Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 3 s 12 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA ¿SE VAN A PRESENTAR? NTES de que caduque la serenidad, se agoten las enérgicas repulsas y declinen las firmes condenas y demás retórica de la indignación, el Gobierno de España debe aclarar a los españoles si está dispuesto a permitir que ETA se presente a las elecciones generales de marzo. El Gobierno, no la justicia; los tribunales juzgarán sobre las pruebas que le presenten la Fiscalía y las fuerzas de seguridad. Es al poder al que le corresponde el movimiento de iniciativa, es el presidente el que ha de mostrar su criterio y son los ministros de Interior IGNACIO y de Justicia quienes, CAMACHO cuando acaben de reiterar el dudoso carácter fortuito del encuentro entre los criminales y sus víctimas, tienen que pronunciarse sobre la voluntad de ilegalizar a ANV PCTV y demás marcas blancas del entramado terrorista. Hoy mejor que mañana, y mañana mejor que pasado. Hasta el momento, da la sensación de que el Gobierno lamenta la reaparición del asesinato por lo que tiene de incomprensión hacia su apertura moral y política. Cada vez que Zapatero o alguno de sus colaboradores dice eso de que la negociación está rota y no hay perspectivas de que continúe está dando a entender que por su parte no habría inconveniente en retomar el diálogo si ETA se aviniese a ello después de las elecciones. La decisión de negarse a revocar la autorización del Congreso avala esta impresión, y el tono en que se condena el atentado parece envuelto en un reproche, en una queja por la imposibilidad material de mantener un hilo de esperanza. Es como si dijeran: Hombre, señores terroristas, así no vamos a ningún lado, no ponen ustedes nada de su parte, nos obligan a adoptar una firmeza que no desearíamos Se diría que al Gobierno le pesa tener que situarse en el papel que los ciudadanos esperan, y que le cuesta ser el que dé el portazo definitivo a cualquier expectativa. Sin embargo, incluso desde esa posición, no va a tener más remedio que proceder por puro pragmatismo a cerrar el paso de los batasunos a las urnas. Es más que posible que el presidente cuente con volver al Proceso en caso de obtener una nueva mayoría, pero para lograrla necesita maquillarse siquiera con una pátina de firmeza política. Zapatero no va a ganar si deja que ETA presente una candidatura. Y aunque sólo fuera por eso, más vale que vaya dando ya los pasos para evitarlo. Hasta para ponerse de rodillas es menester haber estado antes de pie en algún momento. Post scriptum. No queda en las farmacias bastante primperán con el que combatir la náusea que provoca el autismo nacionalista. Por lo visto, no era ayer el día para que el PNV hiciese un hueco en su asamblea soberanista para condolerse de la víctima que en esos mismos instantes recibía honras fúnebres, ni el nacionalismo catalán encontró en ese asesinato motivo suficiente para suspender su manifestación reivindicativa del sábado. Ellos, a lo suyo, inasequibles al dolor, al sentimiento, a la humanidad. Qué asco. A EL ÁNGULO OSCURO NO CONVIENE OLVIDAR OS recordaba ayer Edurne Uriarte que los mismos parlamentarios de izquierda y nacionalistas que ayer escenificaban en el Congreso su condena al atentado de Capbreton se habían negado, tan sólo unos días antes, a retirar su respaldo a la moción por la que se autorizaba al Gobierno a negociar con ETA. Aquella moción especificaba que tales negociaciones tendrían lugar si se producen las condiciones adecuadas para un final dialogado de la violencia frase calculadamente ambigua que, como luego se demostraría, significaba si a ETA le da la gana pues las condiciones en las que el Gobierno de Zapatero entabló negociaciones con ETA fueron las que la banda terrorista especificó en el comunicado por el que declaraba un alto el fuego permanente reconocimiento del derecho de autodeterminación para Euskal Herria, superando el actual marco de negación, partición e imposición Estas fueron las condiciones adecuadas en las que el Gobierno, con la autorización de todos los grupos parlamentarios salvo el PP, entabló diálogo con ETA. Conviene no olvidarlo ahora. Tampoco conviene olvidar algunos de los momentos estelares de aquella verJUAN MANUEL güenza. No conviene olvidar que los etaDE PRADA rras siguieron extorsionando a empresarios y aprovisionándose de armas mientras se negociaba. No conviene olvidar que el fiscal general del Estado exhortó a los jueces a que, en la aplicación de la ley, se adaptasen a las nuevas circunstancias. No conviene olvidar las duchitas relajantes de Juana Chaos con su novia, seguidas de la concesión de libertad atenuada. No conviene olvidar el discursito de Zapatero en los pasillos del Congreso (luego supimos que su texto había sido pactado con los etarras) en el que anunciaba el inicio del diálogo con apelaciones constantes al respeto a las decisiones de los ciudadanos vascos como si los propósitos de la banda etarra fuesen políticos, y no estrictamente criminales. No conviene olvidar que nuestro presidente piropeó a algún reconocido apologista del terrorismo. No conviene olvidar que los batasunos pudieron volver a concurrir en N unas elecciones. No conviene olvidar que las víctimas del terrorismo fueron expulsadas a las tinieblas exteriores y señaladas con el dedo (todavía escuchábamos, hace apenas una semana, a Pepiño Blanco decir que la última manifestación de la AVT estaba convocada con propósitos oscuros Tampoco conviene olvidar los lapsos y dubitaciones de Zapatero tras el atentado en el aparcamiento de la T- 4, ni su propósito manifestado en varias ocasiones de reanudar el procesito de paz tan pronto como las condiciones lo permitiesen. Recuerde el alma dormida. El ruido mediático al que de continuo estamos sometidos favorece la amnesia, también la pérdida de perspectiva. Escuchando la declaración que Zapatero leía pocas horas después del atentado de Capbreton- -una pieza retórica muy bien aliñada, por cierto- en la que se combinaban la determinación ante los etarras con la calidez hacia las víctimas Dos jóvenes, muy jóvenes, se han entregado por todos nosotros y en nuestra memoria permanecerán para siempre el reconocimiento y el honor se corre el riesgo de olvidar los antecedentes y también la circunstancia en que tal atentado se ha perpetrado. Los antecedentes nos enseñan que la negociación con ETA ha sido el argumento electoral que ha vertebrado la legislatura que ahora agoniza: cegado por su megalomanía, Zapatero pensó que podría perpetuarse en el poder como un príncipe de la paz, y en su afán por sacar adelante la negociación con ETA no vaciló en quebrantar el Pacto Antiterrorista y en comprometer a las más altas instituciones del Estado. La circunstancia presente nos enseña que estamos en vísperas de elecciones, y que al Gobierno le conviene borrar de la memoria de los ciudadanos los momentos más bochornosos de aquella negociación, mostrando una firmeza que hasta hace poco no era su señal distintiva. Una tarea que ETA no le facilitará, pues también sabe que estamos en vísperas electorales; y sabe, sobre todo, que a los pueblos esclavizados sólo los mueve el miedo, como quedó demostrado en las últimas elecciones generales. Empieza una campaña nueva rotulaba ayer este periódico: ojalá no sea la campaña del miedo, sino la de la memoria. Porque hay cosas que no conviene olvidar. www. juanmanueldeprada. com