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78 CULTURAyESPECTÁCULOS Batalla en la milla de oro del arte JUEVES 29 s 11 s 2007 ABC Dos colecciones: una blindada, otra en el aire La colección del barón Thyssen es propiedad del Estado español desde 1993. La de la baronesa está cedida hasta 2013. A pesar de que se amplió el museo con dos edificios para acogerla, consideró alquilarla y amenaza de nuevo con llevársela a otro lugar POR NATIVIDAD PULIDO MADRID. Las amenazas de Carmen Thyssen de llevarse la colección del museo situado en el Paseo del Prado si no se modifica el plan del Eje Prado- Recoletos han disparado todo tipo de especulaciones, la mayoría sin fundamento alguno. La tendencia de algunos medios de comunicación a meter en el mismo saco las colecciones del barón y la baronesa (la primera, propiedad del Estado; la segunda en cesión por 11 años) y el juego del gato y el ratón al que Carmen Thyssen nos tiene acostumbrados (hoy vendo, mañana alquilo; hoy cedo tantos cuadros, mañana otros, pasado mañana ya veremos) ayudan a incrementar el escenario de confusión generalizada. En primer lugar, no corre ningún peligro, como se ha llegado a decir estos días, la colección del barón Hans Heinrich Thyssen- Bornemisza. Y es así por el simple hecho de que es propiedad del Estado español, que la adquirió en junio de 1993 por 350 millones de dólares, muy por debajo de su precio en el mercado. Considerada la colección privada de arte más importante del mundo, colgaba en las paredes de Villa Favorita, residencia del barón en Lugano, en la que sólo se podían exponer por falta de espacio unas 300 obras. La colección tuvo novios muy importantes, pero Madrid se llevó el gato al agua, gracias a la decisiva intercesión de su esposa, que se enfrentó a los hijos del barón por este motivo. Más de 800 obras maestras de la Historia del Arte de Caravaggio, Durero, Rubens, Van Eyck, Tiziano, Tintoretto, Frans Hals, El Greco, Ribera, Van Gogh, Gauguin, Mondrian, Klee... pueden verse en el Palacio de Villahermosa desde octubre de 1992, cuando los Reyes inauguraron el Museo Thyssen. Las obras de remodelación correspondieron a Rafael Moneo. A pesar de que Carmen Thyssen es vicepresidenta vitalicia del Patronato de la Fundación Colección Thyssen- Bornemisza y, sin duda, su voz es muy tenida en cuenta en las reuniones del Patronato, ella no tiene decisión alguna sobre dónde debe estar instalada o no una colección estatal. Lo cual no ha impedido que nos regale perlas como: El barón estaría muy triste si supiera que le van a construir una autopista delante del museo. Estoy dolida por él y por su padre, a los que les llevó muchos años y sacrificio esta colección O esta otra: El Ayuntamiento está maltratando al barón Thyssen, a su colección y al museo, que va a quedar muy mal internacionalmente Quejarse puede, como cualquier ciudadano, pero no tiene potestad alguna para llevarse esa colección a ningún otro lugar. Otro caso bien distinto es la Colección Carmen Thyssen, formada tanto por obras que ha ido comprando la baronesa como por otras muy importantes que le regaló su marido. Es el caso de cuatro espléndidos mármoles de Rodin. El 15 de febrero de 2002 se suscribió un acuerdo con el Ministerio de Cultura por el que cedía gratuitamente, y hasta 2013, el núcleo más destacado de su colección particular: la sección internacional. En total, 300 obras, de las que sólo 220 se admiran habitualmente en el museo. Entre las joyas de la colección de la baronesa, Mata- Mua de Gauguin (el cuadro preferido de Carmen Thyssen, como ella siempre reconoce) La esclusa de Constable o Los segadores de Picasso; además de obras maestras de Jan Brueghel el Viejo, Canaletto, Fragonard, Corot, Pissarro, Renoir, Sisley, Degas, Monet, Braque, Kandinsky, Juan Gris... Dicho acuerdo se llevó a cabo siendo Mariano Rajoy ministro de Educación y Cultura y Tomás Llorens, conservador jefe del Museo Thyssen. Pero quedaban dos problemas por resolver: dónde y cómo se exhibiría la colección de la baronesa. Para despejar la primera incógnita, el Gobierno adquirió dos edificios colindantes con el Palacio de Villahermosa: los números 19 y 21 de la calle marqués de Cubas. Se convocó un concurso para la ampliación del museo, pero el proyecto sufrió algún que otro revés respecto al cómo. En un principio se había acordado que las colecciones del barón y la baronesa se mostrarían separadas. Una decisión de última hora de unirlas provocó que el jurado declarara desierto el primer concurso. El segundo se adjudicó a un equipo de arquitectos formado por Manuel Baquero y el estudio BOPBAA (integrado por Josep Bohigas, Francesc Pla e Iñaki Baquero) Pues bien, un segundo cambio de idea llevó a que las colecciones se mostrasen, al menos hasta ahora, separadas. O sea, que se declaró desierto inútilmente. Se han invertido 38 millones de euros de las arcas del Estado en un proyecto hecho única y exclusivamente para albergar la colección de la baronesa. Se ha ampliado el museo a su medida. Pero hubo un error de cálculo: se vendió la piel del oso antes de cazarlo. Se hizo el museo antes de comprar la colección. Y eso conllevaba un evidente peligro. El Gobierno se fió de la voluntad expresada por Carmen Thyssen de consolidar en un futuro, y de forma permanente, la presencia de su colección en el museo. Pero nadie contaba entonces con la batalla ecologista de la baronesa verde ni su entrada en la campaña electoral madrileña. En varias entrevistas concedidas a ABC, Carmen Thyssen ya dejaba entrever su cambio de postura respecto a su colección. El 29 de mayo de 2004 decía: Si no se modifica el Eje Prado- Recoletos, no me gustaría dejar mi colección en el museo El 28 de abril de 2006 declaraba: He parado todas las conversaciones sobre la venta de mi colección; no quiero negociar Preguntada sobre si no se podía entender su postura como un chantaje o amenaza, Molina espera que el proyecto no se haga si no hay acuerdo con la baronesa El ministro de Cultura, César Antonio Molina, aseguró ayer que su departamento entiende el malestar expresado por Carmen Cervera sobre la remodelación del eje Prado- Recoletos y que espera que ese proyecto no se lleve a cabo sin el acuerdo con el Museo Thyssen Molina señaló que en el interés del Ministerio estará siempre lo que resulte más beneficioso para el Museo Thyssen El ministro efectuó estas afirmaciones a Efe poco después de que la baronesa amenazase con llevarse el museo a otro lugar de Madrid con menos tráfico. Antes, el ministro de Cultura había expresado en Punto Radio su deseo de que el proyecto de remodelación del eje Prado- Recoletos deje en igualdad de condiciones a todos los museos, y confió en que en las alegaciones que se puedan hacer el Museo Thyssen tenga el espacio que se merece Además, dijo comprender que la baronesa quiera lo mejor para esa gran colección que ella y su marido fueron haciendo y de la que hoy podemos disfrutar todos Por este motivo, ha expresado su deseo de que el Museo Thyssen quede tal cual pensamos que debería quedar Acuerdo de cesión en 2002 38 millones de inversión La baronesa cedió en 2002 trescientas obras de su colección de forma gratuita y durante once años Ya en mayo de 2004 amenazó con llevarse sus obras si no se modificaba el Plan del Eje Prado- Recoletos