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46 MADRID www. abc. es madrid JUEVES 29- -11- -2007 ABC Los vecinos del núcleo chabolista recibieron a la Policía con piedras después de que el martes fuera demolida una vivienda FOTOS: IGNACIO GIL Brutal batalla a pedradas tras un desalojo en el poblado chabolista de Las Mimbreras Los vecinos se enfrentaron con los antidisturbios y levantaron barricadas en la carretera s No hubo heridos ni detenidos LETICIA TOSCANO MADRID. El poblado chabolista de Las Mimbreras, situado entre Cuatro Vientos y el barrio de La Fortuna de Leganés, amaneció ayer en pie de guerra. Sus vecinos, en gran tensión ante la posibilidad de que las grúas tomaran el poblado para derribar las casas, levantaron sus propias trincheras y reunieron piedras para utilizarlas como arma arrojadiza contra las piquetas que esperaban. Alrededor de las 09.30 horas todo estaba preparado en el núcleo de infraviviendas para la batalla campal que tuvo lugar horas después. Neumáticos y contenedores en llamas se convirtieron en improvisadas barricadas para evitar un nuevo desalojo, después de que una familia de etnia gitana viera como el martes derrumbaban su vivienda. Aunque ya habían recibido el aviso de desahucio, la familia, con cuatro hijos a su cargo, no había abandonado el que hasta entonces era su domicilio y, según contaban sus vecinos, tras el derribo pasaron la noche en una furgoneta. Los rumores que se extendían por Las Mimbreras hacían presagiar lo peor. Todo parecía indicar que un nuevo desahucio tendría lugar en el barrio y los vecinos estaban dispuestos a luchar con uñas y dientes para evitarlo, tal y como relataron a ABC hace dos semanas. Sin embargo, aunque había una orden judicial que autorizaba el derribo, fuen- Varias furgonetas de la UIP junto a los restos humeantes de la batalla tes del área de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid confirmaron que, debido a una huelga de funcionarios de Justicia de la Comunidad, no había planificado ningún desalojo en la jornada de ayer. Poco importó a los habitantes del poblado que no aparecieran las excavadoras. Los ánimos estaban tan caldeados que cualquier incidente sin importancia podría hacer saltar la chispa y encender el polvorín en que se había convertido el asentamiento, y así fue. Sobre los motivos que provocaron los disturbios violentos hay controversia, pero el resultado no admite discusión: una auténtica batalla campal entre los habitantes de Las Mimbreras y la Policía que recordaba mucho a la situación vivida hace poco más de un mes en La Cañada Real. Entonces, los vecinos de la vía pecuaria arreme-