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ABC SÁBADO 8- -12- -2007 Un Kosovo independiente estabiliza Europa; Rusia lo acabará aceptando Hashim Thaci, futuro primer ministro de Kosovo, a ABC 27 Uribe acepta negociar con las FARC el canje de rehenes El presidente colombiano cambia cinco años después y ofrecerá un territorio desmilitarizado para un posible intercambio ALEJANDRA DE VENGOECHEA CORRESPONSAL BOGOTÁ. Rodeado de la plana mayor del Ejército, el presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez sorprendió ayer a todos con el anuncio de que acepta crear una zona de encuentro para negociar directamente con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) la liberación de un grupo de rehenes, incluida la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt. Durante los cinco años largos que lleva gobernando- -y que se prolongarán hasta el 2010- -Uribe, un abogado de 55 cuyo padre murió asesinado por las FARC en 1983, había sido radical en su negativa de desmilitarizar cualquier territorio para un canje. Los argumentos: no dar un centímetro de territorio para que las FARC secuestren, guarden droga y asesinen, como bien quedó demostrado en el anterior gobierno cuando, durante cuatro años, fue cedido un territorio del tamaño de Suiza, y nunca se firmó la paz. Uribe, uno de los presidentes más populares de la última década en gran parte porque con su política de mano fuerte ha logrado que la guerrilla se repliegue y que se reduzca el secuestro en un 85 por ciento, fue sin embargo claro en sus condiciones: la zona en la que deben negociar un acuerdo humanitario para liberar a los 45 canjeables como se conoce al grupo de rehenes que busca cambiar por 500 rebeldes presos, debe ser de alrededor de 150 kilómetros, en zona rural y donde no haya puestos militares o policiales que sea necesario remover. Tras autorizar a su alto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo, a tener un encuentro directo con las FARC para definir junto con la Iglesia Católica el lugar, Uribe puntualizó que deberá ser una región con poca población civil, con presencia de observadores internacionales y sin personas armadas. Aunque al cierre de esta edición las FARC no se habían pronunciado frente a un tema que aceptan pero que modifica su principal condición- -despejar durante 45 días dos municipios del noreste de Colombia sustancialmente más grandes a lo planteado por Uribe- -la experiencia demuestra que en tema de negociaciones distintas a las planteadas, las FARC no dan su brazo a torcer. Sin ir muy lejos, en diciembre del 2005 Uribe aceptó la creación de una zona de encuentro de 180 kilómetros cuadrados en una región montañosa del suroeste del país, propuesta por España, Francia y Suiza, pero la guerrilla rechazó la iniciativa. Pero quizás uno de los episodios que mejor ejemplifican la testarudez de la guerrilla ocurrió cuando el presidente cubano, Fidel Castro, escribió una carta a Manuel Marulanda, alias Tirofijo, máximo comandante de las FARC, conmovido por la situación del niño Andrés Felipe Pérez, que sufría un cáncer terminal mientras su padre, el cabo de la Policía José Norberto Pérez, se encontraba secuestrado. Ni Fidel Castro ni lo trágico de la historia conmovieron a los insurgentes. El pequeño Andrés falleció en diciembre de 2001 y su padre fue asesinado en abril del año siguiente. Dado que en los últimos tres meses se han logrado obtener pruebas de vida de la diputada Ingrid Betancourt y de varios más gracias a la mediación, rota hace un par de semanas, del presidente venezolano Hugo Chávez y la participación permanente de Francia y de la comunidad internacional, para los familiares de los secuestrados el cambio de actitud del presidente Uribe es un alivio. Choque por un avión de Chávez El influjo del presidente venezolano subleva a la oposición a Morales. La paciencia se desbordó cuando una multitud echó a pedradas de Bolivia un avión militar. Brasil lo requisó para ver si portaba armas POR BALDWIN MONTERO CORRESPONSAL LA PAZ. Centenares de personas tomaron ayer las instalaciones de al menos cuatro aeropuertos provinciales en el norte de Bolivia. En una de ellas expulsaron a pedradas a un avión de la Fuerza Aérea Venezolana. Sospechaban que traía armamento, militares y dinero para respaldar el proceso político que encabeza el presidente Evo Morales. El avión, un Hércules con matrícula de control 9508, y sus alrededor de 30 tripulantes, tuvo que huir rumbo a Brasil, donde aterrizó en el aeropuerto de Río Branco, aproximadamente a 150 kilómetros de la frontera con Bolivia. Allí, en Brasil, el asunto derivó a mayores. Un senador del departamento de Pando aseguró que el avión venezolano había sido requisado en Brasil por soldados del Ejército, y se estaba investigando el número de efectivos y armas que llevaba la aeronave. También iban a iban a determinar si disponían de la autorización pertinente de vuelo. El jefe nacional de Podemos, Jorge Quiroga, exigió que el aterrizaje del avión venezolano sea investigado porque la población está cansada de que se pisotee la soberanía nacional en la Amazonía En Bolivia, la aeronave había aterrizado en el aeropuerto del municipio de Riberalta, en el departamento de Beni, a 650 kilómetros al noreste de La Paz. Según la versión oficial, se trataba de una escala técnica para recargar combustible, lo que finalmente no pudo hacer. Informados de la llegada de la aeronave, los dirigentes cívicos de la región, mediante altavoces, convocaron a la población en el aeropuerto para impedir su aterrizaje, porque supuestamente traía armas y militares. El dirigente cívico Mario Aguilera dijo que la manifestación comenzó quince minutos antes de que el avión aterrizara. La aeronave llegó a Riberalta cuando los pobladores ya habían roto un cerco policial de seguridad y, tras aterrizar, fue atacado con piedras y petardos. ¡Basta de injerencia! ¡Fuera venezolanos! gritaba la turba, ante el nerviosismo de los tripulantes, que finalmente decidieron emprender vuelo rumbo a otro aeropuerto. Uno de los venezolanos bajó del avión e intentó huir en una camioneta a la cercana población de Guayaramerín, donde también se habían movilizado los habitantes para cercar el aeropuerto. Según noticias de radioemisoras locales, los cercos se repitieron en las pistas aéreas de Trinidad, capital de Beni, y en la de Cobija, capital de Pando, frontera con Brasil. Beni y Pando forman parte de los cinco departamentos que desde el lunes se encuentran movilizados contra las reformas constitucionales aprobadas por el oficialismo. El venezolano que intentó huir a Guayaramerín es Luis Michel Ferrel, gerente del Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela. Walter Guiteras, senador beniano del opositor Poder Democrático y Social, dijo que durante el interrogatorio policial que se hizo a Ferrel, éste reveló que llevaba un maletín con más de 872.000 dólares y que estaba vestido con uniforme militar. Fuentes oficiales rechazaron esa versión y dijeron que el objetivo del venezolano era contactar con los pobladores de la región para emprender algunos proyectos productivos. Malos precedentes ABC. es Más información sobre el secuestro de Ingrid Betancourt en abc. es internacional Un gerente bancario Dos colombianos pasan por delante de un cartel de la secuestrada Betancourt en Bogotá AFP Opositores bolivianos denuncian que están hartos de que se pisotee la soberanía nacional