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ABC JUEVES 6 s 12 s 2007 MADRID 49 La Comunidad quiere promover que los niños tengan un hogar que supla al suyo en lugar de estar en un centro El menor no rompe los lazos con la familia biológica, con la que sigue manteniendo contacto ciales, sea explicar, paso a paso, el proceso a seguir, en qué consiste la labor de los padres temporales, las dudas más frecuentes, las ayudas existentes para facilitarles sus nuevas responsabilidades, además del acompañamiento con el que cuentan a lo largo de todo el proceso: antes, durante y después. Lo habitual en estos casos es ayudar a los padres biológicos a solventar la situación de riesgo que motivaron la separación de sus vástagos a través de los servicios sociales o las administraciones públicas. Mientras tanto, el niño no pierde los lazos con ellos, con lo que se minimiza la sensación de abandono o culpabilidad que puedan tener los pequeños y se fortalecen las relaciones afectivas. Ello les permite reconstruir una relación sana con sus verdaderos padres y una etapa coherente en su historia personal, al tiempo que contribuye a construir su identidad de una manera positiva. Los resultados son positivos siempre para todas las partes. Se observa un mayor desarrollo del lenguaje, incremento del desarrollo psicomotor, crecimiento físico (ganan talla y peso) y mejoran en sus relaciones afectivas indica Permuy, directora de Meniños. Aunque en los últimos años han mejorado los recursos del acogimiento residencial, esta medida debe quedar restringida manifestó Amparo Marsall, directora general de Infancia y Familia del Ministerio de Trabajo y Administraciones Públicas. La responsable aludió a la evolución experimentada, puesto que en 1997 había 14.000 niños en acogimiento familiar en toda España y 19.000 en 2005 En el mismo periodo el acogimiento residencial ha disminuido de 15.000 a 14.000 en 2005. Por último, indicó que la mayoría de los niños acogidos por la familia extensa tienen entre 6 y 15 años y presentan problemas evolutivos. En cuanto al origen, la mayoría son españoles, aunque están emergiendo los inmigrantes. Minimizar el abandono Un nuevo hogar de acogida, aunque sea temporal, garantiza el desarrollo del menor ABC Se buscan familias de acogida Mil ochocientos menores buscan el calor de un hogar de forma temporal hasta que sus padres resuelvan las dificultades por las que atraviesan s Ayer, la Comunidad presentó una guía, ilustrada por Summers, para explicar el proceso, paso a paso POR M. J. ÁLVAREZ MADRID. Estar en prisión. En el hospital por una larga temporada a causa de una enfermedad. Ser alcohólico. Toxicómano. Víctima de la violencia doméstica. Carecer de recursos económicos. De habilidades para el cuidado de los menores. Padecer alguna enfermedad mental. Carecer de apoyos... Hay muchas razones- -en ocasiones, se mezclan más de una- que impiden a los niños convivir con sus progenitores durante un largo periodo de tiempo. ¿Qué ocurre con los vástagos? Lo habitual es que sean sus parientes más allegados- -abuelos, tíos, etcétera- quienes se hagan cargo de ellos y asuman sus cuidados de forma provisional. El resto, vive tutelado y protegido por la Comunidad de Madrid en su red de centros, hasta que se resuelve la situación de riesgo que padecen sus progenitores. En estas circunstancias hay cerca de dos mil pequeños en la región: 1.859. Y, para que se beneficien del calor de un hogar, del afecto, atención, educación, necesidades y cuidados que precisan cuando no los puede cubrir su familia biológica, ayer, el Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF) presentó la Guía del Acogimiento Familiar. Una iniciativa destinada a promover un nuevo entorno a los niños privados temporalmente de la compañía de sus padres. La elaboración de la publicación ha corrido a cargo de la Fundación Meniños, y el humorista gráfico Guillermo Summers ha realizado las ilustraciones. Se trata de dar a conocer en qué consiste esta figura de protección a la infancia y que se cree una cultura del acogimiento. Este fomenta que los menores tutelados por la Administración pública residan en el seno de una familia de forma temporal, como alternativa al acogimiento residencial explicó la directora de Meniños, Mónica Permuy. Según la experiencia de la Asociación, que colabora con el IMMF desde 1999, existen muchas familias dispuesta a acoger a un niño, pero están fuera del sistema de protección, no saben qué hacer, por lo que es una opción infrautilizada De los 4.562 menores que la Comunidad tiene tutelados, el 60 (2.703) están en régimen de acogimiento con otros parientes, lo que se conoce como familia extensa. Y 646 viven en familias alternativas con las que no mantienen ningún vínculo de parentesco. El resto, 1.859, viven en régimen residencial en centros de protección. Y es para buena parte de ellos para quien se quieren buscar familias ajenas de acogida. En este sentido se manifestó la gerente del IMMF, Paloma Martín. De ahí que el objetivo de la guía, que ha contado también con la colaboración del Ministerio de Trabajo y Asuntos So- Qué, Quiénes, Cómo La Comunidad de Madrid tiene tutelados a 4.565 menores. De ellos, 2.703 viven en régimen de acogida con miembros de su familia biológica (abuelos, tíos... Con familias alternativas o ajenas residen 646 y el resto, 1.859, están en centros de protección. Con la acogida temporal por familias ajenas se pretende dar a los pequeños la oportunidad de vivir con una familia estructurada y fuera de una institución, mientras sus progenitores resuelven la situación de riesgo que padecen y les impide hacerse cargo de sus vástagos. Niños. Han vivido situaciones perjudiciales para su desarrollo personal, lo que les ha podido provocar carencias emocionales, conductuales o sociales. Tienen que adaptarse a cambios rápidos y necesitan aceptación, comprensión y apoyo. Suelen tener entre 6 y 15 años y sufrir discapacidad o minusvalía. Qué hacer. Los interesados pueden llamar al 902 024499.