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12 ESPAÑA ETA VUELVE AL TIRO EN LA NUCA ABUCHEOS AL PRESIDENTE LUNES 3 s 12 s 2007 ABC Traidor, llama ahora a tus hombres de paz Zapatero tuvo que abandonar el funeral de forma apresurada por los insultos y abucheos de algunos asistentes en el interior de la Dirección General. Fuera le esperaban un centenar de personas al grito de cobarde que aplaudieron a Rajoy y Aguirre C. MORCILLO MADRID. ¡ETA, hijos de puta! fue el único grito aislado que quebró el silencio al inicio del sentido funeral por el guardia civil Raúl Centeno. Una hora y pico de homilía, emoción, homenaje, himnos y rostros al borde del llanto sin incidentes y de callada calma. Las caras de la tribuna de autoridades lo decían todo. Luto riguroso en la vestimenta y en el gesto. Primer funeral para el Gobierno socialista por un agente asesinado por la banda terrorista. Poca cordialidad en los corrillos previos que se formaron en el patio de la Dirección General de la Guardia Civil antes de que llegaran los Reyes y los Príncipes de Asturias. Declaración conjunta de los partidos políticos para la manifestación, pero poco más podía adivinarse ayer. El presidente del Gobierno se dirigió a la capilla ardiente nada más llegar a la sede central del Instituto Armado. Dio el pésame a los padres, familiares y compañeros de Raúl Centeno y habló con ellos durante unos minutos- con absoluta cordialidad y afecto teniendo en cuenta las circunstancias según varios testigos. Los Reyes y los Príncipes fueron recibidos y despedidos entre aplausos dentro y fuera del recinto, pero a Zapatero unos cuantos le agriaron el día. Todavía no habían abandonado el acto los miembros de la Familia Real, en uno de los escasos funerales que han presidido por un miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, cuando el presidente comenzó a oír insultos e improperios dirigidos directamente a él. Primero, tímidos y aislados, después más contundentes. Zapatero, hijo de puta traidor, llama ahora a tus hombres de paz cobarde, fuera, vete si no sabes gobernar El abanico de insultos se desplegó desde distintos puntos del patio de la Dirección, con el creciente nerviosismo de la mayoría de los asistentes. Muchos de los gritos podían oírse nítidamente procedentes de la balconada que preside el patio, en la que supuestamente estaban miembros de la Guardia Civil que viven en esas dependencias, sus allegados y amistades. No sonó, al menos dentro, a un hecho concertado, preparado. Pero la inquietud y el malestar que provocó la violenta situación en casi todos eran evidentes, como más tarde admitían muchos miembros del Cuerpo. No hubo tiempo de más. Zapatero, seguido por sus ministros, tardó segundos en salir a la calle, pero allí, en el exterior de la Dirección General, le esperaba un grupo de un centenar de ciudadanos aproximadamente que se despacharon a gusto contra el presidente. Los insultos y abucheos se recrudecieron. Cobarde y asesino fueron algunas de las lindezas que se pudieron oír. Ni las cámaras de televisión ni las radios pudieron captar los gritos y la pitada monumental, dado que la puerta principal del recinto quedó cerrada por un grupo de agentes. Ni dos minutos tardó el presidente en subir al coche oficial y salir disparado del lugar. Sus ministros aguantaron el tipo y los vituperios continuaron contra ellos, con Rubalcaba y Alonso en el centro de las iras populares. El mismo grupo aplaudió con intensidad al líder del PP, Mariano Rajoy, y a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que guardaron unos minutos de cortesía tras la salida de Zapatero. Cada coche oficial que partía de la Dirección se llevó lo suyo. Según algunas de las autoridades asistentes al acto, desde las filas de asientos reservadas a familiares y amigos de la víctima se pudo oír de forma clara una frase espeluznante dirigida al presidente: Pactas con terroristas porque no es tu hijo el que está ahí dentro Los ministros no se libran Zapatero y Rajoy, con semblante serio, durante el acto en la Dirección General de la Benemérita Desde el lugar reservado a los periodistas no se escuchó nada similar. El malestar entre mandos y agentes por lo ocurrido en el interior de la Dirección era más que manifiesto. Es intolerable ese comportamiento aquí, máxime cuando acababan de sacar el féretro del patio y aún estaba la bandera. Fuera que hagan lo que quieran, pero todavía existe un respeto y hay un compañero de cuerpo presente señalaba un mando. Más que otra cosa, el episodio contra el presidente dentro de la casa provocó rabia entre muchos guardias. No es el EFE Pactas con terroristas Mandos y agentes estaban visiblemente molestos por la pitada y los insultos: no era el lugar ni el momento, con un compañero de cuerpo presente El presidente tuvo una charla afectuosa, teniendo en cuenta las circunstancias con los padres del agente lugar, no es el momento. La Guardia Civil es otra cosa se repetía con insistencia. Pasado el primer sofocón, con el cadáver de Raúl Centeno aún en la capilla ardiente, se recordaba que no es la primera vez y que con proceso o sin proceso hay situaciones que se desbordan. Si no llega a estar el Rey el día que llegaron los féretros de los militares del Yak 42, al ministro Federico Trillo le habrían partido la cara recordaba un capitán. Ayer, la cosa no llegó ni a parecerse, pero a Zapatero le amargaron el día y le ensombrecieron más de lo que ya estaba.