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ABC MARTES 27- -11- -2007 El presidente de Colombia acusa a Chávez de practicar el imperialismo petrolífero Álvaro Uribe 35 lizadas por el presidente Bill Clinton durante los penúltimos esfuerzos negociadores en Camp David al final de su mandato. Advertencia que refleja los grandes reparos del actual Gobierno de Estados Unidos al activismo y protagonismo de su antecesor con respecto al conflicto entre palestinos e israelíes. Un protagonismo que según el presidente Bush, supuso más daño que beneficio. Este domingo, el consejero de seguridad nacional Sephen Hadley reiteró estas precauciones al insistir en que el papel del Gobierno de EE. UU. debe limitarse a ayudar y animar a los israelíes y palestinos sin presionar a un lado u otro para forzar un acuerdo Según Hardley, la historia sugiere que esos esfuerzos forzados no han funcionado y nadie debe esperar que el presidente Bush se siente a intentar negociar una frontera Esta reflexiva posición de Bush no es compartida por buena parte del medio centenar de países, bloques regionales e instituciones internacionales invitadas a Anápolis, ni a los El compromiso de EE. UU. negociadores palestinos, que tácitamente han venido contando con la presión de la Casa Blanca para obtener mayores concesiones de Israel. Otro factor decisivo en Anápolis sería la cuestión de Irán. El Departamento de Estado y otros altos cargos de la Administración Bush consideran que resucitar negociaciones para solventar el conflicto palestino- israelí con un suficiente respaldo árabe sería especialmente útil para la estrategia de aislar a la teocracia de Irán y de resolver la cuestión iraquí. Como complicación adicional, Hámas advirtió ayer que no se consideran obligados por ningún posible acuerdo. Según un portavoz, el pueblo de Palestina no ha autorizado a nadie, ya sea árabe o palestino, para borrar sus derechos Insistió en que Abbás carece de legitimidad para negociar nada y reconoció su gran sorpresa ante la amplia respuesta obtenida por EE. UU. para la cumbre, ya que la participación árabe abre las puertas para la normalización de relaciones con las fuerzas de ocupación de Israel Un lugar repleto de historia militar y malos recuerdos para España P. RODRÍGUEZ ANÁPOLIS (MARYLAND) Anápolis, a medio camino entre Washington y Baltimore, es un lugar repleto de historia, incluidos algunos malos recuerdos para España. La portuaria localidad de casas de madera bajas, tiendas típicas para turistas y restaurantes de marisco, alberga no sólo vestigios de su destacado pasado colonial y las instituciones políticas que le corresponden como capital del Estado de Maryland, sino también la sede de la Academia Naval de Estados Unidos. Un espectacular campus situado entre la orilla sur del río Severn y el centro de Anápolis. El gran complejo de formación de la Navy en la bahía de Chesapeake desde 1845, conocido popularmente como The Yard contiene entre sus instalaciones un pequeño museo con gran colección de reliquias militares sobre la fulminante derrota de España en la guerra de 1898. Entre la extensa colección se encuentran desde listas de prisioneros españoles hasta efectos personales, pasando por un par de binoculares supuestamente pertenecientes al almirante Pascual Cervera, jefe de la Armada española encargado de la defensa de Cuba frente a las muy superiores fuerzas de la Navy estadounidense. De hecho, tras la derrota en las aguas de Santiago de Cuba, el almirante español y otros 40 oficiales fueron trasladados hasta la Academia Naval a bordo del crucero Saint Louis Según relataba el New York Times el 17 de julio de 1898, el grupo, fuertemente vigilado, llegó a Anápolis con tres heridos y poca marcialidad: Unos pocos iban vestidos con uniformes españoles, pero la mayoría de ellos llevaban ropa de servicio facilitadas por los americanos Eventualmente devueltos a España, el grupo recibió un trato respetuoso al reconocerse sus méritos bastante heroicos en un combate desigual. En la actualidad, la Academia Naval de Anápolis admite, tras un riguroso proceso de selección, a un millar de alumnos cada año. Presumiendo de haber formado como oficiales de la Navy a un presidente de Estados Unidos (Jimmy Carter) dos ministros y una larga lista de altos cargos del Pentágono. Además de seis embajadores, cinco gobernadores estatales, una veintena de congresistas, medio centenar de astronautas e incluso dos premios Nobel. El museo de este centro de formación de la Navy contiene reliquias militares de la derrota española en Cuba