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Domingo 25 de Noviembre de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.583. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 3,20 Bélgica: 3,00 Estados Unidos: 3,50 USD. Francia: 3,05 Irlanda: 3,00 Italia: 2,80 Holanda: 3,00 Portugal: 2,45 Reino Unido: 1,80 LE. Suiza: 5.40 CHF. Marruecos. 30 Dh. Irene Lozano PROCESO A LA TELEBASURA os métodos de trabajo de El diario de Patricia no garantizan que mañana no muera otra mujer tras pasar por su plató. Los participantes responden a un cuestionario y el programa confirma los extremos dudosos, no siempre, no todos. Lo importante es preservar la autenticidad de la sorpresa, momento cumbre en que la audiencia mantenida en suspense recibe su gratificación. Para Ricardo Navarro también llegar al reencuentro era primordial, por eso ocultó su largo historial de maltratador. ¿Se hubiera prestado Svetlana a asistir de haber sabido que iba a ser asaltada por la intempestiva petición de matrimonio de su torturador? La separación es el trance más peligroso para toda mujer maltratada. Ella lo había pasado dos veces y es dudoso que quisiera propiciar un intento de reconciliación al que no pensaba acceder. La historia representada por la pareja resultó ser falsa: tras su ruptura no había problemas económicos ni celos leves, sino malos tratos. El programa no lo detectó porque sus métodos velan por la verosimilitud del espectáculo, no por su veracidad. Al callar su negro pasado, el asesino sólo estaba jugando con las reglas que el programa establece para sí: él también guardaba una sorpresa. No quería ser amado por Svetlana, sino poseerla. Para él y para El diario de Patricia, el otro no es un sujeto con sentimientos, sino un objeto para sus fines. Ambos se creen justificados porque, mientras el otro sigue ahí, consiente su humillación. Las redes que tejen la vulnerabilidad ajena no les atañen, o sólo en la medida que facilitan su explotación. Tan siniestra afinidad no hace a Antena 3 cómplice del asesinato, pero no veo cómo puede eludir la carga ideológica que transmite su detritus televisivo. L Una pasajera rescatada del crucero canadiense Explorer ayer, a su llegada a la base chilena Presidente Eduardo Frei AP Tocado, hundido... salvados El crucero Explorer se hundió el viernes en la Antártida, a 1.200 kilómetros al sur de Punta Arenas (Chile) tras chocar con un iceberg. Llevaba 154 personas a bordo. No ha habido muertos ni heridos POR CARMEN DE CARLOS acía mucho frío. Había personas con hipotermia y el tiempo se hacía eterno mientras llegaban los buques de rescate La argentina Andrea Salas formaba parte de la tripulación del Explorer el crucero que emuló la noche del viernes el hundimiento del Titanic pero sin muertos ni heridos. Como las otras 153 personas que viajaban a bordo del transatlántico, en las aguas heladas de la Antártida, la mujer, de 38 años, vive para contarlo. Se había tomado un respiro en la barra del bar cuando se hizo un crack se hizo un agujero Instantes más tarde, frente a ella, aparecieron unos pasajeros empapados. Todo fue muy rápido: Las partes de la cabina de más abajo estaban bastante inundadas. Escuchamos al capitán que dijo que otro iceberg se estaba acercando y que había que esperar a que éste nos pasara El segundo bloque de hielo, como el primero pero más grande, se estrelló contra el casco. Según su relato, Andrea tomó conciencia en ese momento de que el barco no tenía rumbo. A la misma hora, el sueco Thomas Gotchell no era consciente de nada. Estaba en brazos de Morfeo cuando me despertó un golpe muy fuerte. Me levanté para ver qué pasaba y el agua ya había entrado al camarote. Me llegaba por encima de las rodillas. Salí en pijama y me puse rápidamente unas botas de agua El estadounidense Erivan Shane no tuvo los mismos reflejos y salió descalzo. Sentí que corría agua, puse la mano en la pared y caía un flujo muy fuerte. Me levanté y vi el suelo inundado. Todo mi equipaje estaba bajo el agua Los tres siguieron las instrucciones posteriores del capitán con la misma serenidad que la mayoría de los pasajeros. El canadiense John Cartwright no coincidió con ellos. Comparte los mismos recuerdos aunque reconoce: Nos pusimos un poco nerviosos cuando el barco comenzó a ladearse y nuestros botes de rescate aún no habían sido bajados Tras casi cinco horas a la deriva, los cien pasajeros y los cincuenta y cuatro tripulantes estaban a salvo. Su primera escala antes de volver a pisar tierra firme en el continente fue en la base de la Antártida chilena Presidente Eduardo Frei, en la isla 25 de mayo, la mayor del archipiélago de las Shetlands del Sur. En ésta y en la uruguaya José Gervasio Artigas, a escasos kilómetros, pasaron la noche. Ayer, al mediodía, un Hércules de la Fuerza Aérea chilena comenzó a trasladarlos a la ciudad de Punta Arenas, desde donde estaba previsto su regreso a Santiago. De todos, Erivane Shane fue el único que dijo: Volvería a hacer el viaje H