Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 29- -11- -2007 Si el caso Guateque era un secreto a voces, todos estábamos sordos 47 Pilar Martínez, delegada de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid tieron contra la Policía para evitar el derribo de la vivienda de una familia magrebí, provocando heridas a agentes y a civiles. En esta ocasión, no hubo que lamentar heridos. Desde un puente Según indicaron fuentes de la Jefatura Superior de Policía, en la Comisaría de Latina recibieron avisos de conductores alertando de que unas 40 personas estaban arrojando piedras a los vehículos desde un puente de la M- 40 cercano al poblado. Hasta la zona se desplazaron cuatro coches de la Policía Nacional que fueron recibidos a pedradas por más de medio centenar de vecinos del poblado. Éstos habían cortado la carretera de acceso, estaban armados con piedras y contaban hasta con un megáfono para que los guerrilleros pudieran oír las órdenes. Ante la violencia de los habitantes del asentamiento, los agentes se replegaron y solicitaron refuerzos. Fue entonces cuando hizo su aparición un amplio despliegue de miembros de la UIP (Unidad de Intervención Policial) conocidos como antidisturbios, incluyendo un helicóptero, para frenar a los violentos. En ese momento se desató una contienda en la que hombres, mujeres y niños del poblado chabolista atacaban, al grito de ¡A por ellos! con piedras a los agentes, mientras que estos, respondían con pelotas de goma para disuadir a los atacantes. Prefiero que mi hijo me vea con piedras a que me vea en la calle explicaba una vecina a los medios de comunicación. Otros habitantes del poblado llevaban semanas avisando de que esto podía ocurrir. Lo de la Cañada será sólo un aperitivo advertía un vecino una y otra vez. Después de varios minutos de enfrentamientos en la entrada del poblado, donde la lluvia Neumáticos y contenedores en llamas se convirtieron en improvisadas trincheras de piedras fue la protagonista, los antidisturbios se internaron en Las Mimbreras, obligando a los vecinos a meterse en sus viviendas. A pesar de la agresividad de la trifulca y de la cantidad de gente implicada, no hubo ni detenidos ni heridos de gravedad, aunque algunos acabaron amoratados por el impacto de las pelotas de goma, según contaban en el núcleo chabolista. La batalla duró unos 20 minutos durante los que la Guardia Civil cortó el desvío que da acceso al poblado para evitar que el conflicto fuera a mayores. Aunque el ambiente se relajó por la tarde, la Policía Nacional mantenía anoche controles en el acceso al poblado y no se descarta que continúen a lo largo del día de hoy. A pesar de la aparente tranquilidad los vecinos de Las Mimbreras avisan: esto es sólo el principio, seguiremos si no nos dan una casa aseguraba un hombre que reconocía que la próxima vez será peor Además, como protesta muchas mujeres han decidido ponerse en huelga y no llevarán a los niños al colegio hasta que se solucione el problema. Un poblado dividido ante la amenaza de las excavadoras L. TOSCANO MADRID. Aunque en Las Mimbreras los vecinos consideran que forman parte de una misma familia, no todos aprobaron los sucesos de ayer. Algunos observaban con indiferencia los acontecimientos y otros, con desaprobación, condenaban lo ocurrido. El problema es que no todos están en la misma situación. La mayor parte de las 130 familias de etnia gitana del asentamiento viven en chabolas construidas ilegalmente en suelo municipal y solicitan al Consistorio una vivienda si derrumban las que hasta ahora son sus casas. Sin embargo, hay otra zona dentro de Las Mimbreras, denominada segundo barrio donde hay una serie de casas construidas hace más de una década por el Ayuntamiento como viviendas sociales. Tiempo después, el Consistorio realojó a los vecinos de estas viviendas en otros domicilios, quedando las construcciones vacías. Los inmuebles, fueron posteriormente okupados por familias gitanas y son éstas las que ahora corren más peligro de todo el poblado por considerarse que han okupado las viviendas ilegalmente. Desde el área de Urbanismo municipal explicaron ayer que son unas cinco o siete las casas que se encuentran en esta situación, mientras que José, un vecino del poblado, afirma que son más de 30. En todo el núcleo de infraviviendas se han recibido más de 20 avisos se desalojo pero desde Urbanismo explicaron que son las casas okupadas las primeras que desaparecerán. El resto, también serán demolidas, pero el proceso es más largo.