Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
42 INTERNACIONAL MARTES 27 s 11 s 2007 ABC Florentino Portero LA AUTOCRACIA RUSA esde la caída del Muro de Berlín y la descomposición de la Unión Soviética hasta nuestros días, los europeos hemos tratado de establecer un entendimiento con Rusia para asegurar la paz y la prosperidad en la región. Tanto desde la Unión Europea como desde la Alianza Atlántica se han creado mecanismos diplomáticos para mejorar la relación con la antigua superpotencia comunista, mantener una comunicación fluida y generar la mutua confianza necesaria para guardar en el armario de la historia los duros recuerdos del pasado. Ha habido momentos de ilusión y otros de decepción. El desarrollo del proceso electoral en Rusia confirma el pesimismo que se ha ido imponiendo poco a poco. Desde hace siglos, la sociedad rusa está más preocupada por la seguridad y la autoridad que por la libertad. No hay una demanda real de democracia. El autoritarismo creciente de Putin tiene un fundamento social. Los dirigentes de la oposición son perseguidos y maltratados sin que percibamos signos de indignación ciudadana significativa. Rusia abandona el camino hacia la democracia parlamentaria en pos de reconstituirse como gran potencia, apoyándose en los altos precios de la energía. En política exterior el talante autoritario del actual régimen de Vladimir Putin se hace evidente en sus tensas relaciones con buen número de sus vecinos, lo que no deja de alimentar el tradicional sentimiento antirruso en Europa Oriental y en la región del Cáucaso. Moscú no acepta el giro prooccidental de algunos de estos países y, muy especialmente, su acercamiento a la Alianza Atlántica. Europa ha hecho lo que debía. Ha intentado consolidar una relación estable basada en los principios y valores de la democracia liberal. Una vez más Rusia escoge el camino equivocado y busca en el autoritarismo la solución a sus problemas. No la va a encontrar, pero va a echar por tierra una oportunidad para incorporarse plenamente a Occidente. Atrás quedan los sueños de una alianza estratégica entre la Unión Europea y Rusia. D Vladimir Putin se prepara para dirigir un mitin de su partido, Rusia Unida ayer en San Petersburgo AFP Rusia celebrará las presidenciales el 2 de marzo, en principio sin Putin El presidente Bush manifiesta su profunda inquietud por la detención de defensores de los derechos humanos y rivales políticos en varias ciudades rusas RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ. Tal y como estaba previsto, el Consejo de la Federación, la Cámara Alta del Parlamento ruso, convocó ayer para el 2 de marzo de 2008 las próximas elecciones presidenciales. Los 133 senadores presentes votaron unánimemente a favor de la moción. Serán los cuartos comicios presidenciales que se organizan en Rusia desde la desintegración de la URSS. En 1996 los ganó Borís Yeltsin y en 2000 y 2004 el actual jefe del Estado ruso, Vladímir Putin. El presidente de la Comisión Electoral Central, Vladímir Chúrov, que asistió a la sesión parlamentaria, puntualizó que, de acuerdo con la ley, el abandono del cargo anticipadamente no da derecho al (actual) presidente a participar en las elecciones Chúrov salía así al paso de las declaraciones hechas días atrás por el presidente de la Cámara Alta, Serguéi Mirónov, en el sentido de que existe un mecanismo jurídico que permitiría a Putin presentarse a la reelección. Mirónov rebatió las palabras del responsable de la Comisión Electoral e insistió en que, si lo desea, el jefe del Kremlin podría concurrir a las elecciones de marzo. Para ello, tendría que dimitir en los días posteriores a la fecha de la convocatoria de las presidenciales, cuya publicación tendrá lugar mañana miércoles en el diario gubernamental Rossiiskaya Gazeta Sea como fuere, lo cierto es que ayer se intensificaron las especulaciones sobre la identidad de la persona que ocupará el trono del Kremlin después de los comicios de marzo. Entre los que ya han anunciado su intención de presentar candidatura se encuentran el líder del Partido Comunista, Guennadi Ziugánov, el economista liberal, Grigori Yavlinski, el jefe de la Unión de Fuerzas de Derecha (SPS) Borís Nemtsov, el ex primer ministro, Mijaíl Kasiánov, el ultranacionalista Vladímir Yirinovski, el disidente Vladímir Bukovski y el ex campeón de ajedrez, Gari Kaspárov. Pero la persona con más posibilidades de obtener la victoria en las presidenciales será la que designe Putin, si es que él no se vale de algún artilugio para continuar, y eso es una auténtica incógnita. Los dos personajes que todos los analistas señalan como preferidos del presidente son los viceprimeros ministros, Serguéi Ivanov y Dmitri Medvédev. Lo único tangible es que Putin encabeza la lista de Rusia Unida, el partido que, según todos los sondeos, barrerá en las legislativas del próximo domingo. Ayer fue el último día para la publicación de encuestas y muchas aseguran que también obtendrán escaños los comunistas y los ultranacionalistas. Mientras tanto, Kaspárov seguía ayer completamente aislado. Ni siquiera el diputado reformista, Vladímir Rizhkov, recibió autorización para visitarle. El ajedrecista fue condenado el domingo a cinco días de arresto. Muchas de las personas detenidas el fin de semana en Moscú y San Petersburgo por participar en actos preelectorales continuaban sin ser puestas en libertad. Por otra parte, el presidente Bush manifestó ayer, según un comunicado de la Casa Blanca, su profunda inquietud por la detención de muchos defensores de los derechos humanos y de dirigentes políticos que participaban en encuentros pacíficos tanto en Moscú como en otras ciudades de Rusia. Sin rivales La ola de represión no impedirá, según los sondeos, que Rusia Unida barra en las legislativas del domingo