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ABC SÁBADO 8 s 12 s 2007 Segunda cumbre África- UE INTERNACIONAL 31 La UE intenta recuperar terreno en África frente a la ofensiva de China La segunda cumbre UE- África reúne este fin de semana en Lisboa a 80 países, que negociarán nuevos acuerdos comerciales para contrarrestar la influencia de Pekín BORJA BERGARECHE MADRID. El imparable crecimiento económico del gigante chino ha obligado a un país tradicionalmente aislado dentro de sus fronteras a conquistar nuevos territorios para satisfacer su avidez de materias primas. China ha puesto en marcha una agresiva estrategia exterior que le ha llevado a buscar el oro de Bolivia, carbón en Filipinas, cobre en Chile y gas natural en Australia. Pero la ofensiva más espectacular se ha producido en África, donde Pekín obtiene ya un tercio del petróleo que consume de países- -dictatoriales o demócraticos, da igual- -como Sudán, Angola, Chad, Nigeria, Argelia, Gabón y Guinea Ecuatorial. La inquietud que genera en Bruselas la ofensiva comercial lanzada por China en el continente africano en los últimos años ha hecho posible un encuentro inédito desde la primera cumbre África- Unión Europea, celebrada hace siete años en El Cairo. La UE es el principal socio comercial de África, con un volumen de intercambios de 215.000 millones de euros el año pasado (el 8 del comercio exterior del bloque) También es el mayor donante de ayuda y el principal mercado para los productos africanos, a costa de un déficit comercial de 35.000 millones de euros para la Unión. Si el comercio entre los dos continentes ribereños creció un 43 entre el año 2000 y 2006, la arrolladora estrategia africana de Pekín ha logrado que los intercambios entre China y África se hayan multiplicado por cuatro en el mismo periodo. El año pasado, China se convirtió en el tercer socio comercial individual africano, por detrás de EE. UU. y de Francia. África ya no es la reserva de caza privada de Europa. La ausencia de la UE ha dejado en África espacio a otros socios, como China, la India y Japón afirmó Louis Michel, comisario europeo de Desarrollo. CHINA, NUEVO SOCIO COMERCIAL DE ÁFRICA Intercambios comerciales en millones de euros UE +43 UE- África 2000: 150.000 2006: 215.000 ÁFRICA +430 China- África 2000: 6.822 2003: 12.620 2005: 27.289 2006: 30.000 ABC Fuente: Comisión Europea Eurostat Lisboa busca una fórmula para que la presencia de Mugabe no arruine la cita BELÉN RODRIGO CORRESPONSAL LISBOA. La cumbre entre la UE y África que se celebra este fin de semana en Lisboa estará marcada por la presencia del presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, sobre quien pesa la prohibición de pisar suelo europeo desde 2002. Varios países, con el Reino Unido al frente, se oponen a que entre en la UE por las continuas violaciones de los derechos humanos de su régimen, pero el Gobierno luso pretende arbitrar una fórmula diplomática que evite el fracaso de la reunión. Siete años después de la celebración en El Cairo de la primera cumbre entre ambos continentes, Portugal confía en que esta vez se pueda hablar de política sin tabúes y sin temas prohibidos De las 52 delegaciones africanas y las 27 europeas que estarán presentes, la ausencia más destacada será la del primer ministro británico, Gordon Brown, quien asegura no poder sentarse en la misma mesa con Mugabe. Muchos políticos, entre ellos el ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, han reconocido que la ausencia de Mugabe sería preferible para que no acapare las atenciones y se avance en otros asuntos. Los acuerdos esperados para el comercio serán los más difíciles, dadas las resistencias africanas a una apertura mayor de sus mercados. El secretario de Estado de Negocios Extranjeros portugués, Joao Gomes Cravinho, ya ha anunciado una ayuda de 2.000 millones de euros al año, a partir del 2010. CHINA 900 empresas chinas En el caso chino, la adopción de una estrategia de petróleo por ayuda en palabras de Esther Pan, analista del Council on Foreign Relations ha permitido a Pekín adaptar su política exterior a las necesidades de su desarrollo interno y al hambre de materias primas que implica un crecimiento económico del 10 del PIB anual. China compra ya dos tercios del petróleo de Sudán, un país que obtiene a cambio la protección de Pekín en el Consejo de Seguridad de la ONU por el conflicto de Darfur. Se calcula que 900 compañías chinas operan en África. Estos países prefieren el dine- ro rápido y sin críticas sobre derechos humanos que Pekín ofrece a cambio del crudo, frente a las engorrosas condiciones europeas. China lo ha aprovechado para inundar el continente con sus productos de bajo costo, lo cual ha comenzado a generar acusaciones de colonialismo al castigar a la frágil industria textil africana. La UE busca ahora recuperar terreno con la firma de nuevos acuerdos económicos que sustituyan al régimen comercial en vigor, conocido como ACP, que caduca a finales de año por imperativos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) ROBERT MUGABE PRESIDENTE DE ZIMBABUE ENTERRADOR DE SU PROPIA ESTATUA Bajo su mandato, el déspota de Harare ha logrado la triste hazaña de convertir a uno de los países más prósperos de África en casa del miedo y la ruina ALFONSO ARMADA MADRID. Todavía considerado por muchos africanos y algunos izquierdistas ciegos como un héroe de la resistencia frente al colonialismo blanco, Robert Mugabe (Matiribi, 1924) se ha convertido en el peor enemigo de su propia estatua: con sus actos se ha aupado a la cabeza de los más nefastos dictadores africanos. Presidente de Zimbabue (la antigua Rhodesia) desde la independencia, en 1980, el país ha pasado en sus 27 años de reinado de granero y una de las economías más prósperas del continente a la casa de la desgracia, con una inflación anual que oficialmente ronda el 4.000 por cien, un paro del 85 por ciento, decenas de miles de refugiados en los países vecinos y una degradación en la que sólo Mugabe y su camarilla sobrenadan. Los derechos humanos están proscritos, la corrupción campa. La fragmentada oposición, hostigada por partidas de la porra presidencial, y la complicidad de la democrática potencia surafricana, han ayudado a Mugabe a perpetuarse. En el año 2000 quiso tejerse una Constitución a medida, pero las urnas le fueron hoscas y se buscó un chivo expiatorio: los granjeros blancos. Expropiados de mala manera, las mejores tierras acabaron en manos de veteranos luchadores por la libertad (sus compañeros en la guerra de liberación) más amigos del kaláshnikov que de la hoz (pese al marxismo retórico) La tan necesitada reforma agraria se hizo de la peor manera y el descalabro fue m ay ú s c u l o de exportar alimentos, Zimbabue pasó a vivir de la caridad internacional. El hambre es moneda corriente. Formado en e s c u el a s católicas, aprovechó bien su década encarcelado por el régimen racista de Ian Smith, diplomándose en varias carreras y en violencia según presume. Cabecilla de una facción disidente de la Unión Nacional Africana de Zimbabue (ZANU) varios líderes del movimiento contra el régimen racista de Ian Smith desaparecieron durante su mandato. Tras el triunfo que cosechó en las primeras elecciones con el apoyo de su minoría natal shona, la matanza de 20.000 civiles ndebele acabó de afianzar un poder cada vez más despótico en el que toda disidencia está proscrita. Pacto por la inmigración La UE y África pretenden aprobar un plan de acción en el que, con la inmigración, se abordará la paz y seguridad en la región, los Derechos Humanos, el comercio, los Objetivos del Milenio, la energía, el cambio climático, la sociedad de la información y el espacio. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, será uno de los ponentes, y en su intervención propondrá un pacto por la inmigración entre los dos continentes centrado en tres pilares: el fomento del empleo, la promoción de los flujos migratorios legales y la lucha contra el tráfico clandestino de personas. Esta alianza aboga por fomentar el empleo y las oportunidades para la juventud en África, con el objetivo de contribuir al arraigo de la población.