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6 OPINIÓN MIÉRCOLES 28 s 11 s 2007 ABC AD LIBITUM ¡QUÉ TIEMPOS, QUÉ HOMBRES! ENITO Pérez Galdós solía decir en señal de alarma por el entorno social que le tocó vivir: ¡Qué tiempos, qué hombres! Con propiedad, sin desbarrar un ápice, podemos seguir repitiendo la cantinela. Los tiempos son ingratos y zafios, y la conducta colectiva, crecientemente lejana de cualquier referencia ética, no favorece la concordia. Los hombres- -en nuestro caso José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy- -son el fruto de ese ambiente. Nos dan lo que tienen. No podrían hacer lo contrario. Además, ya instalados en una partitocracia insensata que anula la representatividad y el parM. MARTÍN lamentarismo, funcioFERRAND nan unas minorías centrifugadoras que, tras haber desmenuzado la memoria de una gran Nación en unas cuantas nacioncitas, se disponen a confederalizar el Estado. Algo parecido a sustituir el jamón de pata negra, bien cortado en tacos o en lonchas, por el tenue aroma de una mortadela medianeja. Zapatero y Rajoy se sientan juntos pocas veces y debaten, cuando lo hacen, en el Congreso sujetos a la tiranía del reloj y a las concesiones que las cámaras- -de la televisión- -le piden a la Cámara- -de la teórica representación popular- Para compensar no cesan de enviarse mensajes el uno al otro, y viceversa, para que reboten en nuestras cansadas cabecitas. Debieran hacer, ya que citaba a Galdós un poco más arriba, lo que el autor de Los Episodios Nacionales- -tan frescos, tan vigentes- -hacía con relativa frecuencia: pasar la tarde en el Jardín Botánico de Madrid, una joya viva, en compañía de Azorín y Machaquito sin cruzar palabra entre los tres. A eso, llegó a decir el torero, se le llama entendimiento No hay entendimiento entre nuestros líderes. ¿Cómo habría de haberlo después de haberse apeado de la cortesía, sin la que la convivencia no es posible, en representación de una España que, por mitades, desea alancearse entre sí? Rajoy sueña, y así nos lo hace saber, con un PSOE sin Zapatero, añora a Felipe González y entiende que con otros actores la tragedia española perdería gravedad y fructificaría la concordia. Zapatero, más pragmático, se aleja de esos planteamientos fulanistas- -mal asunto si el futuro depende de un solo hombre por cada bando- -y, maestro de la propaganda, nos va regalando una sardina cada día. Así nos contentamos las focas. ¿Que el PP nos enseña a Juan Costa y nos dice que es el hombre para mantener la inercia del bienestar económico? Pues el PSOE nos dice que Pedro Solbes continuará al frente de la Economía. Con tanto cruzar los gritos, sin entendimiento lejos de una firme voluntad de recuperar los valores democráticos de la Transición y sin ponerle límites ciertos a las fuerzas que va degenerando el espíritu de la Constitución del 78, no es cosa de hablar de nombres- -todos eventuales discontinuos- sino de proyectos ciertos y unívocos. VISTO Y NO VISTO MARKETING Y GLAMOUR DE BERMÚDEZ B H cada vez son peores gramáticos. De hecho, leyendo los ASTA ayer, Bermúdez era el nombre que el poeperiódicos, ya no sabe uno si son los periodistas quieta Villalón le daba a Juan Belmonte, a quien no nes redactan las sentencias o si son los jueces quienes reconocía como torero. No quería ni siquiera redactan los artículos. Plumillas de estómago agradepronunciar su nombre, aunque admitía que había oído cido ha llamado en un artículo de fondo la fiscal Sánhablar de él alguna vez. chez a sus críticos. La literatura forense se está ponien- -Bermúdez es un hereje del toreo. Para ser torero, do a la misma altura que las otras, y estoy pensando en hay que empezar por parecerlo. Ser torero con tipo de la prosa lírica de Gala o Gamoneda y en la prosa política randa es desoír un llamamiento divino. No lo duden usde Goytisolo o Suso de Toro, por tocar todos los tedes: Bermúdez irá al infierno. palos de este nuevo Siglo de Oro. Bermúdez, hoy, es el juez del libro de su mu- ¡Que el tiempo no te cambie! -gritaba Sonjer es decir, el juez que ve amanecer a ojos, no soles, la que no puede imaginarse la de españode Pilar Urbano, como Garzón, sino de su señoles que podrían gobernar como su marido, retora, que, miren ustedes por dónde, también es pezando sobre el escenario de la famosfera sociariodista. Resulta proverbial la capacidad de este lista de Fuenlabrada, cuna de El Fundi. país levítico para el escándalo, pero ¿sería igual ¡El tiempo! Si el español, decía Camba, no de escandaloso, si la tal señora fuera un señor? acude puntualmente a las citas, no es porque Fue el doctor Freud de Viena quien sugirió que IGNACIO RUIZ considere que el tiempo es una cosa preciosa, sila mirada puede llegar a ser un arma sádica. Un QUINTANO no, al contrario, porque el tiempo no tiene impene, para ser exactos. En cualquier caso, si el portancia para nadie en España. Yo he visto a un juez ministro de Cultura publica en el cargo unas Memollegar una hora tarde a un juicio, que es como ver al sol rias de ficción ¿por qué la mujer del juez no puede pullegar una hora tarde a un eclipse. Los abogados de las blicar un retrato figurativo de su marido? partes, que habían madrugado como en Burgos para ser- -Chascarrillos de alcoba- -refunfuñan los colegas puntuales, presentaron una queja formal. Era el mismo de Bermúdez. juez que una vez, para mantener el orden había impeY lo han dejado solo en la presentación del libro de su dido a tres periodistas tomar notas en una audiencia púseñora. blica. Así que, para justificar su impuntualidad, uno esNo sé si vendrá en la retórica del Aranzadi, pero, desperaba que alegara una explicación de la categoría de de luego, viene en la de Aristóteles: Sólo envidiamos a aquella soberana razón de Estado: mantener el orden las personas que están cerca en el tiempo, en el espacio, Por ejemplo: ¿Puntual, yo? Uno no es un tren, ¡qué diaen la reputación y en el nacimiento. ¿Chascarrillos de blo! Sin embargo, a requerimiento de sus superiores, alcoba? No. ¡Marketing y glamour! Me dicen que esa pretextó, con éxito, situación caótica de tráfico que misma es la consigna del reaparecido José Tomás, es excusa de informal nato, carente de glamour forense, quien, a base de repetir que se va a inmolar en la plaza aunque muy del Azorín que renunció al empleo de pala (marketing) se ha erigido en Rey del Valor (glamour) bras inusitadas, con lo que le gustaban, para mortificarmatando por los pueblos bueyes Kobe. La fama, ese delise en la sencillez, pues nada hay más arduo que un estirio de grandeza a la medida de la clase media, sustituye lo sencillo Como escribe la señora de Bermúdez para al mérito, y entonces todo es glamour. ponderar la laboriosidad de su marido: Glamour viene de gramática que en su tiempo- -Tira de diccionario, busca sinónimos para que la- -antes de la Logse- -era una de las ramas de la magia. redacción sea azoriniana. Ignoro si los jueces seguirán siendo buenos magos, pero