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ABC DOMINGO 2- -12- -2007 MADRID 69 Garci: El cine lleva una caballería muy pesada El Dos de Mayo de hace doscientos años, cuando el pueblo de Madrid se lanzó en armas contra la invasión napoleónica, es una historia muy bonita- -comenta Garci a ABC- Tengo el antecedente de Benito Pérez Galdós, los Episodios Nacionales que son maravillosos, y que crean un mundo, un ambiente, una atmósfera, una época, una manera de vivir, una manera de sentir, una manera de vestir: era otro país y otro mundo. Hacer una película cuesta mucho. Estamos como moviéndonos en el siglo pasado. El cine lleva una caballería muy pesada. Por eso desaparecen los estudios en Hollywood, porque esto no hay quién lo soporte. Esta es una película de un empeño grande, no para la película que es- -hubiera necesitado mucho más- porque esto es al final la mitad de lo de Los fantasmas de Goya o de otras películas españolas que se están haciendo últimamente con una gran potencia económica. Es un tema que requiere trajes, uniformes, caballerías, decorado, atrezzo. Tiene un presupuesto muy grande que ha dado la Comunidad de Madrid, unos quince millones de euros, pero que es la mitad de otras películas que se han estado filmando de época aquí. Con todo estamos intentando hacer un producto digno. Insisto: habría sido mucho mejor tener un presupuesto más desahogado Ensayo de los fusilamientos para el rodaje de Dos de Mayo en la finca Gózquez, en San Martín de la Vega la Mariblanca... con la mano maestra de Gil Parrondo. Todo ha sido muy complicado- -explica el director- El decorado se come el setenta por ciento del presupuesto. Pero para mí ha sido como hacer la primera película. Siempre la estás haciendo. Yo nunca había tenido nada que ver con caballos, ni con este tipo de cine que los ingleses llaman epic épico, pero me conformo con que tampoco lo hizo David Lean hasta que comenzó a hacerlas. Esto no quiere decir que me compare con él, ni mucho menos, pero voy a ver como profesional cómo lo resuelvo. Un profesional se supone que tiene que rodar todo, tiene que saber plantearse cualquier tipo de problema cinematográfico. Bueno, pues este es muy gordo para mí... Garci dota de un fluido asombroso cada plano de ese día de rabia y furia que fue el Dos de Mayo de 1808. Compone cada encuadre con meticulosidad. Estudia las escenas al detalle. Su puesta en escena aspira a una revolución sentimental en el alma del espectador, a que el cerebro se intregre en el corazón. Misterio, armonía, sentimiento, incertidumbre y, aunque Michael Curtiz nunca veía el momento para la pausa del bocadillo, el director madrileño sí concede tiempo para el avituallamiento a sus compañeros de rodaje. Café, bocadillos, sandwiches, bebidas, menú frío, caliente... En la oscuridad de la noche de San Martín de la Vega Garci advierte: ¡Ahora van a dar la luz, pero hay que andar con ojo hasta que iluminen el plató, porque aquí tiran las bombas y los cañones franceses! Van a pasar los caballos, y los lanceros. Todo el mundo en guardia y ¡atento! Al paso de los caballos se hace un silencio poético, sólo resquebrajado por el choque de las dos planchas de madera de la claqueta: sonido e imagen quedan sincronizados. Garci disfruta rodando su primera película con caballos, fuego, disparos y acción, como cuando paladeó aquel memorable encuentro de fútbol BrasilInglaterra, del Mundial de Mexico 70. El día de la parada de Gordon Banks. Para Garci, que lo tiene muy hablado en tantas cenas de gin- tonics y melancolía ligera con el maestro Manolo Alcántara- -que vuelve mejor a quienes le leen- la estirada del Chino Banks (primer portero moderno) es la más asombrosa nunca vista. Se hace otra vez el silencio poético, y Garci la rememora: Jairzinho desarboló, una vez más, a Cooper, miró hacia el área, vio que llegaba Pelé y centró a la altura del flequillo de los defensas ingleses. O Rei saltó y cabeceó hacia abajo, a la raya de cal de la puerta, algo que hacía como nadie, justo a un palmo del palo izquierdo de Banks. El estadio entero gritó ¡Gol! pero Gordon se distendió, se alargó, como si fuera un muelle, y estirando al máximo su brazo, su mano izquierda, sacó el balón. Increíble Tan increíble como el escorzo de Quim Gutiérrez perseguido por esa batida de centauros napoleónicos, que nos recordó La epopeya Nunca había tenido nada que ver con caballos, ni con este tipo de cine que los ingleses llaman epic dice Garci Dos de Mayo es la película sobre el nacimiento de una gran Nación: España la estirada de Banks: Quim corre como Carl Lewis por una calle decorada en penumbra en la Finca Gózquez, frena sobre la marcha, se cae a su izquierda, se alarga como si todo él fuera un muelle y se estira lo máximo para incorporarse y esconderse fuera de los ojos de los franceses. Andrea Tenuta comenta: ¡Quim, qué maravilla de caída... y de incorporación! Garci le da al interruptor de una época e ilumina una historia transida por el lado violento de la vida, y atravesada por el amor de Gabriel e Inés. ¡Acción! Se rueda el nacimiento de una gran nación, España, el Dos de Mayo de 1808. Sin saña, rencor ni odio; con lealtad, sentimiento, amor. Como el que Garci profesa a un grande de España, que hubiera encajado magistralmente en este Dos de Mayo Fernando Fernán- Gómez. El último gigante de un tiempo amarillo que dio paso a la libertad.