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ABC DOMINGO 2- -12- -2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 93 Coetzee contra el mundo En Diario de un mal año el premio Nobel alterna sus opiniones- -que él mismo divide entre contundentes y suaves -con un relato en el que un veterano escritor se enamora en secreto de la mecanógrafa que transcribe sus artículos POR FEDERICO MARÍN BELLÓN MADRID. La última obra maestra del premio Nobel J. M. Coetzee, Diario de un mal año (Mondadori) combina ensayo, novela y autocrítica en un nuevo e inclasificable género. Como en el cine de pantalla partida típico de los setenta, tan copiado en los últimos tiempos, el sudafricano divide la página para acoger de forma simultánea una serie de artículos sobre la mala marcha de nuestro planeta y un relato de ficción (o casi) que subdivide a su vez para acoger no sólo la voz del narrador, sino también la de uno de los personajes. La estructura de Diario de un mal año obliga al lector a rebobinar y adelantarse, a no seguir el orden natural, a pensar de otra manera. Los ojos dudan entre leer de forma horizontal, agotando el ensayo antes de empezar la novela, o vertical, alternando los textos y buscándoles citas a ciegas, en una vuelta de tuerca que aprobaría el autor de Rayuela Al incrustar su mininovela entre sus opiniones contundentes y sus opiniones suaves J. M. encuentra la forma de confrontar sus diatribas con puntos de vista menos eruditos. Y tengan por seguro que el autor sabe ser duro consigo mismo. En la parte novelada de su libro, Coetzee se ve a sí mismo, o a su avejentado alter ego, enamorado en secreto de la joven mecanógrafa que transcribe sus artículos, que figuran en la parte superior de cada página. Las críticas de Anya, que lo acusa de vivir en las nubes, no son nada al lado de los insultos de su celoso marido. La ficción es una delicia, pero es en los artículos donde este escritor de fondo siembra con lucidez asombrosa sus heterodoxas opiniones, con el estado como primer enemigo, no a batir, sino a eludir. No en vano, Coetzee define su pensamiento político como quietismo anarquista pesimista duda sobre la voluntad de ponerse a cambiar el mundo la experiencia le dice que lo malo de la política es el mismo poder y es escéptico respecto a que, en lo fundamental, sea posible cambiar las cosas Nacemos súbditos afirma el autor de Desgracia aunque la democracia nos dio una alternativa. Pero la papeleta de votación no dice: ¿Quieres a A, a B, o a ninguno de los dos? El ciudadano que expresa su insatisfacción con la forma de la alternativa ofrecida por los únicos medios de que dispone, absteniéndose o bien invalidando su papeleta de votación, sencillamente no cuenta, se le ignora remata con amargura. Lo peor es que cuanto menores sean las diferencias fundamentales entre los dos partidos, tanto más implacable es su mutuo odio Sus alternativas no son la plácida servidumbre o la rebelión. Existe una tercera vía, elegida por millones de personas: Es la vía del quietismo, de la oscuridad voluntaria, de la emigración interior Coetzee sabe que nuestros dirigentes no son elegidos lanzando una moneda al aire, pero, se pregunta: ¿Quién se atrevería a afirmar que el mundo estaría peor si hubieran sido elegidos por el método de la moneda? El lector debería tener presente que por cada Australia hay dos Bielorrusias o Chads o Fijis o Colombias sentencia. Coetzee opina que una de las explicaciones a la reacción histérica de los gobiernos frente al terrorismo es que el nuevo enemigo es irracional El escritor ve una segunda explicación que no se difunde ni airea tanto que los terroristas no representan a ningún estado y el estado siempre ha sido muy quisquilloso sobre la cuestión de con quién trata sólo son válidos los contratos firmados con otros estados; la forma en que sus dirigentes han llegado al poder tiene una importancia secundaria Coetzee no pasa por alto el atroz espectáculo de la Bahía de Guantánamo y concluye que la vida privada es, a efectos prácticos, cosa del pasado presente en activo, que es la colombiana; y hay otra variante de la violencia que sí es otra obsesión latinoamericana, particularmente en el caso del norte mexicano, que es el narcotráfico. Y casi toda la novela latinoamericana actual es urbana, pero eso es una tendencia global, no sólo latinoamericana. Más información en: http: www. www. fil. com. mx sombrilla se detalla. Villoro tradujo hace años los aforismos del autor alemán sobre las diversas formas de apoyar la cabeza que ahora desarrolla en forma de texto Antonio Virreynas: De las partes del cuerpo la cabeza es una de las más pesadas, la que más se tambalea sobre su eje, la que más padece por estar situada en la cima de todo y ser lo que todos sabemos que es: asiento de pesares y complicaciones señala. La obra original del Lichtenberg nunca se publicó. Quedó recogida en uno de sus libros de deshecho o, según el autor, libros del alma de este físico alemán que los consideraba demasiado personales para que vieran la luz. Tumbona, que nace con vocación de combinar a la vez ensayos visuales y literarios, ha ampliado el elenco de posturas hasta más de un centenar añadiendo a la obra original algunas legendarias como la de El pensador de Rodin. Avejentado alter ego El Nobel surafricano, en una imagen tomada en 2004 no se plantea Quizá todo se deba a que la naturaleza humana es despiadada, tanto que el célebre homo homini lupus le parece un insulto: ¡Las pobres bestias calumniadas! El lobo no es un depredador de otros lobos: lupus lupo lupus se- AFP De lobos y hombres Otro de sus caballos de batalla es la actividad económica, una carrera o competición que no comprende. La cuestión de por qué la vida debe equipararse a una carrera, o de por qué las economías nacionales deben emprender una carrera para ver cuál supera a las otras, en vez de correr como compañeras y en beneficio de la salud, ¿Quién se atrevería a afirmar que el mundo estaría en peor estado de lo que está si sus dirigentes hubieran sido elegidos desde el comienzo lanzando una moneda al aire? ría una difamación J. M. Coetzee parece amargado, pero se agarra a las artes como lo mejor del ser humano y ensalza a genios como Tolstoi y Bach. La mejor prueba que tenemos de que la vida es buena... de que después de todo tal vez exista un Dios que se preocupa por nuestro bienestar, es que a cada uno de nosotros, el día que nacemos, le llega la música de Johann Sebastian Bach. Nos llega como un regalo que no nos hemos ganado, inmerecido, gratis Después de un año tan malo, pese a todo, cabe el optimismo. ABC. es Arranque de la novela en: abc. es cultura