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ABC DOMINGO 2 s 12 s 2007 ETA VUELVE AL TIRO EN LA NUCA ANÁLISIS ESPAÑA 23 ETA NOS PUEDE SEGUIR DERROTANDO La gran derrota de la democracia es la esperanza que le ha dado Zapatero a ETA de negociar una salida pactada sin renunciar a sus objetivos rismo a los asesinos y también a sus asesinados, como hacen los nacionalistas vascos e IU. Es una victoria de ETA que el monumento erigido por el municipio al socialista donostiarra asesinado por ETA, Fernando Múgica, se halle obscenamente profanado desde hace mucho tiempo con inscripciones de ETA llamando a asesinar borroka da bidea o Gora ETA y a nuestro alcalde socialista no le preocupe. Porque la victoria de ETA sobre el Parlamento vasco es aplastante cuando éste tuvo la veleidad de estatuir una proposición no de ley (25 de junio de 2003, instando a todas las administracio- Mikel Azurmendi L único sentido del asesinato de Raúl Centeno no son los porqués que se busquen a ese asesinato sino el hecho de que los de ETA son asesinos y no hombres de paz Y la gran derrota que nos ha infligido ETA no son los casi mil asesinatos y los miles de heridos y más de los doscientos mil vascos exterrados y los miles de millones de euros extorsionados. Tampoco es el miedo instalado en la sociedad vasca la gran victoria de ETA. Es una victoria de ETA sobre el Estado de derecho que en decenas de sus ayuntamientos e instituciones no presida el emblema constitucional de todos los ciudadanos sino únicamente aquellos otros emblemas que han extraído su legitimidad democrática en virtud de aquél. Porque sin ETA, al señor alcalde de mi ciudad no se le hubiese ocurrido incumplir la ley enarbolando únicamente la ikurriña y la bandera de San Sebastián en la institución que él gestiona. Ni tampoco el partido socialista se hubiese abstenido ayer en la votación del Parlamento vasco sobre si conviene o no cumplir la ley en lo referente a exhibir la bandera constitucional en las instituciones vascas. Ni tampoco el ministro de Justicia y el de Interior harían la vista gorda al incumplimiento de esa ley. Es una victoria de ETA que en Euskadi un niño no pueda ser escolarizado en su lengua materna española (en torno al 70 por ciento de la ciudadanía vasca) Es una victoria de ETA que un dirigente socialista (recuerdo al señor Loza aquél) sostenga que los familiares de presos etarras también sufren, equiparando el dolor de los familiares de la víctima inocente (como ha sido ayer Raúl Centeno) y el de los familiares de sus asesinos. Implica llamar víctimas del terro- E nes públicas a la eliminación de pintadas, carteles y a la prohibición de cualquier acto público que atente contra la memoria de las víctimas o que hiera la dignidad de las personas o atente contra los derechos cívicos que no se cumple en paredes, muros, frontones y caminos del País Vasco, saturados de eslóganes asesinos e injurias a las víctimas. Pero sin duda, la gran derrota de la democracia a manos de ETA es la esperanza que le ha dado el presidente Zapatero al negociar una salida pactada sin tener que renunciar a sus objetivos ni arrepentirse del mal ejercido. La derrota es haber roto el pacto de Estado contra el terrorismo y con Zapatero hermanado con los partidos políticos nacionalistas y verde- comunistas que justamente se habían negado a suscribir aquel pacto de derrotar a ETA, instalándola de nuevo en las instituciones vascas por expreso deseo de Zapatero. Por eso, con José Luis Rodríguez Zapatero en el Gobierno, cada asesinato de ETA se nos convertirá en derrota. De ahí que éste último asesinato sea una victoria de ETA. El único sentido de este asesinato es el hecho de que los de ETA son asesinos y no hombres de paz