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ABC SÁBADO 8- -12- -2007 73 de sucesos traumáticos no pueden hablar de lo ocurrido. Pero sí te cuentan un sueño que se repite. Pueden haber pasado años del trauma y seguir teniendo pesadillas. Cambiar la realidad no se puede, pero cambiar en el sueño la vivencia traumática sí. Hay que curar el consciente y el inconsciente También algunas fobias son susceptibles de ser afrontadas durante el sueño. Entre ellas, la fobia social- -el temor a relacionarse con otras personas por miedo a no agradarlas- Se trataría de crear una especie de realidad virtual durante el sueño, en la que los encuentros transcurran de forma agradable y sin la ansiedad que se experimenta de día. Se puede incidir primero a nivel inconsciente, trabajando el sueño. Y eso repercute en la realidad consciente, porque un aprendizaje hecho de noche lo tienes hecho de día explica Barea. El resultado también se refleja por el cambio en las ilusiones nocturnas: La persona pierde el miedo y se atreve con las situaciones conflictivas Esta técnica es válida también para los mas pequeños. Y es que, según esta experta, durante la infancia y la juventud los sueños lúcidos son más frecuentes. A poco que trabajes con los niños enseguida aprenden a tener este tipo de sueños. Son mucho más flexibles y están más dispuestos a creer que todo es posible Sin crearles falsas esperanzas, puede ayudarles a aceptar, por ejemplo, una situación cada vez más frecuente, como es el divorcio de los padres: Un buen terapeuta en una situación como la separación de los progenitores, puede hacerles soñar que están con ambos por separado, divirtiéndose, recibiendo cariño. Estos son sueños nutritivos Una categoría de sueños que enriquecen y pueden ser válidas para otras situaciones de pérdida, como el fallecimiento de un ser querido. Aunque al principio soñar con la persona que falta causa mucha tristeza, a medida que el inconsciente va aceptando la ausencia, los sueños en los que aparecen se vuelven nutritivos, porque hay cariño, ternura y comprensión y se despierta con una buena sensación Para la psicóloga Margarita Rojas, autora del libro Taller de Sueños (Pirámide) Todos los sueños, no sólo los lúcidos, son una gran herramienta terapéutica. Se interpreten o no, se recuerden o no, hacen su callada labor de todas formas Una labor que consiste, aclara, en integrar lo que hemos vivido y prepararnos para lo que vamos a vivir. Una parte de ti sabe que es un sueño y, sin embargo, se perciben con toda intensidad las sensaciones Se puede crear una realidad virtual durante la noche, sin la ansiedad que se experimenta de día A los niños puede ayudarles a aceptar el divorcio de sus padres, una situación cada vez más frecuente Terapia apta para niños El sueño viene a ser una forma de digerir la realidad En su opinión una buena manera de entrenarse para tener sueños lúcidos es practicar meditación, que nos ayuda a vivir despiertos, tener conciencia plena de nuestro estado perceptivo: qué estamos oyendo, qué olores percibimos, qué sensaciones térmicas, visuales o táctiles experimentamos Cuando se habla sueños lúcidos muchas personas reconocen haber sido conscientes en alguna ocasión de que estaban soñando. Los más afortunados han sido capaces de convertirlos en divertidas experiencias o apasionantes encuentros con su estrella de cine favorita. Para comprobarlo basta teclear sueño lucido en internet. Inmediatamente aparecen multitud de páginas donde los onironautas -como se definen quienes hacen de cada sueño una nueva aventura- -intercambian sus experiencias. Y no faltan tampoco todo tipo de recetas para entrenarse. En ese estado, las sensaciones se intensifican. Aunque convertirse en director de tu propio sueño no está al alcance de todos, como señala la doctora Barea: Una cosa es la lucidez, el darte cuenta de que estas soñando, y otra el control. Son dos habilidades distintas Aunque, eso sí, aclara que ambas se pueden entrenar, al tiempo que hace hincapié que los sueños lúcidos no tienen nada ver con el esoterismo. No obstante estos curiosos sueños ya tienen su hueco en el celuloide. El director Jake Paltrow los aborda en su última película, The Good Night que aún no se ha estreno en España, protagonizada entre del sueño que organiza es que no se debe abusar del sueño lúcido, porque el sueño debe tener una parte absolutamente inconsciente, que sea libre y espontánea para poder limpiar la mente Estivill, prefiere dar otra interpretación a este tipo de sueños tan peculiares y aclara que si el que duerme es consciente de que está soñando, es que se ha despertado, porque el estado de vigilia es el único que controla el sueño. El despertar- -el estado de conciencia- -es tan breve, uno o dos segundos, que volvemos a dormirnos y retomamos el mismo sueño. Pero siempre tiene que darse esta pequeña intromisión del estado vigilia dentro del ensueño Aunque refiere que algunas personas hablan de estas experiencias en la consulta, reconoce que desde el punto de vista científico se desconoce su significado. Respecto a la utilización terapéutica de estos sueños, opina que el problema está en que no se ha podido demostrar científicamente. Aunque esto no significa que sea falso. Es muy importante explicarlo bien, porque es posible que en veinte años descubramos que hay moléculas en el cerebro que hacen estas funciones que ahora sólo se intuyen Estrés postraumático El protagonista de The Good Night estrenada en Estados Unidos, se refugia en los sueños para escapar de la realidad otros por su hermana, Gwyneth Paltrow, Martin Freeman y la española Penélope Cruz. La trama muestra cómo para escapar de la realidad el protagonista se refugia en sus sueños, cada vez más reales, que le permiten vivir como le gusta y relacionarse de una forma más satisfactoria. ¿Podríamos hacernos adictos a este tipo de sueños? En opinión de Barea no, porque dormir no es algo que podamos manejar a voluntad y fisiológicamente despertamos Montarse la propia película de nuestra vida en los sueños lúcidos debe, en opinión de Margarita Rojas, ser un impulso para hacer realidad lo que hemos imaginado Rojas advierte, no obstante, que una de las cosas que ha podido comprobar en los talleres Viajes para aprender a soñar El psicofisiólogo Stephen Laberge, de la Universidad de Stanford, todo un referente en lo que a sueños lúcidos se refiere, asegura que se ha probado científicamente su existencia en experimentos en los que los durmientes advertían al investigador que eran conscientes de estar soñando mediante un número determinado de movimientos oculares. En otras ocasiones se pidió a los voluntarios que en su sueño dibujaran grandes triángulos con el brazo derecho y que previamente advirtieran al investigador de la forma pactada. Curiosamente el electromiograma registró actividad en el antebrazo derecho después de la señal. Lo que empezó como una tesis doctoral del doctor Laberge ha terminado con la creación del Instituto Lucidez, que él dirige, en el que se estudia este fenómeno onírico y se organizan cursos de entrenamiento. El próximo, con una duración de 9 días, tendrá lugar en Hawai del 21 al 30 abril de 2008. Si al final no se consigue dominar la técnica, al menos se habrá disfrutado de unas vacaciones de ensueño (www. lucidity. com) Aunque tal vez sea conveniente comprobar antes nuestro control onírico con el ejercicio que la doctora Barea propone y que consiste en ver si esta noche somos capaces de soñar con un objeto rojo, un pañuelo, por ejemplo. Algo que puede servirnos también para ser conscientes de que estamos soñando. Estivill también aporta otro punto de vista respecto a los sueños que acompañan al estrés postraumático: Cuando estamos despiertos, el cerebro capta información con los cinco sentidos. Y cuando la necesitamos la reúne de forma coherente. Pero mientras soñamos, en la fase REM (Rapid Eye Movement) toda esta información almacenada durante el día se mezcla de forma incoherente y produce los ensueños. Además de la información, se almacenan emociones, como la angustia, la ansiedad, la tristeza. En el estrés postraumático la ansiedad se ha quedado guardada y se mezcla con los sueños y origina lo que conocemos como pesadillas Al margen de las evidencias científicas, lo cierto es que los sueños han sido en muchas ocasiones fuente de inspiración. El químico Kekulé decía que la fórmula del benceno la visualizó en un sueño en el que los átomos de carbono formaban una serpiente que se mordía la cola. La disposición circular que luego propuso para este hidrocarburo. Tras el importante hallazgo no dudó en decir a sus colegas: Aprendamos a soñar, caballeros, entonces quizás encontraremos la verdad Más información sobre sueño lúcido: http: www. geocities. com lalia