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54 ECONOMÍA Ahorro e Inversión DOMINGO 25 s 11 s 2007 ABC Martí Pachamé Director general de Medivalor El Ibex- 35 subirá un 10 en 2008, según las previsiones de los analistas Los expertos siguen siendo optimistas con respecto a la renta variable en general, aunque recomiendan ser especialmente selectivos con las apuestas CRISTINA VALLEJO MI CARTERA DE INVERSIÓN MADRID. La volatilidad y las incertidumbres presentes en los mercados desde hace ya unos meses provocan que ahora haya que poner un cuidado especial a la hora de organizar sus inversiones para el próximo año. 2008 será un año más complejo, con una elevada volatilidad, por lo que será necesario elegir muy bien los activos afirman desde Santander Asset Management. Pero, pese a las dudas derivadas de la crisis subprime y sus posibles efectos en la economía, de la fuerte subida del petróleo y de la escalada del euro, los analistas continúan siendo optimistas y siguen apostando por la Bolsa como mejor opción de inversión. Aún esperamos subidas de dos dígitos en las bolsas mundiales el año próximo asegura José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citigroup en España. ¿Qué rentabilidad se le podrá sacar a la renta variable española en concreto? Los analistas consultados coinciden en que el Ibex- 35 subirá alrededor de un 10 en 2008. El gran éxito español consistirá en mantener un crecimiento de resultados superior al de otras compañías europeas. Además, la Bolsa española cotiza a unos ratios que implican descuentos de un 10,3 con respecto a su per (cotización entre beneficio por acción) medio histórico explican desde Ahorro Corporación. LA INCERTIDUMBRE QUE NO CESA l panorama que se perfila para 2008 es complicado. Todos los cursos bursátiles son, a priori, una incógnita y, por lo visto, el próximo, es una ecuación de difícil solución. Como es habitual se preparan las previsiones estableciendo algunas premisas de partida: se conocen algunos datos sobre crecimiento económico, la inflación esperada, la evolución de los tipos, la confianza de consumidores y empresarios. No obstante siempre puede saltar la sorpresa, hay que recordar que pese a que la crisis inmobiliaria en EE. UU. era un elemento conocido desde finales del 2006, el impacto que ha producido un elemento colateral al mismo ha sido dramático. La crisis de las hipotecas subprime ha devenido en crisis de crédito, al contraerse la liquidez debido a la falta de confianza, lo que ha generado en el sector bancario una importante incertidumbre al no conocerse su alcance en las cuentas de resultados y en los balances de las entidades financieras. Durante el próximo año, la incertidumbre sobre el alcance de la crisis en el sector bancario quedará resuelta. El proceso no será inmediato, pero si la economía en general no sale dañada, los precios de la energía se moderan, al reducirse ligeramente el crecimiento, y los bancos centrales, sobre todo la Fed, mantienen el sesgo pro- cíclico, podríamos ver durante 2008 un año no especialmente malo para las Bolsas. Por ello mantenemos cierta exposición a la renta variable pensando que, aunque perdurará la volatilidad, existe margen en las actuales valoraciones de muchas empresas, algo que no sucedía hace un año al encontrarse muchos valores cotizando a su valor teórico. Creemos que continúa habiendo valor en Europa y, en EE. UU. quizás las valoraciones puedan tener algo más de recorrido en Europa, pero comprar EE. UU. con el euro cerca de 1,50 tiene un atractivo adicional. España crecerá menos, en línea con el resto de Europa, y por su mayor dependencia respecto al inmobiliario, pero los ajustes en las empresas de construcción han sido en algunos casos excesivos, al igual que los ajustes producidos en el sector bancario, en el que pueden volver los rumores sobre compras entre los medianos. E El potencial que tiene la Bolsa para el año que viene está, sobre todo, en los grandes valores Particularmente en España, Ahorro Corporación apuesta por las telecos por las constructoras, por su infravaloración; y por los grandes bancos, por su diversificación, por su capacidad de generación de sinergias y por su infravaloración. Aproveche... Las valoraciones atractivas: los mercados siguen baratos. Las buenas perspectivas de las grandes compañías. El potencial de la Bolsa europea. Las buenas recomendaciones que existen con respecto a sectores como el financiero, las las telecos y las utilities la india y las de Europa del Este. Pictet resume así su apuesta geográfica: Conviene la zona asiática, así como la renta variable americana y europea, con sesgo hacia compañías de elevado crecimiento y de gran capitalización Cuidado con... Los beneficios empresariales, que pueden desacelerarse. La economía, sobre todo la americana, y la intensidad de su desaceleración. El petróleo y su influencia en la inflación y en la política de los bancos centrales. El fortalecimiento del euro. las que presentan las mejores valoraciones. José Luis Martínez Campuzano, por su parte, enumera los sectores que más le gustan: telecomunicaciones, tecnología, industria, seguros y construcción. También, el financiero, pero siendo paciente A juicio de Banif, la principal apuesta en renta variable europea es el sector de las telecos aunque también le gustan las utilities y las tecnológicas. Pero es posible que otras Bolsas, sobre todo el resto de las europeas, lo hagan mejor que la española. El mercado europeo es el más atractivo por la fortaleza de su crecimiento económico, por valoración y por el crecimiento estimado de los resultados asegura el Santander. Aunque en EE. UU. las grandes exportadoras tienen muy buenas perspectivas. En el Viejo Continente, a Óscar Germade, de Cortal Consors, la que más le gusta es la alemana. Y, con respecto a los mercados emergentes, los analistas recomiendan precaución. El Santander asegura que estos mercados ya no están tan baratos, pero estima que su rentabilidad puede ser aún muy atractiva, debido al fuerte crecimiento que experimentarán los resultados empresariales. A Banif, por ejemplo, la bolsa que más le gusta es la brasileña. A Óscar Germade, Los mejores mercados En 2008 será clave acertar con los sectores. El Santander cree que las grandes compañías son Los mejores sectores El próximo será un año complicado con muchas oportunidades. Hasta aquí se han expuesto las oportunidades. Pero, ¿qué hay de los riesgos? En 2008 hay que ir con cautela y ver cómo evolucionan los resultados empresariales previene Carlos González- Mesones, gestor de Pictet. A nivel global, la principal incógnita procede del ritmo con que siga desacelerándose la economía americana. De todas formas, la ralentización de EE. UU. permitirá que la Fed siga bajando tipos. Y, según los expertos, no sólo habrá bajadas de tipos en EE. UU. También las habrá en Europa a partir de la primavera. Los riesgos, en aumento ¿Hasta dónde llegarán el crudo y el euro? El precio del petróleo ya roza los 100 dólares. ¿Seguirá subiendo? ¿Hasta dónde llegará? Leonardo Lara, de Metagestión, cree que el crudo se mantendrá caro, pero deberá corregir algo El año que viene, el precio del barril se situará entre los 75 y los 80 dólares, de media asegura este analista. Mientras, Steve Thornber, de Threadneedle, cree que, en todo caso, el precio del crudo permanecerá por encima de los 70 dólares durante todo el año que viene. Y, según este experto, si la demanda es más elevada de lo esperado o el mercado experimenta interrupciones de la oferta, el barril puede registrar picos por encima de los 100 dólares. Hay analistas más optimistas: Carlos González- Mesones cree que una vez acabe el invierno, el petróleo volverá a la zona de los 70 dólares. ¿Y el euro? La desaceleración de la economía americana y la previsión de que la Reserva Federal realice nuevas bajadas de tipos en el futuro hacen que sea muy posible que el euro continúe fuerte frente al dólar. Es previsible que el cambio del euro con el dólar se mantenga en los niveles actuales afirma González- Mesones. Pero, según apunta Leonardo Lara, es muy posible que esta escalada se frene cuando el Banco Central Europeo comience a bajar los tipos de interés. Aunque un euro fuerte perjudica a las exportadoras europeas, porque encarece sus productos en los mercados internacionales, también abarata la factura de crudo que debe pagar Europa.