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6 OPINIÓN LUNES 3 s 12 s 2007 ABC LA CRÓNICA DEL LUNES Y EL PACTO CON LOS NACIONALISTAS EL ASOMBROSO INCENDIO DE ZAPATERO Zapatero tenía la convicción de que ETA no mataría antes del día 8 de marzo y, por enésima vez, el presidente se equivocó etarra, por las siguientes razones: 1. Porque ETA estaba bajo mínimos, acorralada, política, policial, judicial e internacionalmente. 2. Porque Zapatero se fue a negociar sin apoyo del otro gran partido nacional, en este caso el PP, lo que nunca había ocurrido. 3. Porque el Gobierno aceptó negociar con ETA, no sólo de medidas de gracia para sus presos, sino de concesiones políticas (nación vasca, autodeterminación, Navarra) 4. Porque la negociación continuó a pesar del atentado de Barajas. 5. Porque la reforma territorial y constitucional encubierta del Estado formaba parte del llamado proceso de paz 6. Porque se facilitó, a través de ANV y del PCTV el regreso de ETA a las insti, tuciones. De manera que estábamos ante una negociación política con ETA, que incluía la colaboración del fiscal del Estado y la manipulación del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional para violentar el marco jurídico y constitucional. A esto se llamaba proceso de paz y política antiterrorista del Gobierno. De ahí que la unidad de los demócratas no puede ser una realidad mientras no se rectifique de plano la situación, por la que cabe exigir responsabilidades políticas a Zapatero, que veremos si las depuran los electores. Para ello falta algo más: que Rajoy y el PP hagan lo que deben en esta precampaña electoral, con su programa y futuro equipo de gobierno- -del que seguimos sin tener noticia- lo que, lamentablemente, está por ver. ¿Cuál será el Gobierno, y quiénes Pablo Sebastián E han equivocado quienes en el Gobierno vivían pendientes de un hilo de racionalidad de ETA y sacaban la conclusión de que la banda no volvería a matar antes de las elecciones porque necesitaba la victoria de Zapatero para recuperar el proceso negociador, donde el PSOE, PNV y Batasuna habían conseguido avances en el santuario de Loyola, sobre el reconocimiento de la nación vasca, la unión del País Vasco y Navarra, y la autodeterminación. Una vez más, como ocurrió con Suárez en los momentos decisivos de la Transición- -golpe de Estado incluido- o tras los intentos de negociación de González y Aznar, ETA ha escogido el camino del cuanto peor, mejor y ha marcado, con sangre inocente, la intentona negociadora de Zapatero y la campaña electoral. Porque esa lógica criminal es la única que impera en su mundo de terror, máxime ahora que saben que el PNV asumió su estrategia y que Ibarretxe y Urkullu, abogados del brazo político de la banda, pueden volver a pactar en Madrid con el partido que gane las elecciones. Podemos decir, sin riesgo de error y basados en el proverbial optimismo antropológico del presidente, que Zapatero tenía la convicción de que ETA no mataría antes del día 8 de marzo y, por enésima vez, el presidente se equivocó. Falló su intuición y su información, las que suele resumir en la palabra convicción y ha vuelto a quedar, como otras veces, asombrado de su capacidad destructiva y a la altura del betún. Al mismo nivel donde, de paso, deja España y al conjunto de los ciudadanos, que vieron al presidente vestido de luto, sin la sonrisa del talante, con los nervios a flor de piel y una patética firmeza y autoridad- he dado instrucciones al ministro de Interior para... repitiendo el drama en un acto que ya vimos el 30 de diciembre tras la bomba de ETA en Barajas, y pocas horas después de que anunciara su famosa convicción de que 2007 sería el gran año de la paz. La impostada unidad de los demócratas tras el último crimen de ETA sólo les produce risas a los terroristas, y carece de la menor consecuencia si no va acompañada de una rectificación definitiva de Zapatero, porque esta vez el fracaso de la negociación no es, en nada, similar a los anteriores, cuando González o Aznar intentaron el fin del terrorismo S Esta vez el fracaso de la negociación no es, en nada, similar a los anteriores cuando González o Aznar intentaron el fin del terrorismo los candidatos del PP por Madrid, Barcelona, Valencia y Toledo? Como falta por saber, tanto del PSOE como del PP si ambos partidos están dis, puestos a pactar un gobierno con el PNV ERC y CiU mientras estas tres for, maciones nacionalistas exigen el derecho de autodeterminación, contra la soberanía nacional española, siguiendo el modelo de la negociación con ETA de Loyola. Lo que, unido a la reforma confederal del Estado, está en la base de la ruptura de la convivencia nacional, cuya recuperación reclama González, en el 25 aniversario de su llegada al poder, sin señalar al autor de esa fractura, que no es otro que Zapatero, para imputar la responsabilidad al PP, al que acusa de no aceptar la derrota electoral de 2004. Temeroso González de la pérdida del Gobierno y de una profunda crisis en el PSOE, con riesgo de ruptura del PSC, si no ganan las elecciones. Algo de lo que ya es consciente Zapatero mientras contempla, desde la atalaya de la Moncloa, el fastuoso incendio que ilumina su asombroso paso por el poder. El que, tras negar la nación española y desfigurar la Historia, puede acabar con su mandato político, como consecuencia de sus flagrantes y propios errores, aumentando la lista de gobernantes españoles que fueron víctimas del terror, personales (Prim, Cánovas, Dato, Canalejas, Carrero) o políticas, como le ocurrió a Suárez (con ETA jaleando el golpe de Estado) González (GAL) y Aznar (islamistas) Y ya veremos si también a Zapatero si las cosas siguen como van y su convicción le anima a continuar jugando con el fuego de la ambigüedad, de aquí a la jornada electoral.