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10 ESPAÑA www. abc. es SÁBADO 8- -12- -2007 ABC Centenares de miembros de ANV se reunieron en asamblea el Día de la Constitución en Durango y no condenaron los atentados de ETA AFP El Gobierno constata que los asesinatos de ETA no provocan deserciones en ANV El Ejecutivo decidió congelar la ilegalización hasta ver si las bases del disfraz de Batasuna se rebelaban contra el tiro en la nuca J. PAGOLA D. MARTÍNEZ MADRID. ANV ha suspendido, con nota baja, el primer examen serio al que le ha sometido el Gobierno para comprobar si al final se desmarca de ETA o, por el contrario, sigue sumisa como ahora. Informes en poder del Ejecutivo establecen que los dos primeros asesinatos tras la ruptura de la tregua- -los de los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero- -lejos de provocar las primeras deserciones, como esperaba Moncloa, no han suscitado un sólo movimiento de rechazo, por tímido que sea, en la dirección, en los cargos electos o en las bases de la última marca electoral de Batasuna. Antes al contrario, tras la salvajada de Capbreton, ANV ha rescatado el discurso más duro de la Batasuna preproceso, a través del cual no sólo exonera a la banda de Ternera sino que acusa al Ejecutivo de la vuelta al terror por no haber cumplido los compromisos adquiridos durante las negociaciones. Desde que la banda anunció la ruptura de la tregua, el Ejecutivo ha dado largas a una posible ilegalización de ANV a la espera de comprobar si los primeros asesinatos de ETA provocaban en esta formación un rechazo al terror- -poco probable a priori- -o, al menos, algunas deserciones. Estas deberían venir entre aquellos simpatizantes que, sin ser militantes de Batasuna, se habían prestado a rellenar las candidaturas de ANV porque estaba vi, gente el alto el fuego El Gobierno creía que la aparición de fisuras, con posibilidad, por un efecto dominó, de extenderse a otros sectores de la izquierda abertzale podría hacer más daño al complejo ETA, que una ilegalización de ANV De ahí que Moncloa hubiera mantenido una actitud dilatoria, pese al ataque contra la casa cuartel de Durango, cuando dormían las mujeres e hijos de los agentes; la bomba lapa contra el escolta de un concejal del PSE en Bilbao, o las bombas trampas destinadas a provocar en Guecho una matanza de ertzainas. Para analizar los comportamientos y movimientos de ANV ante el terror de ETA, los expertos establecen cuatro grupos: El primero, el más reducido con mucho, lo forman los dirigentes del partido, que suman no más de una treintena. Tras los asesinatos de los dos guardias civiles, se mantienen en un segundo plano, pero sin amagar una mínima muestra de rechazo o reprobación. Se escudan en que la condena es estéril cuando se trata de asesinatos cometidos por ETA. Esa condena, sin embargo, debe ser productiva cuando se refiere a la conculcación de los derechos de los presos etarras. El segundo grupo está integrado por miembros de Batasuna que, para afrontar los pasados comicios municipales y forales, desembarcaron en ANV no sólo con el objetivo de integrar sus candidaturas, sino también de garantizar el sometimiento al discurso más ortodoxo. Es el caso, entre otros, de Juantxo Ibazeta, Marian Beitialarrangoitia, Iñaki Moreno, Arantza Urkaregi y Mariné Pueyo. A partir de la salvajada de Capbreton, algunos de ellos, como Urkaregi y Pueyo, han asumido todo el protagonismo. No sólo no han condenado, o, al menos, reprobado -término utilizado por el movimiento Elkarri cuando comenzaba a desmarcarse tímidamente de ETA- Batasuna- -el asesinato de los dos guardias civiles, sino que lo han instrumentalizado para exigir una negociación en clave de paz a cambio de autodeterminación y territorialidad Un esquema táctico que se resume en: cuantos más atentados, más necesidad de superar el conflicto político a El desembarco Tras Capbreton, ANV rescata el discurso más duro de Batasuna y se aleja de lo esperado por Zapatero