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6 OPINIÓN DOMINGO 9 s 12 s 2007 ABC AD LIBITUM CORRUPCIÓN PROVERBIOS MORALES Y COSTUMBRES S muy posible que, aquí y ahora, exista mayor número de personas dispuestas para la admiración de un político honrado, próximo o distante a sus propias ideas, que gentes capaces de irritarse, arrebatadas por el escándalo, ante cualquiera de los muchos casos de corrupción que nos ofrece el decadente paisaje partitocrático en que ha degenerado la Transición. La idea del honor se ha quedado tan vieja como un miriñaque y la anestesia ética en la que estamos sumergidos impide la reacción, que debiera ser enérgica, contra quienes, siendo nuestros representantes electos, nos engañan. No nos M. MARTÍN defraudan porque, escarFERRAND mentados, gastamos poco en confianza. Según el Barómetro Global de la Corrupción, presentado por Transparency International, que ayer se reseñaba en estas páginas, volvemos por donde solíamos. Después del ilusionante paréntesis que marcaron los primeros años de vida democrática, tras la Constitución del 78, ya estamos en los hábitos corruptos que, como las lapas se adhieren a la roca, resultan inseparables de nuestra vida pública. Lo de siempre, pero con menos escrúpulos y mejor aceptación. Como ha dicho el felizmente restablecido Antonio Garrigues, patrono de la Fundación Ortega y Gasset, en la que se presentó el informe que comento, la lucha contra la corrupción está perdida Los partidos políticos, degenerados en maquinaria de poder y en olvido de su exigencia representativa, han convertido en prioridad su propia financiación y a ella, unas veces con trampa y otras con cartón, subordinan su trabajo. Empiezan por la corrupción, moralmente grave, de no cumplir con su deber y, cuando llegan al turno del poder- -nacional, regional o local- -continúan con el abuso en el gasto público, innecesario en muchas de sus partidas, sin reparar en que el Estado y sus Administraciones se nutren con el sudor y el sacrificio de quienes aspiramos a ser ciudadanos y solemos quedarnos en contribuyentes. Un tres por ciento de los españoles, según el citado Barómetro, han pagado algún soborno por recibir algún servicio a lo largo de 2007 y eso, que crece desde que José Luis Rodríguez Zapatero llegó al poder, además de ser mucha tela, es un síntoma alarmante y diáfano del desmoronamiento del propio Estado. La promiscuidad entre sus tres poderes básicos impide la eficacia de los mecanismos de vigilancia y control y, también según la doctrina del barón de La Brède y de Secondat, donde los personajes principales son indignos, difícil es que los inferiores sean honrados Si, además, como telón de fondo para la representación del drama, tenemos una sociedad relajada y consentidora- ¿por qué los nuestros no? acabo de oírle a un veterano de la izquierda- habrá que ir aceptando la corrupción, igual que la contaminación atmosférica, como algo normal Las costumbres hacen leyes. PERICAY E ción hoy a casos como el de Kasparov en la Rusia de ARECE que por fin se va a publicar en castellano Putin, cada día menos preocupado este último en disiFilologia catalana, las memorias de Xavier Perimular su deriva dictatorial refrendada por un sistema cay. Es una muy buena noticia. No he leído un lielectoral podrido. Ni a los venezolanos que resisten a bro tan esclarecedor sobre Cataluña desde hace muChávez. La oscuridad está cayendo otra vez sobre un chos años. Decía Czeslaw Milosz que sólo se justifican buen número de sociedades libres. las memorias que nos dan las claves de un período en la Xavier Pericay es un auténtico disidente, porque, a historia de una sociedad, y esto es algo que Pericay ha pesar de no haber estado expuesto a detenciones policiaconseguido sobradamente. Supongo que él mismo se les arbitrarias ni a una amenaza terrorista distraducirá del catalán, porque es un admirable tinta de las que pesan sobre el conjunto de los escritor en ambas lenguas, y ahí están sus magciudadanos españoles, su resistencia al nacionaníficas versiones castellanas de Pla para demoslismo ha implicado una merma de su libertad trarlo. O sea, que contaremos pronto, en la lenpersonal, y no tiene empacho en declararlo: En gua común, con una obra excepcional del géneuna democracia, un ciudadano que participa en ro autobiográfico que ya es un hito en la literatuun acto público ha de tener garantizada su segura catalana contemporánea. ridad, cosa que no ha pasado en mi caso Ni en Una característica muy especial de estas meel mío ni en el de otros, catalanes y no catalanes, morias es que reflejan intensamente (aunque no JON que hemos intentado alguna vez exponer nuesse refieran a él en forma explícita salvo en los caJUARISTI tras ideas en algún foro universitario catalán. pítulos finales) el momento histórico en que La diferencia es que Pericay lo ha hecho en la llamada han sido escritas; es decir, el que comenzó en marzo de lengua propia de Cataluña: Sí, yo, el traidor, el boti 2004 en toda España y poco antes en Cataluña. Fechadas fler, el españolista- -que todos estos adjetivos, en un moa finales de 2006, las atraviesa de uno a otro extremo la mento u otro, me han sido aplicados oralmente o por esagobiante atmósfera de la época del tripartito y del pricrito- -soy de los que no escribieron prácticamente ni mer bienio del gobierno de Rodríguez Zapatero: una senuna línea en castellano. Al menos hasta el 2000 Lo que sación de desasosiego e inseguridad que conozco bien, demuestra que la lengua propia es, para los nacionaporque se parece bastante a la que yo mismo experimenlistas, un pretexto puramente instrumental para impoté años atrás en el País Vasco. Se trata, en general, de ner al juego democrático sus reglas ventajistas particuuna vivencia común a los no- nacionalistas en las solares, y que propia significa exactamente eso: propieciedades ocupadas por el nacionalismo, como la ha desdad exclusiva de uno sólo de los jugadores. crito Juan Pablo Fusi en un magnífico ensayo (IdentidaEl nacionalismo catalán abomina de Pericay, de Vades proscritas) Pericay se define como un disidente, y lentí Puig o de Miquel Porta Perales como en su día abodebo reconocer que, si bien he evitado etiquetar así a los minó de Verdaguer o de Pla o como el nacionalismo vascatalanes o vascos que discrepan abiertamente del naco execró a Gabriel Aresti. Por no hablar ya de los catacionalismo, he quedado definitivamente convencido de lanes y vascos que se han opuesto al nacionalismo escrila justeza de tal denominación tras la lectura de Filolobiendo en castellano. Todos, unos y otros, somos para el gia catalana. Un disidente es alguien que defiende públigamberrismo étnico charnegos o maquetos (y a mucha camente la democracia en situaciones en que ésta es honra) Pero, por suerte para la literatura catalana, son agredida o menoscabada desde el gobierno. Convenía el los Pla y Pericay quienes terminarán prevaleciendo en marbete a los opositores a los totalitarismos comunisel canon. tas (que lo estrenaron) pero nadie discutiría su aplica- P