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ABC DOMINGO 2 s 12 s 2007 MADRID 67 Trenes eléctricos y coches de lata, protagonistas del mercado del juguete antiguo ABC MADRID. Trenes eléctricos, muñecos Madelman coches de lata y el popular Scalextric fueron ayer los protagonistas del mercado del juguete antiguo que a partir de ahora abrirá sus puertas el primer sábado de cada mes en el Centro Puerta de Toledo. Los aficionados a estas piezas de coleccionista y aquellos que anden en busca de un regalo original para estas navidades tuvieron ocasión de comprar, vender o intercambiar los juguetes que conservan celosamente desde la infancia. Según aseguró a Efe un portavoz de la organización, Roberto Espacios, más de seis mil personas visitaron esta muestra, que se celebrará a partir de ahora el primer sábado de cada mes. Espacios explicó que el mercado del juguete antiguo del Centro Puerta de Toledo cuenta con cerca de cincuenta expositores, que ofrecerán a los visitantes todo tipo de juguetes antiguos, y que se completarán con los que los asistentes lleven consigo. De pequeño me gustaban mucho los dibujos de Dragones y Mazmorras y he venido a ver si encuentro algún accesorio o algo relacionado con esta serie aseguraba ayer Ángel, un hombre cercano a la treintena que se declaraba visitante asiduo de este tipo de eventos. Es una forma más personal y humana de poder adquirir lo que estás buscando y me ofrece más fiabilidad que la compraventa por internet destacaba Ángel, que acudió con varias miniaturas de coches de época para intercambiarlas. La organización de este singular mercado, que corre a cargo del Centro Puerta de Toledo, invita a acudir al centro tanto al coleccionista que desea encontrar modelos raros o piezas de recambio de modelos descatalogados, como al aficionado en busca de una ganga. Entre los miles objetos antiguos que se pueden adquirir en este mercado nos encontramos desde juguetes de lata hasta muñecas del siglo XIX, de los años 20 o de la posguerra española, como la famosa Mariquita Pérez También es muy numerosa la presencia de figuras de súper- héroes que marcaron una época, como Mazinger Z Superman o los personajes de la saga Star Wars Un momento de la actuación, anoche en el Madrid Arena, del grupo Pereza FRANCISCO SECO Pereza, en lo más alto La banda madrileña, que se enfrentó ayer al concierto más importante de su carrera, se consagra, ocho años después de sus comienzos, como una de las más importantes de la escena nacional ante más de nueve mil personas en el Madrid Arena. IGNACIO SERRANO MADRID. A eso de las ocho de ayer, la Casa de Campo empezó a recibir una marea humana con destino al Madrid Arena. Pocas chupas de cuero, padres dejando a sus niñas y diciéndoles que se portasen bien, sólo cerveza sin alcohol y refrescos en las barras... queda claro que allí no habría un concierto de rock de tatuaje, pero al fin y al cabo, toda esa gente iba a ver a una banda de inequívoco espíritu rockero, Pereza. La noche de ayer supuestamente debía poner a prueba los nervios de Rubén y Leiva, almas máter del conjunto, cuando todos los medios han sido unánimes al considerar que se enfrentaban al concierto más importante de su carrera. Pero en lugar de temblar como flanes, los dos se mantuvieron sólidos como una roca. Y es que las tablas que se han hecho son de las que se encajan a base de mucho caer y levantarse en el circuito de garitos rockeros, hasta la formación de su grupo definitivo desde 1999, Pereza. Ayer, ocho años después, cruzaron sus miradas con un gesto de a por ellos antes de arañar el primer acorde ante más de nueve mil personas, la mayor multitud para la que habían tocado nunca como únicos protagonistas del cartel. Familiares, músicos, amigos... nadie que tuviera algo que ver con Pereza quiso perdérselo, porque además, y esta vez no es un tópico, su nuevo disco es el mejor que han firmado. Con mucho menos almíbar gratuito que los anteriores, Aproximaciones se ha ganado el respeto de públicos más exigentes, y por supuesto ha mantenido el de los fieles. Pero la noche tenía unos forzosos tintes emotivos, y la actuación no fue ni mucho menos una presentación de nuevo álbum al uso. Más bien fue un alegre paseo por la discografía de Pereza, parando a recoger canciones de diferentes momentos de su historia en las lindes del camino. Los Sidecars, con un pop- rock azucarado muy al estilo- -quizá demasiado- -de sus teloneados, dieron las primeras notas. No sonaron mal, pero no hubieran estado de más unos teloneros con más capacidad de sorpresa, sobre todo por aquello de hacer menos lineal la noche. Vale que uno de sus miembros sea hermano de Leiva, pero a menos que encuentre algo que les diferencie, a su banda le será difícil encontrar un hueco en el saturado espacio para bandas de rock ligero. Sin embargo, ellos se lo pasaron en grande con tanta gente a sus pies. Somos los Sidecars y estamos empalmados masculló su cantante antes de su última canción, previa a la espectacular aparición de Pereza. Entonces apareció una cuenta atrás en las pantallas gigantes, mientras un ensordecedor ruido de motores rugiendo rebotaba en todas direcciones. Con la sintonía del Equipo A, Rubén y Leiva aparecieron ante su público arrodillándose y haciendo reverencias. Acto seguido y sin mediar palabra, tocaron seguidas cuatro canciones: Manager Animales Niña de papá -viendo al público uno duda de si la cosa lleva ironía- -y uno de sus mejores temas, Frágiles con ese refinado estribillo que denota tanto la colaboración de Deluxe. La respuesta de la audiencia debió ser emocionante para los madrileños, pues con Estrella polar casi se oía más al gentío, y Lo que tengo yo adentro hizo que todo él saltase en un enorme bloque. Muchos años de furgoneta, de pagar multas por conducir borracho de concierto a concierto, pero al final todo ha salido bien gritó Leiva antes de homenajear a sus dioses musicales. Por mi tripa relució con esa parte final inspirada en Simpathy for the Devil y después sonó Beatles Esta va para Johnny de los Burning, que está por ahí arriba. Ellos han sido nuestros pastores dijo visiblemente emocionado para presentar Madrid Casi dos horas de concierto, con tres bises de delirio en los que muchas chicas acabaron abrazándose y llorando. Ya están en lo más alto. Ahora, a mantenerse. Más personal y humana Menos almíbar La actuación fue un alegre paseo por la discografía del grupo parando en el camino a recoger canciones de diferentes momentos de su historia