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30 INTERNACIONAL JUEVES 29 s 11 s 2007 ABC Sarkozy promete aclarar la muerte de los jóvenes y castigar a los alborotadores Visitó a los policías heridos y recibió a los padres en una rápida actuación para apagar la violencia JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Nicolas Sarkozy se puso ayer el casco de superbombero para asumir el liderazgo de salida de la crisis de los suburbios del norte de París, agravada quizá por una mala gestión que él se propone enderezar con implacable firmeza policial y judicial, sin olvidar la mano humanitaria a las familias de los adolescentes muertos en el accidente. Durante su estancia en China, poco antes del estallido de la crisis la madrugada del lunes pasado, Sarkozy había sido calificado de superagente comercial tras conseguir 20.000 millones de euros de contratos para empresas francesas. De vuelta en París la noche del martes, Sarkozy asumió el papel de superbombero presto a apagar a paso de carga los rescoldos de dos noches de incendios suburbanos. A las siete de la mañana de ayer el presidente de la República ya estaba en una larga contrarreloj. Visita a los policías heridos y recepción en el Elíseo a los padres de los adolescentes muertos el domingo, a los que anunció la apertura de un procedimiento judicial para esclarecer con rapidez las circunstancias del suceso. En él, Moshin (15 años) y Lakami (16) fallecieron en el acto cuando su motocicleta se estrelló contra un coche policial. Sociales, Fadela Amara. Cuatro ministras están en primera línea de combate en los terrenos más sensibles, el orden, la justicia y la integración en los suburbios. Oficialmente Sarkozy ha felicitado a los ministros y ministras que afrontaron el estallido de la crisis. Oficiosamente, algunas fuentes comentan el inmenso cabreo del presidente contra Interior, cuya primera intervención en la Asamblea Nacional el lunes no tuvo quizá la mano izquierda necesaria. Ayer la ministra del Interior volvió a la ciudad donde estallaron los incidentes, Villiers- leBel, para afirmar con su presencia el mantenimiento de un impresionante despliegue policial de cerca de un millar de policías, gendarmes y especialistas en lucha antidisturbios. La cordura de Francia Quienes somos castigados a diario por interminables discursos de la nada agradecemos especialmente los mensajes concretos de cambios de actitud y modificación política- -en su mejor sentido- -de las realidades, como en el caso de Nicolas Sarkozy trofe, le agradecerán. Ha logrado que las huelgas salvajes de los sindicatos más chantajistas se hundieran ante el oprobio de la inmensa mayoría social. Las enormes penalidades sufridas por la población por los sabotajes sindicales sólo han aumentado el apoyo al presidente y quebrado la ya mínima reputación de los secuestradores del bien común. Y este presidente francés, húngaro y judío, parece decidido a que esos otros grandes chantajistas, los de la violenta pulsión negativa del victimismo generado por la subcultura de la subvención y la dejación oculta tras una falsa tolerancia, la del gueto multicultural, acaben entendiendo que los tiempos han cambiado. Quédale a Sarkozy por lidiar con la agricultura, que no será trago fácil porque el clientelismo y el ventajismo de derechos adquiridos es un monstruo que devora recursos, iniciativa, valor y voluntades. Los humos de los suburbios de París, aunque se extiendan a Lyon, a Marsella o a Lille, no son sino arrebatos indignados de quienes se alimentan del mito de que un Estado de Derecho no sabe defenderse y habrá de transigir ante el conflicto planteado por quienes menos lo respeten. Hermann Buenas y malas caras ABC. es Vídeos de la llegada de Sarkozy y el despliegue policial en Francia en abc. es internacional Es reconfortante saber que en un país vecino- -que siempre queda a mano por si aquí sucede lo peor- -acontecen cosas tan estimulantes como que el Jefe del Estado diga que quienes agreden al estado, a sus servidores y ciudadanos, serán perseguidos y puestos a disposición de la justicia. Nada del otro mundo, dirá alguno. Pues sí. Parece mentira que después de las terribles experiencias del siglo pasado- -que debiera estar marcado en fuego en la memoria de todo adulto europeo- tengamos que alegrarnos porque alguno de nuestros líderes proclama su irrevocable voluntad de defender el proceder de la justicia frente a las presiones de sus enemigos. En Francia, tan dado a la desmesura, se impone día a día, con fuerza, la cordura. Nicolas Sarkozy ya ha cruzado un Rubicón que las próximas generaciones, salvo catás- Este presidente francés parece decidido a que los chantajistas de la violencia entiendan que las cosas han cambiado Investigación criminal La apertura del procedimiento irá acompañada de medidas severas: Quienes dispararon con fusiles de caza contra las fuerzas del orden serán procesados por intento de asesinato La severidad judicial estará acompañada de una severidad policial que François Fillon, primer ministro, exponía con claridad: Unos asesinos aislados no impondrán a nuestra República su calendario. Las fuerzas del orden están para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos Sarkozy sostuvo ayer una sesión de trabajo con su primer ministro, y sus ministras del Interior, Michèle Alliot- Marie; Ciudad, Christine Boutin; Justicia, Rachida Dati, y Asuntos Nicolas Sarkozy visita en el hospital a uno de los policías heridos AFP El hecho constatado, también en tiempos con enemigos exteriores más compactos y ominosos, es que las democracias europeas sí saben y pueden defenderse si tienen a su cabeza a líderes que creen en el Estado de Derecho y en la Ley y no se engañan sobre la naturaleza del enemigo. Por eso es tan importante que Sarkozy, nada más llegar a Francia desde Pekín, se dirigiera al hospital a ver a los gendarmes heridos y a asegurarles que aquellos que les han atacado, ahora ya con armas de fuego a diferencia de lo sucedido hace dos años, serán identificados, detenidos y puestos a disposición de la justicia. También ha visto a los padres de los dos adolescentes que en una motocicleta, sin casco- -animados por la susodicha subcultura de desafío permanente a sus instituciones- chocaron trágicamente con el coche de policía. Los guetos de la inmigración en Europa son, por supuesto, un fracaso común de los llegados y de las instituciones de las democracias que han acogido a millones de individuos que huyen de estados fracasados por la represión, por el fanatismo religioso e ideológico y no han sabido imponerles unas formas de vida y conducta que garantizaran su integración en la sociedad de prosperidad y éxito de la democracia y el libre mercado. En España nos daremos cuenta pronto de la inmensa hipoteca que para nuestra seguridad ha sido este angelismo necio de los últimos cuatro años. No lo sufrirán los hijos del presidente de la Generalitat, José Montilla, que van al colegio con inmigrantes pizpiretas del Colegio Alemán, ni los de Pepiño Blanco, que aprenden inglés entre gente bien. Sarkozy tiene primero un problema de orden público que parece muy capaz de subsanar. El problema de la igualdad de oportunidades tiene mayor recorrido. Eso sí, Francia tiene hoy un problema menos. Ha reconocido sus problemas y tiene voluntad de conquistar soluciones. La democracia se defiende