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6 OPINIÓN LUNES 26 s 11 s 2007 ABC LA CRÓNICA DEL LUNES SI RECIBE UNA ESTOCADA ELECTORAL ZAPATERO NO TIENE QUIEN LE SUCEDA No existe un plan B, no hay dirigentes socialistas para hacerse con el partido porque Zapatero confederó y centrifugó el PSOE, imitando lo que pretendía hacer con España de Patricia o en Gran Hermano dándose besos o garrotazos, al ritmo de la telebasura nacional. Ese periodismo a la italiana que nos traen a España empresarios y editores del país trasalpino, y que ya alcanza a cierta prensa nacional, disfrazada de conspiración permanente al servicio de Zapatero. Que es, a fin de cuentas, para quien trabajan los estentóreos publicistas de la derecha, a ver si con el ruido de sus cacerolas consiguen movilizar a los votantes del PSOE. Los que deberían saber que votar a Zapatero, en estas elecciones, es tanto como entregar la llave del Gobierno de España a Ibarretxe, Carod- Rovira o a Artur Mas, el líder de CiU, que se ha echado al monte radical del derecho de autodeterminación para la independencia de Cataluña, ¿para qué si no? en un intento desesperado por competir con ERC y alcanzar la Generalitat. La que le cerró Zapatero y le ofrece Rajoy, con su propuesta de una nueva ley electoral que garantice el gobierno de la lista más votada. Lo de Rajoy tiene mucho mérito porque está, como Fernán Gómez, como si asistiera a su entierro político en medio de la algarada de los suyos. Pero eso de que le den por muerto antes de tiempo le ofrece, por otra parte, una gran ventaja frente a Zapatero, sobre el que nadie se atreve a pronosticar un final catastrófico a manos de la hierática estatua de Rajoy. En el interior del PP la posibilidad de una derrota electoral ya está descontada, y todos, Aznar, Aguirre, Gallardón, Rato y Fraga, tienen su plan para Pablo Sebastián L alcalde de Madrid, Alberto Ruiz- Gallardón, aparece y desaparece como el Guadiana para no hacerse notar y alcanzar la lista electoral de Mariano Rajoy. Pero, mientras tanto, se ha subido al carro de la farsa histriónica en el que se convirtió el entierro de Fernando Fernán Gómez, donde el actor, ahora inmortalizado, interpretó su mejor papel, mientras cómicos y amigos improvisaban un horrible esperpento que explica por qué el cine y el teatro necesitan subvención. El Centro Cultural Villa de Madrid debe llamarse Camilo José Cela- -y si querían un actor, pues ¡Paco Rabal! gloria de las letras españolas, quien daría esplendor a esa plaza madrileña que preside el almirante Colón y donde ondea el banderón de España que Aznar- -dicen- -copió al mejicano Fox cuando lo visitó en su residencia presidencial de Los Pinos; puede que en aquel viaje hacia el rancho de Bush, en Texas, previo a la guerra de Irak. Esa contienda fracasada e ilegal, que Rajoy se niega a reconocer como un error, y que acaba de cobrar, en las elecciones australianas, otra víctima de postín: el primer ministro, John Howard. Que se une a la lista de Aznar y Blair, a la espera de Bush. El alcalde Gallardón sucumbió al discreto encanto de la hegemonía cultural de la izquierda y entregó la plaza donde desembocan los ríos abanderados de las manifestaciones del PP y organizaciones afines como las de la AVT, que, en su derecho está y motivos y líderes- -ahí están Mari Mar Blanco y José Antonio Ortega Lara- -nunca le faltarán para manifestarse, aunque no sabemos por qué se empeña en condicionar la estrategia política y electoral del PP. Una obsesión atizada por la extraña guardia pretoriana de Rajoy, quien, con Gallardón y Aznar, fueron los ausentes notables de la última convocatoria en la que los intrigantes pretorianos han pretendido torcer la mano del líder, como cuando le incluyeron un malintencionado pero en la valoración de la sentencia del 11- M. La que el juez Gómez Bermúdez y su disparatada esposa, Elisa Beni, han tirado por la ventana, envuelta en la toga que debía de amparar el buen nombre de la Justicia y de las víctimas del mayor atentado de nuestra historia, a cambio de un puñado de euros y de un plus de popularidad. El día menos pensado vemos a la pareja en el Diario E Artur Mas, el líder de CiU, se ha echado al monte radical del derecho de autodeterminación para la independencia de Cataluña, ¿para qué si no? en un intento desesperado por competir con ERC y alcanzar la Generalitat la guerra de sucesión. Pero ¿y si el don Tancredo del PP se despierta y ensarta, por ejemplo, en los debates electorales televisados, de una estocada a Zapatero, y el electorado del PSOE se desvanece y crece la abstención? Nada está escrito sobre lo que puede ocurrir el próximo día 9 de marzo de 2008. Las encuestas y las palabras del recién investido candidato Zapatero, pidiendo una poderosa mayoría para gobernar, confirman la incertidumbre del resultado. Pero nadie se atreve a mencionar en el PSOE lo que ocurriría en ese partido si Zapatero cayera fulminado por el rayo electoral. No existe un plan B, no hay dirigentes socialistas para hacerse con el partido porque Zapatero confederó y centrifugó el PSOE, imitando lo que pretendía hacer con España, y ello dificultará una sucesión o refundación tranquila. Menos aún a manos de un españolista, un José Bono, sin riesgo de rebelión interna o escisión del PSC. Les queda, eso sí, María Teresa Fernández de la Vega, mano de hierro en guante de encaje, que asistió a la investidura de los nuevos cardenales entre maravillada y emocionada, y que, de tanto acudir al Vaticano (donde siguen con interés las elecciones y discrepancias del obispado español) aprendió el taimado lenguaje de la diplomacia eclesiástica, pero sin perder las dotes de mando que aireó en el palco del desfile militar, exhibiendo el dominio del Poder Ejecutivo sobre el Tribunal Constitucional. El que esta semana algo nos dirá sobre sus cuitas internas que se proyectan sobre todo el mapa nacional. -Qué promesas electorales me habéis preparado, que desde que las llevo haciendo nos pronostican menos votantes.