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32 INTERNACIONAL LUNES 26 s 11 s 2007 ABC El regreso de Nawaz Sharif a Pakistán complica la pugna electoral El ex primer ministro pide la restauración de la democracia tras siete años de exilio BORJA BERGARECHE MADRID. El regreso caótico y alborozado del ex primer ministro Nawaz Sharif ayer a Lahore, tras siete años de exilio en Londres y en Arabia Saudí, ha terminado de reunir en suelo paquistaní a los principales protagonistas de la vida política del país en la década de los 90, quienes se afanan ahora en perfilar sus estrategias de cara a las elecciones parlamentarias previstas para el próximo 8 de enero. Cientos de seguidores de la Liga Musulmana de Pakistán- N, la rama del histórico partido que guió al país a la independencia que lideran hoy los hermanos Nawaz y Shebaz Sharif, saltaron los controles policiales para recibir a su jefe, que regresó al aeropuerto de Lahore (al este del país) en un avión fletado por la familia real saudí, según informó AP. El temor a un atentado similar al que sufrió Benazir Bhutto en su retorno al país el pasado 18 de octubre no impidió que la multitudinaria comitiva de bienvenida- -menor en número que la que recibió a Bhutto, según la prensa local- -acompañara al ex primer ministro en su visita al cementerio en el que reposa su familia, a bordo de un vehículo blindado ofrecido también por los saudíes. Mi regreso no es el resultado de ningún pacto afirmó Sharif en el aeropuerto, según AP, para intentar despejar las dudas que apuntan a un posible trato con Musharraf para garantizar las condiciones de su regreso. Estoy aquí para desempeñar mi papel y aportar mi propio esfuerzo para liberar al país de la dictadura; queremos democracia y nada más declaró a la BBC. La vuelta a Pakistán de Sharif, acompañado de su hermano Shebaz y de su mujer Kulsoom, desde Arabia Saudí complica al presidente Musharraf la tarea que le ocupa según sus críticos: perpetuarse en el poder. El general acaba de ver validado su nuevo mandato presidencial por otros cinco años por un Tribunal Supremo que renovó con jueces amigos tras la declaración del estado de emergencia el 3 de noviembre. Ahora, la comunidad internacional vigila que cumpla su promesa de convocar elecciones legislativas el 8 de enero, unos comicios en los que la oposición sólo participará si levanta el estado de emergencia. Viejos conocidos De celebrarse, el candidato más votado iniciará como nuevo primer (o primera) ministro una incómoda cohabitación con Musharraf en la presidencia, una vez éste cumpla con el requisito de despojarse del uniforme de general. Y lo irónico de la situación para muchos paquistaníes es que los principales protagonistas de este nuevo periodo son todos viejos conocidos de la década pasada. Tanto Sharif como Bhutto, los candidatos con más posibilidades en caso de presentarse, fueron elegidos dos veces para el puesto de primer ministro en los 90. Y ambos abandonaron el cargo bajo acusaciones de corrupción, antes de ser condenados al exilio. No me gusta ninguno declaraba recientemente un comerciante de 23 años a un diario extranjero. Ponía así voz al sentimiento que embarga, según los analistas, a la mayoría de ese 10 ó 20 por ciento de paquistaníes que forman la enriquecida clase media del país, que tiene su referente político en el depuesto presidente del Tribunal Supremo, Iftikhar Chaudhry, y en los abogados y periodistas que han liderado en el pasado las protestas. El ex primer ministro Nawaz Sharif, recibido ayer por sus seguidores en el aeropuerto de Lahore En 1990, Sharif tomó el relevo de Bhutto al mando del Gobierno, hasta que tres años más tarde su Ejecutivo conservador cedió el poder de nuevo a Bhutto, forzado por los militares. En 1997, Bhutto renunció acuciada por numerosas acusaciones de corrupción, lo cual permitió el regreso de Sharif REUTERS Hoy culmina el primer plazo de presentación de candidaturas para los comicios previstos por Musharraf para el 8 de enero para su segundo periodo como primer ministro. En octubre de 1999, un golpe militar incruento terminó con su Gobierno bajo acusaciones de corrupción y traición. El nuevo líder: el general al que Sharif puso al frente de las Fuerzas Armadas en 1998, Pervez Musharraf. Con el regreso ayer de Sharif, se cierra el círculo interrumpido por el general, y los mismos jugadores vuelven a encontrarse. Sharif ha ampliado así el campo de la oposición a su viejo enemigo, y obliga tanto al partido de éste, la Liga Musulmana- Q (una escisión del partido de Sharif tras el golpe de Musharraf) y a su otrora rival, Bhutto, a aclarar sus estrategias de cara a los comicios de enero. Hoy, las tres grandes formaciones presentarán sus candidaturas a la Comisión Electoral para dejar todas las opciones abiertas. También lo harán los islamistas. Golpe en 1999 Un empresario puesto y depuesto por los generales Nawaz Sharif visitó ayer las tumbas de su familia en Lahore, ciudad en la que nació hace casi 58 años este musulmán practicante y adinerado, empresario de éxito antes de dar el salto a la política en 1981 de manos del general Mohamed Zia Ul Haq, el militar golpista que depuso en 1977 al entonces primer ministro Zulfikar Ali Bhutto, el padre de Benazir. Sharif estudió derecho en la universidad del Punjab, la provincia más rica y poblada del país, cuyo gobierno regional dirigió desde mediados de los 80, hasta que tomó el relevo de Benazir Bhutto como primer ministro de Pakistán en 1990. Si el primer gobierno de este político- empresario conservador (1990- 1993) se caracterizó por el reformismo económico, en su segundo mandato (1997- 1999) alarmó a sus aliados occidentales al intentar extender a las leyes del país la islamización que su mentor, el general Zia, había impuesto en las Fuerzas Armadas hasta su muerte en 1988. En 1998, Sharif ordenó la realización de ensayos nucleares como respuesta a las pruebas efectuadas por India, el gran rival estratégico de Islamabad. Ese mismo año, Sharif puso el destino en su contra con el nombramiento de Pervez Musharraf como jefe del Ejército, quien en octubre de 1999 le apartó del poder mediante un golpe incruento. El régimen le conmutó la pena de cadena perpetua por el exilio que terminó ayer.