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ABC DOMINGO 25- -11- -2007 Rafael Nadal encabeza la escalada en el ranking mundial de la Armada española 105 David Ferrer y Tommy Robredo acompañan al mallorquín en el top ten de 2007 Gago, de manejar el equipo con soltura, a desaparecer de forma preocupante De sus botas nació el gol de Robinho, pero el físico no le aguantó todo el partido JAVIER HERNÁNDEZ MADRID. Llegó de puntillas y en el mismo lote que Gonzalo Higuaín. En pleno invierno, en pleno frío en el club de Concha Espina procedente de Boca Juniors. El equipo de Fabio Capello, hecho a golpe de talonario, no acababa de funcionar y urgían soluciones rápidas para taponar la crisis de juego y resultados. Y en esta tesitura, el joven Fernando Gago (1986, Buenos Aires) campeón del Mundo Sub- 20 (2005) con Messi y Agüero como compañeros de viaje, presentó sus credenciales. Fue el 7 de enero. El Real Madrid perdió 2- 0, pero Pintita dejó detalles de su clase. Pelo largo, liso, espigado (1,81) y con buen trato de balón. El Real Madrid se fijó en él para que fuera el nuevo Fernando Redondo. El ex jugador, un ilustre en la casa blanca le ha dado el visto bueno: Tiene un pie exquisito. Es un jugador con pasta de crack como Kaká o Messi. Existe el ejemplo de Kaká al irse al Milán; un jugador joven, que llega, se pone la camiseta y juega como si estuviese en su barrio. Se ofrece siempre, con la cabeza levantada, tiene mucho criterio para leer el juego Sus maneras han terminado de convencer a Schuster, que le ha dado la manija en el centro del campo, con Diarra, de momento, como lugarteniente. Sus 21 años le dan mucho margen de progreso. Todavía le queda. Anoche, cuando mejor jugó, el Real Madrid dio la mayor sensación de peligro, fabricando, por ejemplo, la jugada del gol de Robinho, nacida de su triangulación con Guti. En esos primeros minutos, movió el balón con profundidad, a las bandas y en asociación permanente con Guti. También cubrió las subidas por la banda de Ramos y se empleó en el vértice del área ante las acometidas de Movilla o Abel. Se ganó una amarilla (min. 31) y, a partir de ahí, pasó a un segundo plano. Fue de más a menos, como su equipo. Ni siquiera la expulsión de Guti, que había cogido los galones, le devolvió al primer plano. Pecados de juventud. Robinho, autor del gol del Real Madrid, disputa el balón con Richi AFP Schuster le hace jugar como único medio centro, como a él le gusta, va a más, pero no termina de cuajar