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52 ECONOMÍA DOMINGO 25 s 11 s 2007 ABC Enrique Serbeto LAS TRAVESÍAS DE LOS PIRINEOS yer los periódicos informaban sobre la finalización de un túnel ferroviario de alta velocidad en la frontera de Perpignan. Para la prensa francesa era un hito- se han borrado los Pirineos decía Le Figaro- -y para los medios españoles, lo destacable sólo era la presencia en tan simbólico acto de la ministra Magdalena Álvarez, acosada por los disparates de su gestión en Barcelona, El Gobierno francés envió a la inauguración al ministro de Medio Ambiente, y el de España a la ministra que peor ambiente genera. Para los franceses, sobre todo en el Rosellón y en casi toda la costa mediterránea, Barcelona es ahora un polo de atracción en estos tiempos de crisis existencial, aunque ellos no saben que las estadísticas ya revelan que lo que ven es un esplendor de hojalata, porque la educación, la verdadera clave del futuro, está naufragando en la incompetencia de tres décadas de nacionalismo. A nuestros vecinos siempre les quedaría como consuelo que también se están financiando muy generosamente las obras la alta velocidad a través de Irún. La mayor ventaja: no hace falta ningún gran túnel, porque allí los trenes pueden pasar perfectamente la frontera, a cualquier velocidad. ¡Ah fatalidad! tampoco están al corriente de lo que les espera: ni el ministro de Medio Ambiente al timón de una locomotora pintada con los colores de la bandera de Green Peace puede iluminar la cerrazón de los que creen que más vale una patria de hace seis mil años, que todos los túneles del tiempo. Así que ahí se ha quedado en medio de todo, un escuálido presupuesto europeo de cinco millones de euros que deben servir para hacer un estudio sobre un túnel ferroviario en el centro de los Pirineos. Los aragoneses llevamos esperando siglos- -y no exagero- -para poder atravesar las montañas como todo hijo de vecino, como hacen los suizos y los italianos y los austríacos. Y también los franceses, por cierto en los Alpes y en las partes de los Pirineos donde les conviene. Pero cuando les hablamos del proyecto de travesía central, se limitan a soltar unos cuantos osos para que deambulen por las montañas. ¿Por qué será? A Las paradisíacas islas polinésicas de Tokelau vivían de la pesca y la agricultura hasta que empezaron a exportar su domino tk AFP Millonarios gracias a internet Las pequeñas islas pacíficas de Tokelau, dependientes de Nueva Zelanda, han hecho de la venta de su dominio de internet tk un elemento vital de su economía que aporta un 10 a su PIB POR MARIO SÁNCHEZ GUILLÉN MADRID. Tokelau es un pequeño territorio autónomo- -sin rango de Estado- -de unos 1.500 habitantes, que posee más de un millón y medio de páginas web registradas en su dominio nacional. Cada habitante de este lugar tocaría, según las estadísticas, a 1.000 páginas web propias, dato bastante sospechoso. En España, por ejemplo, somos 45 millones de personas y en octubre había 756.156 páginas es por lo que apenas superamos la ratio de una página web por cada cien personas. ¿Cuál es el secreto, entonces, de estas tres pequeñas islas de la Polinesia? El secreto es que Tokelau se ha especializado en exportar un producto muy singular: su dominio de internet, que es su mayor activo económico hoy en día, por encima de los sellos, las bananas y la pulpa de coco. Aporta un 10 al Producto Interior Bruto del país. Exportar un espacio en el ciberespacio no es una actividad económica al uso, pero en Tokelau fue un emprendedor de origen holandés, Joost Zuurbier, el que desarrolló el negocio. Su idea era invertir en un dominio nacional de un Estado inacabado- -pensó en otros como Palestina o Timor Oriental- -para posteriormente distribuirlo de forma gratuita o muy barata por el mundo y obtener ingresos por la publicidad. Zuurbier creó la empresa Dot Tk (Punto Tk) y cerró el acuerdo con el Gobierno autónomo de las tres pequeñas islas del pacífico sur (que dependen administrativamente de Nueva Zelanda) para hacer uso comercial de su derecho como territorio semi- independiente a tener un dominio de internet propio a cambio de un porcentaje determinado- -y que no es público- -de los ingresos que generara la empresa. Y así ha sido. Por un lado, el dominio tk ofrece a los internautas anónimos de todo el mundo la posibilidad de tener un espacio propio en internet de forma gratuita. El registro para obtener un tk es rápido y gratuito, pero el poseedor del dominio debe aceptar la condición de que se inserte publicidad en su página, y por las cuales cobra la empresa Dot Tk y el Gobierno de Tokelau. Por otro lado, los particulares o empresas que no quieran publicidad en su página tk pueden comprar el dominio por cuatro euros y medio, unas tasas muy bajas en comparación con lo que cuesta pagar la gran mayoría de dominios nacionales, como por ejemplo el español es que puede valer hasta 30 euros anuales. Además de los ingresos directos por el tk Tokelau ha hecho de internet el eje básico de su desarrollo y ha multiplicado por 20 su parking de ordenadores personales. En un territorio situado a 500 kilómetros de la isla más cercana y a medio camino entre Nueva Zelanda y Hawai, la comunicación es esencial. De momento, una de las islas que forma el archipiélago ya tiene ADSL gratuito, y se espera extenderlo a las otras dos próximamente. El uso del teléfono ha caído un 40 En España, registrar un es puede costar hasta 30 euros En nuestro país, registrar un domino nacional no es gratuito, aunque bastante más barato ahora que hace dos años, cuando el Gobierno bajó los precios del registro del dominio es en un 70 En esas mismas fechas también se liberalizó el dominio, pues hasta entonces un ciudadano sólo podía registrar su propio nombre o el de su empresa. En cuanto a las tarifas, dar de alta un domino es en internet supone una tarifa anual y de apertura de 27,59 euros. Si se trata de dominios gob. es o edu. es la tarifa sube a los 30,17 euros. Sin embargo, es posible abaratar estos costes realizando la inscripción a través de las entidades registradoras que actúan como intermediadores y servidores de información. Por otra parte, no podemos olvidar que en nuestro país también es posible registrar un dominio cat que se reserva a las páginas de cultura o lengua catalana. No es un dominio de ámbito territorial, sino cultural, y su precio depende de las entidades registradoras, pero en cualquier caso es algo más caro que el es ya que se gestiona como un dominio com o de primer nivel.