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ABC LUNES 26 s 11 s 2007 ESPAÑA 25 Vivir en la puñetera calle Se mueven entre cartones, de vino y de abrigo. Pasan la vida de un lado a otro de la calle, buscando el sol y esperando nada. Son los sin techo 30.000 en toda España. Ayer se celebró su día POR JESÚS BASTANTE MADRID. Agustín vaga por la plaza de Tirso de Molina pasadas las dos de la tarde. Cerveza en mano, busca las zonas de mayor sol. Está haciendo mucho frío esta semana se excusa. Llevo despierto desde las seis, y me acosté pasadas las dos de la madrugada explica. A las siete y media terminó de hacer la cama esto es: guardar el viejo colchón y los cartones en un lugar secreto y seco, para que nadie se los arrebate, y fue caminando, sin prisas, que tengo todo el día hacia el comedor de una congregación religiosa en la plaza de Jacinto Benavente. Dan bien de desayunar y, si tienes suerte, puedes lavarte un poco explica. No siempre he estado así Su historia se remonta a quince años atrás, con 27, cuando su empresa quebró y Agustín se vio en la puñetera calle A su lado, borracho y sin apenas dientes, un compañero de fatigas se era joven y una persona normal salía por las noches con un grupo de amigos para asustar a los inmigrantes que dormían en la calle En grupos de 15, iban de caza por las calles del centro de Madrid. Sólo pegaba uno, el resto mirábamos Ahora, cuando es él quien se encuentra sin hogar, reconoce haber vivido situaciones de riesgo por dormir a la intemperie Según denuncian las ONG, durante 2006 murieron 85 sin techo 20 de ellos por agresiones y palizas. La gran mayoría de los sin techo han perdido todo contacto con su familia, que en el 72 de los casos fue el último punto de unión con la sociedad antes de lanzarse a la calle. La falta de dinero y la muerte de algún miembro de la familia son causas fundamentales que han dado origen a su situación. Con motivo del Día de los Sin Techo, Cáritas denunció las dificultades que estas personas tienen para acceder al Sistema Nacional de Salud. Más de la mitad de ellas reciben una cobertura sanitaria deficiente, y eso que padecen hasta 50 veces más enfermedades que el resto de la población. Además, su esperanza media de vida es hasta 20 años menor que la del resto. Cuando se hace de noche, Agustín se retira hacia su rincón secreto. Es viernes, y las luces de Navidad ya están encendidas. Pero debo portarme muy mal, porque hace años que no veo a los Reyes Magos se despide, entre risas, mientras se pierde entre las calles del Rastro de Madrid. A dormir, o a intentarlo. En la puñetera calle. Sanidad para todos Dos personas sin hogar descansan en un banco de la plaza de Ópera de Madrid burla del protagonista de esta historia. Yo tengo casa dice, mientras hace tintinear un desgajado llavero. En Madrid vivimos miles de gente sin hogar afirma Agustín. De hecho, el 45,6 según Cáritas, se aloja al margen de la red asistencial, en pisos ocupados, parques, jardines o alojamientos de fortuna Esto es, el caso de Agustín: en lugares a resguardo del frío, con cartones y, si hay suerte, un raído colchón. Treinta mil personas, según cifras de Cáritas, viven en la calle en España. Son los sin techo las personas sin hogar, los cartoneros como les llaman algunos vecinos y empresarios de la zona del Rastro de Madrid. Desde hace algunos años, el perfil de estas personas ha cambiado. Ya no son españoles de mediana edad, mayoritariamente varones que se SIGEFREDO Al margen de los albergues 85 personas sin hogar murieron el pasado año en las calles, 20 de ellas a causa de agresiones y palizas encuentran en la calle tras perder el trabajo o la pareja. Los últimos informes señalan que el 29,9 de las personas que viven en la calle tienen entre 18 y 30 años, y muchos de ellos son mujeres. Además, el 48,2 casi la mitad, son extranjeros que, demasiado a menudo, sufren conatos de violencia por parte de los sin techo españoles. Hay pocas camas, pocos albergues, y encima vienen de fuera a quitarnos la miseria que nos da el Estado se queja Joaquín, que lleva diez años en la calle y que luce en la solapa, con orgullo una insignia neonazi. Porque Joaquín, cuando