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38 INTERNACIONAL Bolivia, al borde del enfrentamiento civil DOMINGO 2 s 12 s 2007 ABC Opositores del Gobierno de Evo Morales durante una manifestación esta semana en Santa Cruz REUTERS La rebelión de Sucre El estallido social de esta semana dejó un saldo de tres muertos, un centenar de heridos y a la capital de Bolivia sin un solo policía hasta hace dos días s Los presos de la cárcel de San Roque prefieren su celda a la calle por la inseguridad POR CARMEN DE CARLOS ENVIADA ESPECIAL SUCRE. En la cárcel de San Roque los reos caen en cuenta gotas. Vuelven por voluntad propia después de salir en estampida durante los disturbios de esta semana, que dejaron un saldo de tres muertos y un centenar de heridos en Sucre. Los primeros en regresar lo hicieron apenas unas horas después de comprobar que estaban mejor dentro que fuera de la prisión. Aún faltan muchos- -advierte el subteniente Mauricio Quiñones- -pero vendrán o los detendrán Lo mismo se puede decir de los policías. Como los presos, salieron como alma que lleva el diablo a Potosí, la orden de repliegue vino del Comando General, pero nosotros ya estábamos fuera. Nos obligaron a puro botellazo y bombas molotov se justifica Quiñones, de 21 años y jefe de Seguridad de la cárcel cuando se produjo el estallido social. Como resultado, esta ciudad se quedó sin un solo agente hasta hace dos días y su gobernador, David Sánchez, continúa escondido en paradero desconocido. La furia de la población era contra una Asamblea Constituyente que se había concentrado el domingo, de forma clandestina, en un cuartel y rechazado un debate para analizar la posibilidad de conceder a Sucre la capitalidad plena de Bolivia, pero su ira también apuntaba a un cuerpo de Seguridad tan mal capacitado y sin medios como corrupto y despreciado. Tomaron al asalto y saquearon todas las dependencias policiales y la estación de bomberos. Rodearon la prisión, nos acorralaron y atacaron. Resistimos lo que pudimos, pero no teníamos equipo adecuado. No nos entregaron chalecos, escudos, cascos, botes de humo... No teníamos nada se justifica Quiñones, obligado, como buena parte de sus compañeros a vestir de civil En el interior de la prisión José Luis Aranda, de 54 años, lleva veinticinco confinado en la misma celda. Es el preso más antiguo. Mató a golpes al hijo de su concubina, un niño de 3 ó 4 años recuerda. Cuando las hordas de jóvenes terminaron de arrasar las dependencias policiales y enfilaron directos a la cárcel se resistió a abandonarla: No quería salir, pero había fuego- -los reclusos prendieron los colchones- -mucho humo y los encapuchados (manifestantes) me dijeron que me marchara porque me podían matar Aranda decidió entonces cruzar la calle abrazado a su ordenador y entregárselo a una vecina de la penitenciaría para que me lo cuidara Después, en medio de una lluvia de piedras, disparos y cocteles molotov, volvió y se encerró con un candado Aranda tuvo suerte. Puede contar su historia, mientras escucha a Vivaldi, sin haber sufrido un rasguño. No le sucede lo mismo a Marcos Fernández. Caricatura de un hombre que ha perdido el habla, en plena revuelta y fuego cruzado entre policías y manifestantes robó un uniforme para escapar. Despistó a los agentes y huyó a la carrera, pero no lle- Había fuego y mucho humo gó muy lejos. La batahola lo linchó pensando que era un policía explica el agente Omar López. Félix Flores, de veintinueve años, está condenado a diez por violación. Regresé porque acá estoy más seguro advierte. Como otros hombres del penal de San Roque trabaja en el taller cosiendo sandalias En el lavadero al aire libre de este centro- -a efectos reales de puertas abiertas y de compadreo entre policías y criminales- Lino Cruz, de 25 años, lleva seis meses y medio esperando que lo sienten en el banquillo por falsedad de documentos Mientras cuenta su historia, cruza el patio un hombre de unos sesenta años con un perrito y una sierra eléctrica para cortar árboles. Es Ocampo, en prisión preventiva por tráfico de estupefacientes comentan. La pintada más hiriente La crisis se cobra la renuncia de un viceministro de Morales LA PAZ. La crisis política y social en Bolivia comienza a cobrarse víctimas. El viceministro de Comercio y Exportaciones, Pablo Rabczuk, presentó su renuncia irrevocable al presidente, Evo Morales, por el aumento de la tensión política en el país, según informó ayer la prensa local. Al anunciar su dimisión, Rabczuk explicó que las condiciones no están dadas para desarrollar un trabajo estrictamente técnico, económico y profesional informa Efe. En este momento, nuestro país atraviesa una coyuntura estrictamente política que está por encima de la agenda económica o técnica agregó. Sin embargo, la ministra de Producción y Microempresa, Celinda Sosa, aseguró que Rabczuk presentó su renuncia porque su familia, que vive en la región oriental de Santa Cruz, está siendo perseguida y amedrentada por opositores al Gobierno. Santa Cruz es el departamento más rico del país y feudo de la oposición a Morales. Me vuelvo a Santa Cruz, que es donde tengo que trabajar porque ahí vivo concluyó Rabczuk. En la Plaza de Armas, a unas siete manzanas de San Roque, las pintadas sobre la fachada de la Prefectura resumen el estado de ánimo en Sucre: Evo asesino, renuncia Chávez manda, Evo cumple La última, posiblemente, sea la más hiriente para el presidente que jura en privado que meterá entre rejas a Gonzalo (Goni) Sánchez de Lozada por la represión sangrienta que precedió a su renuncia: Evo Goni ABC. es Galería de imágenes de los enfrentamientos en Bolivia en abc. es internacional