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86 CULTURAyESPECTÁCULOS Reforma del eje Prado- Recoletos s La polémica VIERNES 30 s 11 s 2007 ABC Los técnicos plantean una decena de impedimentos al túnel bajo el eje del Prado El Ayuntamiento madrileño considera que no es posible hacer el subterráneo s La Comunidad de Madrid no lo descarta SARA MEDIALDEA MARIO DÍAZ MADRID. Construir un túnel bajo el eje Prado- Recoletos no es posible para el Ayuntamiento madrileño, aunque no es descartable según la Comunidad de Madrid. El vicealcalde Manuel Cobo aportó ayer razones técnicas para rechazar este subterráneo, que costaría un mínimo de 120 millones de euros y supondría graves problemas y daños para la zona por sus rampas de entrada y salida, las chimeneas de ventilación y accesos de emergencia, y las dificultades de ocupar un subsuelo actualmente repleto de infraestructuras. Manuel Cobo, en representación del alcalde Ruiz- Gallardón- -ayer de viaje oficial en Valencia- enumeró las razones técnicas por las que no es posible hacer un túnel bajo el eje Prado- Recoletos, una de las principales arterias de comunicación entre el norte y el sur de la ciudad. En primer lugar, recordó que esta solución ya se planteó, y fue descartada, a finales de los 90, en un primer concurso que quedó desierto. Pero además, y basándose en los estudios del equipo técnico redactor del plan, indicó que un subterráneo en la zona se enfrentaría a las dificultades de un subsuelo ya ocupado por el túnel de la risa -que une las estaciones ferroviarias de Atocha y Chamartín- dos grandes colectores que discurren a lo largo del paseo de la Castellana, las galerías de servicio, las líneas de metro que lo atraviesan transversalmente- -líneas 4, 2 y 1- el paso subterráneo transversal bajo la Glorieta de Carlos V y las instalaciones subterráneas del Ministerio de Defensa y del Banco de España en Cibeles mayor parte de las ampliaciones del Metro de Madrid y también para enterrar la M- 30- indicó Cobo que sería preciso alcanzar una cota de al menos 20 metros bajo la superficie para salvar las infraestructuras existentes. Esta profundidad exigiría rampas de entrada y salida de al menos 300 metros de longitud con un impacto enorme en cualquier zona de la ciudad, y mucho más en un ámbito histórico protegido como éste En este sentido, el arquitecto coautor del proyecto PradoRecoletos Juan Miguel Hernández León, se preguntaba días atrás en las páginas de ABC: Que expliquen qué prefieren que destrocen: la plaza de Cibeles, la de Colón o la glorieta de Carlos V Además, habría que construir instalaciones de ventilación y salidas de emergencia, que aflorarían a lo largo de todo el ámbito precisamente en una zona ajardinada que cuenta con los máximos niveles de protección por sus valores artísticos e históricos. usando los itinerarios de superficie, y el túnel sería una infraestructura de enorme coste y escasa utilización y de gran afección a este ámbito central de la ciudad Pero no acaban aquí las contraindicaciones de construir este túnel: los técnicos aseguran que afectaría a todo el sistema hidrológico en la zona, donde el agua viene por escorrentías desde la ladera del Retiro y se filtra a los acuíferos subterráneos. Todos los árboles de la zona beben de esa fuente, y afectar las capas freáticas perjudicaría al arbolado. También quedaría cortado este sistema hidrológico- -e incluso las raíces de los árboles- -por las paredes que es necesario levantar para ejecutar el túnel. Como buena parte del ámbito del eje Prado- Recoletos es Bien de Interés Cultural y está catalogado como jardín de interés en el máximo nivel, el plan general de Urbanismo de Madrid no permite ocupaciones bajo rasante superiores al 10 por ciento, un porcentaje que se ha alcanzado con las numerosas infraestructuras subterráneas que ya existen Tras explicar estas consideraciones, Cobo insistió en que el túnel puede parecer lógico una solución mágica para esta zona a los profanos en la materia, pero cuando se baja al detalle, te encuentras tantas dificultades que ves que no es posible hacerlo No opina lo mismo el vicepresidente primero del Gobierno regional, Ignacio González, quien pidió que cualquier actuación en el eje Prado- Recoletos sea muy medida, muy cuidada y muy ajustada La Comunidad madrileña está preocupada por la movilidad en este eje esencial para el tráfico- -lo atraviesan hasta 100.000 vehículos al día, aunque el Ayuntamiento planea un recorte de hasta el 37 por ciento en la circulación cuando el proyecto para el eje esté ejecutado- e insistió en que la idea del túnel no es descartable Eso sí, cualquier alternativa debe cumplir una condición: no afectar a los árboles. Desde el Gobierno regional madrileño han recordado estos días al Ayuntamiento que la práctica totalidad del eje Prado- Recoletos fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1999, lo que confiere a la zona de un altísimo grado de protección que obliga a medir al milímetro cualquier intervención que se acometa. De paso, la declaración otorga a la Comunidad madrileña la competencia de dar, o no, el visto bueno definitivo al proyecto. Fue precisamente el ahora alcalde, Alberto Ruiz- Gallardón, quien tomó la medida de declararlo BIC cuando era presidente autonómico madrileño, con la evidente intención- -o así lo entendió entonces el alcalde, su compañero de filas José María Álvarez del Manzano- -de controlar la reforma que entonces comenzaba a diseñarse sobre esta emblemática zona de la capital, que concentra en apenas tres kilómetros los mayores valores museísticos de España. Pero volviendo a la reducción de tráfico en el paseo del Prado, la medida ha provocado desconfianza entre los gestores regionales: tendría, dicen, un impacto muy grande que hay que analizar y ver cuáles son las soluciones explicó ayer el vicepresidente regional Ignacio González. Por ejemplo, insistió, las alternativas deben ser capaces de absorber el tráfico. Desconfianza Conductos de ventilación Son necesarios para airear los subterráneos, pero sus salidas deberían repartirse por el eje Prado- Recoletos, una zona catalogada en gran parte como Jardín de Interés, con el máximo nivel de protección Bien de Interés Cultural Subsuelo ocupado Trazado complicado A 20 metros de profundidad La construcción de un túnel, prosiguió Cobo, ocasionaría consecuencias muy significativas sobre el espacio arbolado y ajardinado A ello se sumaría el espacio para las rampas de entrada y salida, que generarían heridas y ocuparían espacios actualmente no utilizados por el tráfico Sobre la posibilidad de utilizar una tuneladora para construir el subterráneo- -el sistema que ya se ha usado para la Otra dificultad añadida se refiere al trazado que debería tener el paso subterráneo. En el caso de que el túnel se construyera desde Colón a Atocha, todo el tráfico que desemboca en el eje entre ambos puntos, como el de Gran Vía- AlcaláO Donnell que llega a Cibeles, no tendría acceso al mismo, debiendo encauzarse en superficie Y si el túnel se hiciera salir antes de Atocha, las rampas afectarían al ámbito más protegido de todo el eje, el entorno del Museo del Prado y el Jardín Botánico Si tuviera la salida después de Atocha, no habría acceso desde la glorieta, que es precisamente el punto principal de captación y distribución de tráfico de la zona A consecuencia de ello, el tráfico seguiría Dos grandes colectores discurren por ambos lados de la vaguada del paseo de la Castellana Colectores La zona está atravesada por tres líneas de Metro. La línea 4, en Colón, a menos de 2 metros de profundidad; la línea 2 en Cibeles, a menos de un metro de profundidad, y la línea 1 en Atocha, a menos de un metro Red del Metro No afectar al arbolado No es descartable que en esta zona de la ciudad se localizaran restos arqueológicos de interés, al igual que ha ocurrido en otras zonas en obras Restos arqueológicos Las rampas de salida y entrada al subterráneo, que iría a 20 metros bajo tierra, ocuparían más de 300 metros Sería necesario levantarlas para construir el túnel. Cortarían el sistema hidrológico que, mediante escorrentías, llega desde la ladera del Retiro y afectaría a las raíces del arbolado del paseo Las pantallas y paredes