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86 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos MARTES 27- -11- -2007 ABC Vista del puente Zubi- Zuri creado por Santiago Calatrava, y fuente del litigio al habérsele agregado una pasarela, realizada por el japonés Isozaki El juez prima a los peatones frente a los derechos de Santiago Calatrava en Bilbao Según la sentencia, el uso público del puente creado por el arquitecto valenciano prevalece sobre la obra del autor JOSÉ MARI REVIRIEGO BILBAO. El puente de Calatrava es una obra de arte, pero, sobre todo, es un puente. Esta es la conclusión clave de la sentencia sobre el caso Calatrava hecha pública ayer. O dicho de otra manera, la utilidad pública ha prevalecido sobre lo derechos de su autor, los dos argumentos de peso en un litigio sin precedentes en España. En el pleito, el arquitecto valenciano denunciaba que la conexión al viaducto de Isozaki vulnera la integridad de su pasarela y culpaba de ello al Ayuntamiento de Bilbao, quien defendía la vocación de servicio de la infraestructura. El titular del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Bilbao ha inclinado la balanza hacia la funcionalidad y, por extensión, ha primado el uso peatonal, lo que avala una de las tesis del Consistorio. Un alivio para éste, pues el magistrado Edmundo Rodríguez Achútegui ha desestimado la demanda de Santiago Calatrava y las exigencias que conllevaba: la demolición del añadido y, en su defecto, tres millones de indemnización. Pese a descartar estas peticiones en favor del Ayuntamiento, la sentencia cuestiona, cuando no rechaza, muchos de los argumentos esgrimidos durante el juicio por esta institución y los promotores de la urbanización Isozaki Atea, unidos en la misma causa frente al arquitecto valenciano. El juez reitera que el puente Zubi- Zuri es una obra artística que merece ser protegida por la Ley de Propiedad Intelectual. Y confirma que la unión a la pasarela peatonal de Isozaki altera de forma apreciable la pieza original de Santiago Calatrava y, por tanto, vulnera su integridad arquitectónica. Incluso censura la decisión municipal de no dirigirse a Calatrava para encargarle la prolongación peatonal hasta El Ensanche ni de informarle de que otro profesional se ocuparía de ello, en busca de su autorización No ha sido así y quizá sea el origen de este litigio apunta Rodríguez Achútegui en la resolución. El titular del juzgado que ha instruido el caso confiesa que la falta de precedentes en un litigio similar permite constatar las serias dudas de derecho que se han expuesto en esta resolución La parte más novedosa de la sentencia es sin duda la que se refiere al interés público de los ciudadanos límite que tiene que soportar el derecho moral a la integridad de la obra del autor En el caso Calatrava se ha roto el diseño original del Zubi- zuri por su unión al viaducto de Isozaki, pero no se violenta el derecho moral del arquitecto valenciano porque por encima de él están los usuarios del puente. ABC. es Sentencia completa sobre el jucio de Calatrava en abc. es cultura Arturo Franco Arquitecto SR. JUEZ: alter Gropius, el principal impulsor de la Bauhaus, escribió en una ocasión: La solución del nuevo arquitecto depende de un cambio en la disposición del individuo hacia su trabajo y no de las circunstancias exteriores Como idea parece muy romántica, pero si tenemos en cuenta que el arqui- W tecto ya no vive dentro de su burbuja de colonia, habría que recuperar la sintonía con la sociedad con humildad, precisamente, dialogando y pactando con esas circunstancias exteriores que tanto nos incomodan. No obstante, los arquitectos ya están comenzando a ser conscientes de su patética realidad y piensan, en su gran mayoría, que la sociedad tiene una opinión indiferente con respecto a ellos e incluso un 17 piensa que es negativa. Afortunadamente las estadísticas no asumen la definición de una globalidad. El debate suscitado por el casoCalatravava másalládeconsiderar a determinadas arquitecturas como obras de arte, un ab- surdo. Se trata del respeto al trabajo y a la responsabilidad que se asume obligatoriamente por ello, por firmarlo, por defenderlo. El arquitecto, proporcionalmente, cobra diez veces menos que hace treinta años, (tal vez no Calatrava) tiene el doble de trabajo burocrático, el triple de gastos asociados, la mitad de prestigio y la misma responsabilidad. Lejos de ser corporativista, el arquitecto no sólo firma una responsabilidad decenal, también un derecho que, en justicia, debería ser cuando menos, decenal. Es absolutamente imperdonable que se modifique una obra de arquitectura, buena o mala, sin el consentimiento del autor mientras éste sigue teniendo responsabilidad sobre ella.