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16 ESPAÑA ETA VUELVE AL TIRO EN LA NUCA ATENTADO EN EL SUR DE FRANCIA LUNES 3 s 12 s 2007 ABC Familiares del agente herido esperan noticias en el hospital donde se encuentra ingresado, al que acudió ayer (a la izquierda) el ya ex presidente del PNV Josu Jon Imaz Los agentes tiroteados han frustrado planes de ETA para atentados inminentes Los tres etarras (un jefe y dos miembros de un comando tenían material para bombas lapa, y se cree que iban a recibir un coche bomba para activarlo en España D. MARTÍNEZ J. PAGOLA MADRID. Los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero- -que permanece clínicamente muerto- al interponerse en el siniestro camino de ETA, que el fatídico 1 de diciembre pasaba por la ciudad francesa de Capbreton, han frustrado (con un elevado precio) una de las campañas de atentados que la banda de Ternera prepara ante la fiesta de la Constitución, el 6 de diciembre, o las próximas Navidades. Así de convencidos se muestran fuentes de la lucha antiterrorista, que creen que dos de los tres etarras que participaron en el asesinato formaban parte de un nuevo comando y el tercero podría ser un lugartaniente de Txeroki encargado de darles las últimas instrucciones. Estarían celebrando, según esta hipótesis, la última cita que los comandos mantienen con algún responsable del aparato militar antes de pasar a España, para darles instrucciones, dinero y armas. Hay pocas dudas de que se trata de elementos de la estructura militar de ETA, ya que terroristas encargados de logística o del aparato político no reaccionan de esa manera. Por lo pronto, en el vehículo utilizado por los etarras para huir del escenario del crimen, un Volkswagen Golf, de color gris, que fue abandonado en la localidad de Hauto- Mauco, la Policía francesa ha encontrado material para la confección de bombas- lapa, cierta cantidad de cloratita, temporizadores y detonadores. Al margen del material incautado, fuentes próximas a la investigación no descartan que los etarras integrantes del nuevo comando fueran a recibir un coche bomba para hacerlo estallar en España, quizá en Madrid, coincidiendo con el aniversario de la Constitución, el día 6 de diciembre, o ante la Navidad. Y es que una de las hipótesis, entre las varias que aún se manejaban ayer, apunta a que los terroristas reaccionaron de esa forma porque querían impedir a toda costa que los dos agentes que se interpusieron en su trayectoria rumbo a España frustraran sus planes de muerte y destrucción. Los terroristas actuaron de esa forma porque querían tapar algo gordo, no querían que se descubrieran sus planes criminales según las fuentes. Otra línea de investigación se dirige a esclarecer la segunda incógnita: ¿Qué les llevó a los tres terroristas a descubrir que Raúl Centeno y Fernando Trapero eran agentes españoles? Las fuentes consultadas descartan que el motivo fuera una indiscreción de los guardias civiles en su conversación, escuchada por los pistoleros. Aunque jóvenes, habían acumulado mucha experiencia y eran conscientes de que en el lugar en el que se encontraban- -a priori hostil, ya que está dentro de uno de los corredores que utilizan los etarras para dirigirse a España- -debían mantener la máxima discrección, ya que la norma número uno es pasar completamente desapercibido. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aventuraba que lo más probable es que los dos guardias civiles en- Agentes experimentados A los etarras les aguarda, cuando sean detenidos, una condena de cadena perpetua por haber cometido el crimen en suelo francés traron en la cafetería, que no era un lugar habitual para ellos y se encontraron con tres etarras a los que reconocieron Fue en ese momento cuando, según Rubalcaba, hubo algún movimiento de los agentes que hizo sospechar a los terroristas que les habían reconocido, por lo que habrían decidido matarles Pero, sin descartar esta hipótesis, en fuentes de la lucha antiterrorista sí se contemplaba ayer la posibilidad, a la vista de los trágicos hechos de este sábado, de replantearse la forma de desplegar este tipo de dispositivos. Raúl Centeno y Fernando Trapero se limitaban a recabar datos sobre movimientos de etarras- -matrículas, citas, desplazamientos- -en la zona de Capbreton, y los transmitían después a otros servicios. Los días elegidos para este tipo de misiones suelen ser los que coinciden con fin de semana, que es cuando aprovechan los etarras para mantener sus citas en centros comerciales, donde la mayor afluencuia facilita que pasen desapercibidos. Tal vez la repetición de este tipo de misiones en la misma zona facilitó que los terroristas mordieran a los agentes en algún servicio anterior. Cabe la posibilidad de que, ante la sospecha de que se trataba de policías españoles, los etarras quisieran confirmar ese