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72 MADRID DOMINGO 25 s 11 s 2007 ABC Mobbing a trece ancianas en su corrala Las abuelas del 7 de Ventorrillo, en Lavapiés, denuncian un implacable acoso para que dejen sus casas. Quieren, por escrito, que les digan que volverán a ellas tras la actual reforma del edificio POR MARÍA ISABEL SERRANO FOTOS IGNACIO GIL MADRID. Luisa, Adelaida, Ernestina, Juanita, Ángela, María Son algunas de las abuelas coraje que resisten, contra viento y marea, a que las echen de su casa sin más ni más. Eso es lo que les ronda por la cabeza. Todas tienen ya sus años encima. Algunas son octogenarias. Viven en una corrala antigua, preciosa, en el número 7 de la calle de Ventorrillo, en el corazón de Lavapiés. Sus contratos son de alquiler, irrisorios, pero legales. La actual propiedad del edificio, la empresa Sistemas 23 S. L. está reformando el inmueble- -con las ancianas dentro- -para albergar mini- pisos de lujo que, después, se alquilarán a precios de mercado. Nosotras les sobramos, claro. Y nos están haciendo la vida imposible. Nos acosan dicen las abuelas. La finca se encuentra en obras. Salta a la vista. La fachada está cubierta con una red. Nada más entrar vemos un dibujito donde se avisa de la necesidad de usar casco. Los obreros van de un lado a otro. Nos miran con recelo, en especial, cuando escuchan el sonido de la cámara fotográfica. Todo está apuntalado y las vigas se amontonan en el patio. De las 43 viviendas que hay en Ventorrillo número 7, sólo doce o trece siguen habitadas. Son las de nuestras abuelas coraje Las demás están cerradas a cal y canto, pendientes de que entren los obreros, en unos casos, o ya están sin tabiques interiores porque se está produciendo la reforma, en otros. A través de las ventanas de los pisos a medio remodelar, se observan, todavía, las bombillas colgando de la pared, los azulejos que tenía la diminuta cocina o el papel de colorines que decoraba el reducido salón- comedor de esa vivienda cuyos inquilinos ya no están Ramón, uno de los vecinos, está enfermo y no sale de la cama porque o les finalizó el contrato de alquiler o han llegado a un acuerdo con la empresa propietaria del edificio. Hay grietas por todo el edificio; a cada milímetro. Da miedo. Esto nunca ha estado en ruina. No lo está. Nos lo dicen para meternos miedo asegura Ángela Guallart, a punto de cumplir 74 años. A su lado, Adelaida Salas, de 82, la apunta: Lo que sí es cierto es que estamos como en el aire. Como están quitando todos los tabiques, los de todas las casas desocupadas de las tres plantas, es- tamos como en volandas. Los golpes que dan los obreros son horribles. Retumba todo. Creo que hay peligro. Vivimos en ascuas, en un temor constante Es verdad- -interviene, de nuevo, Ángela- Mi nieta da saltos en la casa y todo retumba como si estuviera hueco Hay una palabra que está en boca de todas: intimidación. Nos están haciendo mobbing dice Juanita Fernández, 62 años y vecina de Ventorrillo 7 desde el año 1969. ¿Qué dices que nos hacen? pregunta Luisa Martín, 82 años, vecina de la corrala desde que tenía siete años. Pues que nos asustan, acosan, nos hacen la vida imposible a base de golpes, ruidos, grietas, polvo y suciedad. Que están reformando esto con nosotras dentro y sin que nos den una solución replica Juanita. La solución, para todas ellas, es que les trasladen temporalmente a otro piso y, cuando acaben las obras en la corrala y quede tan bonita como pretenden, a ellas que las devuelvan a sus casas, también reformadas. Tendrán que abonar más alquiler. Lo saben y no les importa siempre que no sea excesivo porque sus pensiones, en el mejor de los casos, no su- Como si estuviera hueco Cerradas o en obras La versión de la empresa ABC se ha puesto en contacto con la empresa Sistemas 23 S. L. para conocer su versión y lo que se pretende hacer en esta corrala. Nada que ver con lo que cuentan las abuelas. No es cierto- -dice la firma- -que no se haya ofrecido soluciones a los inquilinos. De hecho, se ha llegado a un acuerdo amistoso en los 32 arrendamientos restantes en un periodo de tres meses, habiendo ofrecido a los actuales ocupantes, a través de sus representantes legales, la posibilidad de suspender provisionalmente el arrendamiento, trasladándoles a viviendas ofrecidas por nuestra mercantil, sufragando por nuestra cuenta todos los gastos (mudanzas, guardamuebles y alquileres) mientras se rehabilita el edificio, retornando a sus actuales viviendas, totalmente acondiciona- das y con los mismos derechos y obligaciones que goza en la actualidad Es la empresa la que asegura sentirse coaccionada por los actuales ocupantes de las viviendas ya que existe- -dice- -un expediente del año 2003, del Ayuntamiento de Madrid, en el que se exigía a la anterior propiedad la realización de obras de consolidación del inmueble, siendo necesario trabajar desde el interior de las viviendas, negándonos el acceso a las mismas Sistemas 23 S. L. explica que es absolutamente conocido que existe una inquilina de menor edad, residiendo en la planta tercera, con un contrato vencido, extinguido y con una sentencia de desahucio, viviendo gratis que, mediante engaños y amenazas, trata de convencer a otras personas para conseguir sus propios fines