevó una sorpresa cuando un año después llamó a la puerta de casa. Desde entonces, ambos vivieron juntos en el domicilio familiar. Dormían juntos y durante el día él se ocultaba en una habitación contigua, uno de lo estudios que habían habilitado en el edificio de al lado y tenían alquilados. John hizo instalar altavoces para escuchar las conversaciones telefónicas que mantenía Ann con sus hijos, y cuando éstos preguntaban qué diría o haría su padre ante determinadas situaciones, John escribía mensajes a su mujer para que ésta transmitiera lo que sería su pensamiento. John Darwin AP Los problemas económicos Su mujer, en Panamá AP El asesino de Nebraska, en acción La policía de Omaha (Nebraska) difundió ayer tres imágenes de Robert Hawkins, de 19 años, durante el tiroteo en que mató a 8 personas y se suicidó. Se le ve entrando en las instalaciones del centro comercial, con gafas y sudadera, con un pronunciado bulto bajo el jersey, y disparando con un fusil AK- 47.