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70 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos LUNES 3- -12- -2007 ABC El Circo del Sol abandona la carpa Llega a España Delirium un espectáculo del Circo del Sol donde la música es la columna vertebral, que deja la carpa, pero con la espectacularidad que es el sello de la compañía canadiense JULIO BRAVO MADRID. A los responsables del Circo del Sol les gusta la máxima de más difícil todavía Lo llevan demostrando desde hace muchos años en cada uno de sus espectáculos, con los que han conseguido revolucionar el arte circense y con los que han creado un nuevo género escénico de difícil catalogación. Hace algo más de un año sorprendían con la creación de Love un espectáculo basado en las canciones de los Beatles que se ha convertido en una de las principales atracciones de Las Vegas, donde se representa. Ahora dan una nueva vuelta de tuerca a su trayectoria con Delirium un trabajo que inició hace unas semanas su gira europea; después de pasar por San Sebastián, Delirium recala mañana en Madrid, en el Palacio de Deportes de la Comunidad, donde estará hasta el domingo 9; después viajará a Valencia (Feria) del 13 al 16 de diciembre; y concluirá su gira española en el Palau Sant Jordi de Barcelona del 19 al 22 de diciembre. Con Delirium el Circo del Sol ha abandonado- -sólo momentáneamente- -la carpa y se refugia en grandes recintos; tampoco permanece durante varias semanas en cada ciudad, sino que, al modo de los conciertos pop y rock, ofrece tan sólo tres o cuatro actuaciones en cada plaza. Tampoco es un espectáculo circense propiamente dicho, sino una suerte de fantasía musical con todo el imaginario y el aparato escénico propio del Circo del Sol, con números circenses y un extraordinario despliegue sonoro y luminoso. Sus responsables lo definen como un espectáculo multifacético de proporciones sin precedentes en el que se presenta Delirium cuenta la historia de un hombre en una burbuja una mezcla vanguardista de música y de sorprendentes acrobacias, todo ello acompañado de impresionantes elementos visuales multimedia de dimensiones gigantescas. Apoyado en dinámicos ritmos, mete al público en un remolino de imágenes y sonido El espectáculo, que vio la luz hace un par de años y se presentó en una extensa gira por distintos escenarios de Canadá y Estados Unidos- -entre ellos el mítico Madison Square Garden de Nueva York- ha sido visto ya por más de un millón de espectadores. Sobre la base de una veintena de canciones procedentes de distintas piezas del Circo del Sol, Michel Lemieux y Victor Pilon, dos artistas canadienses especializados en espectáculos de gran magnitud, y que han colaborado en varias ocasiones con el Circo del Sol, han creado Delirium La columna vertebral, efectivamente, son la veintena de canciones- -procedentes de espectáculos como Alegría Varekai Nouba Dralion o Quidam -que interpreta una banda de ocho instrumentistas y seis cantantes; algunas de las piezas eran originalmente instrumentales, y se les ha escrito una letra especialmente para el espectáculo (hay textos en cinco idiomas: inglés, francés, español, wolof y portugués) El encargado de los arreglos de las canciones (que viajan hacia diversas raíces populares y culturales) es el canadiense Francis Collard. que asegura que su intención ha sido crear bellas sorpresas melódicas y conseguir que el público salga del concierto con el disco en la mano Para ello se apoya en músicos como los percusionistas senegaleses El Hadji Fall Diouf y Pape Abdou Karim Diouf; el teclista canadiense Ric key Pageot; el percusionista italiano Raffaele Artiglieri; Dessy di Lauro, una cantante nacida en Montreal pero con raíces brasileñas, italianas y cubanas; la también canadiense Elyanne Breton y la cantante estadounidense Jennifer Hamady. El escenario de Delirium -que ha tenido que reducir sus dimensiones para esta gira europea- -se transforma en un lugar mágico donde Lemieux y Pilon han situado la historia de Bill, un hombre corriente que vive dentro de una burbuja, aislado de una sociedad donde las relaciones son cada vez más virtuales y donde la televisión y los ordenadores se han convertido en elementos que contribuyen al aislamiento de los seres humano. Ésta es la leve anécdota que han imaginado los creadores para dar un sentido escénico a su trabajo. Las canciones se arropan en Delirium con impresionantes proyecciones (la superficie de proyección ocupa más de ochenta metros cuadrados, el equivalente a dos pantallas Imax) coreografías y números aéreos, de acrobacia y malabarismo. Las proyecciones, que recuerdan a algunos trabajos Una veintena de canciones, procedentes de anteriores trabajos, componen la banda sonora de Delirium arropadas por números circenses, coreografías y espectaculares proyecciones