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32 ESPAÑA DOMINGO 25 s 11 s 2007 ABC RELIGIÓN El nuevo cardenal Lluís Martínez Sistach besa la mano de Benedicto XVI tras recibir la birreta cardenalicia AFP Benedicto XVI nombra cardenales a García- Gasco, Sistach y Urbano Navarrete España sube al tercer puesto mundial en cardenales electores, seis, junto con Francia y Alemania y por detrás de Italia y EE. UU. JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL ROMA. El afecto de Benedicto XVI a España se manifestó ayer en el nombramiento de tres nuevos cardenales- -de un total de 23 para todo el mundo- -y en visibles muestras de cariño a Agustín García- Gasco, arzobispo de Valencia; Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona, y Urbano Navarrete, antiguo rector de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, encabezó la delegación oficial española y fue recibida por el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, al término de la ceremonia celebrada en la basílica de San Pedro. El Papa bromeó con Agustín García- Gasco al imponerle la birreta cardenalicia, y respondió divertido a los comentarios de Lluís Martínez Sistach cuando se la imponía al arzobispo catalán. Al acabar la ceremonia, Benedicto XVI saludó sonriente al nuevo cardenal dirigiéndole una sola palabra: ¡Barcelona! Según el cardenal Sistach, la incorporación de tres nuevos purpurados de nuestro país es un signo de afecto de Benedicto XVI hacia España Durante la ceremonia, el nuevo purpurado sentía agradecimiento a Dios, al Santo Padre y a todas las personas e instituciones que me han ayudado en la formación sacerdotal. El arzobispo de Barcelona manifestó su emoción por haber participado el viernes en el encuentro de todos los cardenales del mundo con Benedicto XVI para estudiar el camino hacia la unidad de los cristianos. Según Martínez Sistach, aquí se ve una Iglesia viva y distinta. No se puede juzgar a la Iglesia con una óptica local, pues es universal La predilección del Papa se manifestó también en las iglesias encomendadas a los nuevos cardenales. Lluís Martínez recibió la titularidad de la iglesia de las Catacumbas de San Sebastián, una de las más importantes de Roma, verdadera joya no sólo religiosa, sino también cultural y arqueológica. El arzobispo de Valencia, Agustín García- Gasco, fue hecho titular de la iglesia de San Marcelo en la Vía del Corso, la antigua Vía Flaminia, donde se encontraban la iglesia doméstica de la noble señora Lucina. El emperador Majencio la convirtió en establo, arrestó al Papa Marcelo (308- 309) y le obligó a cuidar sus caballos precisamente en la iglesia profanada. Después de que Constantino derrotase a Majencio y publicase el edicto de tolerancia religiosa, los fieles reconstruyeron la iglesia y trasladaron al nuevo templo los restos mortales de Marcelo, que reposan en ese lugar hasta hoy día. El padre jesuita Urbano Navarrete recibió a su vez la diaconía de San Ponciano. El antiguo rector de la Pontificia Universidad Gregoriana es un personaje de gran talla intelectual y Benedicto XVI le ha concedido la púrpura como agradecimiento público a los servicios que el jesuita turolense ha prestado a la Iglesia universal. Por contar ya 87 años, Navarrete no se incorpora al colegio de cardenales electores, formado por los de menos de 80 años. La predilección de Benedicto XVI por España sitúa a nuestro país en el tercer puesto mundial en cuanto a cardenales electores, inmediatamente después de Italia, que llega a 22, y de Estados Unidos, que suma 13. Tanto España como Francia y Alemania cuentan ahora con seis y se sitúan ex equo en tercer lugar. El ambiente de emoción durante la sugestiva ceremonia y de alegría rebosante al término del acto contagió por igual a las delegaciones oficiales, a los amigos de los nuevos cardenales y a los peregrinos. Orgullosos de la distinción se manifestaron los regidores de Valencia y de Barcelona nada más salir a la Plaza de San Pedro. Para la alcaldesa de la ciudad del Turia, Rita Barberá, el nombramiento de un cardenal para Valencia al cabo de 80 años es una gran alegría y reconoce el esfuerzo de la iglesia valenciana que hoy constituye la segunda diócesis más numerosa en España. (Pasa a la página siguiente) Emoción y alegría Los tres nuevos purpurados son un signo de afecto de Benedicto XVI hacia España